OBRAS

Arranca la restauración de las Salinas del Río, “las más antiguas de Canarias”

Se estima que los trabajos de la primera fase estén concluidos en un plazo no superior a los cuatro meses

Diario de Lanzarote 4 COMENTARIOS 07/08/2018 - 19:13

El lunes comenzó la primera fase del proyecto de restauración de las históricas Salinas del Río, también conocidas como de Gusa, con el traslado de los equipos y maquinaria que se encargará de ejecutar los trabajos. Se encuentran junto al Risco de Famara.

El proyecto de restauración de las Salinas del Río “cuenta con todos los permisos de Costas, Patrimonio, Medio Ambiente y el Ayuntamiento de Haría”y ha sido elaborado por Alberto Luengo, arquitecto experto en la materia, que ya ha realizado trabajos semejantes en salinas emblemáticas del archipiélago como las del Carmen, en Fuerteventura, o las de Fuencaliente, en La Palma.

La primera fase del proyecto de recuperación de las Salinas del Río se centra en reconstruir alrededor de 200 metros lineales del Fuerte de Defensa, “un elemento vital para su funcionamiento puesto que impedía la intrusión marina, los dos tomaderos, el caño principal de agua y los muretes que separan los dos cocederos”.

El Fuerte de Defensa inició su declive hacia 1980 y ya en el año 2002 estaba prácticamente desaparecido, lo que facilitó la degradación del conjunto salinero a causa de los temporales del mar de la zona.

Esta primera fase cuenta con un presupuesto de algo más de 100.000 euros procedentes del Fondo de Desarrollo de Canarias. Se estima que los trabajos estén finalizados en un plazo no superior a los cuatro meses.

En fases posteriores, se ejecutará, de forma gradual, la restauración del resto de elementos construidos de las salinas como murados, resto de caños y tajos.

Las Salinas del Río

Con una superficie total de unos 106.165 metros cuadrados, las Salinas del Río, o de Gusa, situadas al pie del Macizo de Famara, son “las más antiguas de Canarias”, iniciándose su construcción hacia el año 1500 por el primer Señor de Lanzarote, Sancho de Herrera.

Su origen deviene de la existencia de una laguna salada que se interviene para aprovechar sus fondos naturales de barro, y al hecho de que se llenaban de forma natural por la intrusión marina. Fueron las únicas del archipiélago hasta que en torno a 1760 empezaron a desarrollarse las salinas de Gran Canaria vinculadas a la pesca de berbería.

La primera estimación sobre la producción de sal en el archipiélago (José de Iriarte, 1780) establece que las del Río representaban el 20 por ciento de las 14.100 fanegas que se producían en las islas.

La primera inscripción de las Salinas del Río en el Registro de la Propiedad data de 1871. A finales del siglo XIX, con el auge de las pesquerías del banco canario–sahariano, las salinas adquieren su actual dimensión.

El declive, en los años 30

Se estima que la producción de las Salinas del Río podría haber alcanzado las 1.300 toneladas al año, si bien el único dato del que se tiene constancia es de 1.000 toneladas al año. En la década de los años 30 del pasado siglo comienza el declive de las Salinas del Río con el establecimiento de nuevas salinas en Lanzarote más accesibles y mejor comunicadas.

Con la aparición del frío, y hacia 1970, empiezan a desaparecer todas las salinas de Lanzarote. Las del Río, con sus más de cinco siglos de historia, se paralizaron definitivamente cuando los pescadores de La Graciosa abandonaron la práctica de recolectar la sal espontánea de la tajería para la salazón de la sardina.

“Resolvemos un problema histórico”

"Damos inicio a un proyecto muy ilusionante por lo que significa recuperar estas salinas, las más antiguas de Canarias, para Lanzarote y los lanzaroteños, y para el conjunto del archipiélago", afirmó el presidente del Cabildo, Pedro San Ginés.

Con la recuperación de las Salinas del Río, "resolvemos un problema histórico tras más de 100 años sin intervención en estas salinas", añadió San Ginés, quien apuntó que en "esta primera fase, con la reparación de los muros de defensa que el mar se ha llevado, evitaremos que se vuelvan a inundar y así puedan recuperar el característico color rojo que le daban la Artemia salina y otros extremófilos".

San Ginés adelantó que habrá "más fases para recuperar las salinas más antiguas de Canarias, con más de 500 años de historia". Por su parte, el consejero de los Centros de Arte, Cultura y Turismo (CACT), Echedey Eugenio, explicó que el proyecto "se alinea con nuestra estrategia de recuperar espacios que cuentan con una importante carga de valor histórico, patrimonial y etnográfico".

Comentarios

Vaya una estupidez. Si ahí había una laguna lo más natural sería que la naturaleza siga su curso y recupere lo que es suyo. Documentar fotográficamente las salinas y no gastar 100 mil euros en una restauración absurda. Imagínense ustedes que en Inglaterra o en EEUU se hubieran conservado los millones de fábricas, maquinarias etc que se han creado desde 1700 hasta hoy. Un disparate . Pero los gobernantes inútiles de esta isla son incapaces de crear NADA y se dedican a restaurar para NADA.
Fuerte bobería, Pedro . Hay cosas más necesarias que eso.
Seguro que hay cosas mas importantes que tienen que ver con los habitantes de la isla... pero ya que se ha conseguido este dinero del Fondo de Desarrollo de Canarias esperemos que haya un proyecto de futuro que repercuta en los conejeros y que no sea dinero tirado como el Islote de la Fermina ...
Mi opinion es que la historia y el patrimonio es necesario conservarlo

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