09
Jul
2018
Manuel Riveiro

La Isla va como un tiro. El verano ya está aquí, con las playas a rebosar de turistas, los negocios de hostelería haciendo caja y un buen número de desempleados encontrando acomodo laboral. Las cifras en las que se basan los habituales análisis económicos están ahí: el paro disminuyó en el último mes más de un cinco por ciento y hay unas 57.000 personas en Lanzarote dadas de alta en la Seguridad Social, tres mil más que hace una década, en plena burbuja del ladrillo, cuando el colegio de arquitectos llegó a visar proyectos para cerca de 4.400 viviendas en la Isla.

La llegada de visitantes mantiene guarismos similares a los del año pasado, en el que se batió el enésimo ‘récord histórico’, con más de tres millones de turistas. Entre enero y mayo de este año ya van más de 1,2 millones. La bonanza se ha trasladado a las instituciones públicas. En las arcas del Cabildo y de los ayuntamientos de la Isla hay más dinero que nunca: 188 millones solo en la Corporación insular. Hay quien dirá que Lanzarote vive uno de sus momentos más dulces.

Sucede que debajo de la postal idílica que dibujan los datos macroeconómicos, los balances de los institutos de estadística, los presupuestos de las instituciones y las cuentas de resultados de las grandes empresas turísticas, la percepción que hay es otra: que navegamos en la provisionalidad, en una coyuntura que nadie acierta a pronosticar cuándo se puede esfumar.

Pocas veces se repara de verdad en el acuciante problema que hay en la Isla, sin viviendas para alquilar a residentes o a precios inaccesibles en un paraíso económico como el nuestro, en el que los ingresos mensuales per cápita no llegaban a los 650 euros, según un estudio sobre las condiciones de vida de los hogares de hace apenas un lustro.

La única iniciativa pública en materia de vivienda es un parche: una promoción en las afueras de Arrecife que no estará en el mercado, con suerte, hasta dentro de un par de años, cuando la situación de desespero alcance a un importante número de familias.

La precariedad laboral está a la orden del día, las barreras para emprender no han desaparecido y los años de crisis no se han aprovechado para poner en orden Lanzarote, planificar el futuro con sentido -en la gaveta seguirán otro ciclo electoral más el Plan Insular de Ordenación o el Plan General de Arrecife- y afianzar los cimientos para cuando vuelva a soplar el viento en contra. Hay quien opinará que lo dicho es de aguafiestas. Y quizá no le falte razón.

09
Abr
2018
Manuel Riveiro

El papel no ha muerto. Goza de una mala salud de hierro y sigue siendo el mejor aliado para el análisis a fondo de la actualidad. La edición impresa de Diario de Lanzarote alcanza este mes su número 100. Un centenar de periódicos publicados en los últimos cinco años, primero con periodicidad semanal y luego mensual, con más espacio para un periodismo de cercanía en el que se abordan fenómenos globales, como los problemas para acceder a una vivienda, las desigualdades sociales y económicas, las carencias en pilares del Estado del bienestar como la sanidad o las consecuencias de la lacra de la corrupción, desde una perspectiva insular, apegada a la realidad de Lanzarote. Poniendo el foco en las sombras. Y también situando en primer plano las luces de la sociedad insular: iniciativas que tratan de mejorar el espacio público, reivindicaciones que defienden el interés general o personas que destacan por méritos propios en la cultura, la ciencia o el deporte.

En estos 100 periódicos se han plasmado reivindicaciones a las instituciones públicas que siguen vigentes. "El Gobierno se olvida del Palacio de Congresos de Lanzarote mientras apoya los de otras Islas", se reflexionaba hace cinco años. El proyecto sigue sin fecha. La discriminación inversora del Gobierno de Canarias con Lanzarote, la real, la que se plasma en los balances de ejecución a final de año, ha sido una constante en el último lustro. Pero también hay proyectos que no han salido adelante por culpa de las instituciones locales. Uno de los casos más lacerantes, sin duda, ha sido el fracaso de la rehabilitación de los barrios capitalinos de Titerroy y Valterra. Ni la tragedia que supuso perder una vida al desplomarse el techo de una casa ni el peligroso declive de los inmuebles han espoleado a los responsables políticos a materializar la renovación de las viviendas. “Indignación en Titerroy y Valterra: cuatro años entre puntales y sin solución”, titulamos un reportaje en 2013. Cinco años después, nada ha cambiado.

El problema de la vivienda en Lanzarote ha persistido en este lustro: muchas personas perdieron sus casas al no poder pagar la hipoteca. Surgió el drama de los desahucios, se disparó la demanda de ayudas sociales y germinó el movimiento social contra los abusos bancarios. “La PAH acompaña a más de 100 afectados por hipotecas”, explicaba Diario al bucear en las historias de los afectados. La situación cambió hace más de un año. En enero de 2017 poníamos sobre la mesa que el mercado inmobiliario apostaba por el alquiler vacacional, y poco después que los precios se encarecían, que la oferta de alquiler para residentes se reducía y que se estaban dando casos de verdadera emergencia social. Un fenómeno con muchas aristas, con intereses legítimos en juego y con una dejación gubernamental para establecer una regulación justa.

La corrupción ha ocupado un lugar destacado en las páginas de Diario de Lanzarote y así seguirá siendo. Los ciudadanos tienen derecho a saber qué ha sucedido con la gestión de las arcas públicas y la utilización de las instituciones para fines ilícitos. En el primer periódico impreso desvelamos: “La UCO encuentra a Déniz 400.000 euros sin justificar”. La que fuera alcaldesa de Arrecife se enfrenta a una petición de condena de 16 años de prisión, solicitada por el propio Ayuntamiento. La Justicia tiene su ritmo, por lo general lento, y todavía ni siquiera hay fecha para la vista oral. Otros sumarios sí que forman ya parte de la historia judicial de Lanzarote, como el caso Yate, por la concesión de licencias ilegales en Teguise y Yaiza, que en estos días está en plena ejecución de la sentencia.

Un periódico puede convertirse en una herramienta que ayude al cambio y al progreso. Y en un altavoz que amplifique las demandas sociales, como cuando la mayoría de la población rechaza las perforaciones petrolíferas o cuando la Isla demanda un cambio de modelo energético o cuando los colectivos reclaman mejoras en la prestación de servicios públicos. También sirve para conocer a Rayco y su lucha contra la esclerosis, o a Tana y su batalla por salir adelante con su tetraplejia. Y para que se sepa lo que las autoridades no quieren que se conozca, como cuando la doctora Reyes reveló que en Lanzarote no se hacían pruebas preventivas para detectar el cáncer de colon. Para todo esto sirve Diario de Lanzarote, tu periódico.

10
Dic
2017
Manuel Riveiro

El gobierno del Cabildo de Lanzarote lleva en minoría tres meses, el Ayuntamiento de Arrecife se acaba de sumar a esa extraña situación, en la que hay más votos en la oposición que en el gobierno, y la tensión en San Bartolomé está en niveles máximos y ha impedido a Dolores Corujo concentrarse en el puente aéreo con Tenerife, sede del Parlamento de Canarias, y en su tarea de portavoz del grupo socialista. La inestabilidad incluso ha llegado a asomarse, aunque con más timidez, a la ventana del Ayuntamiento de Haría.

La crisis ha sido el estado habitual durante años en el espacio público lanzaroteño, que se ha ganado a pulso ser considerado un auténtico laboratorio político. Si se cumplen los pronósticos, así seguirá siendo en 2018 y, probablemente, hasta las próximas elecciones de 2019. El último movimiento en el tablero ha sido el de Coalición Canaria, abandonando el pacto de gobierno en Arrecife. Lo ha hecho aún sabiendo que la moción de censura contra la socialista Eva de Anta es un imposible. Ni Somos ni Podemos están por la labor de hacer alcaldesa a Ástrid Pérez y, para que den los números, además de PP, CC y PIL (el ingrediente de todas las salsas) hace falta, al menos, un voto de los dos de Ciudadanos.

Quien maneja la ‘estrategia’ de la formación naranja es Benjamín Perdomo, con cargo en la cúpula regional. El pacto, no escrito, de Ciudadanos es con el PSOE, como se ha evidenciado desde que estalló la crisis en el Cabildo. El objetivo -legítimo, en todo caso- es intentar el desalojo de Coalición del poder. En la Corporación insular no pudieron por la negativa de Podemos a situar de presidente a Pepe Juan Cruz, en cuyo pasado político identifican los peores vicios del urbanismo vernáculo. En Haría tampoco han podido moverle la silla a Marci Acuña, por un Pepe Dorta receloso de embarcarse en un gobierno con el socialista Alfredo Villalba y un tanto harto de que dé la impresión de que sus compañeros ‘del Puerto’ se avergüenzan de su gobierno con CC.

Si no está previsto que pase nada en Haría, en Arrecife la alcaldesa puede capear hasta 2019 con guiños a Somos y Podemos, y en el Cabildo más pronto que tarde se espera la llegada al gobierno del PP, previa rebaja de sus pretensiones iniciales, entre ellas el control absoluto de los Centros Turísticos. A los populares les interesa un altavoz institucional, aunque pensando en las próximas elecciones ninguno de sus tres consejeros se antoje cabeza de cartel. En sentido opuesto, por puro cálculo electoral a los dirigentes de Coalición les interesaba salir cuanto antes del gobierno capitalino.

La que tiene difícil abandonar sus responsabilidades municipales es la secretaria insular del PSOE: se niega a incorporar a los tres concejales que ha pescado CC de otros partidos en lo que va de mandato y todo apunta a que tendrá que camelar a Somos e Izquierda Unida para que Alexis Tejera se convierta algún día en alcalde, una vez que ya están destruidos todos los puentes con los nacionalistas y el mandato 2015-2019 se da ya por amortizado en la política lanzaroteña.

Y a todas estas, en Yaiza la alcaldesa y parlamentaria Gladys Acuña sigue cruzando los dedos por la primera sentencia del caso Stratvs. Una condena que conlleve inhabilitación, aunque no sea firme, provoca una situación de incompatibilidad sobrevenida y la destitución del cargo. Desde septiembre dicen que está lista la sentencia, a la espera del voto particular de uno de los tres magistrados del TSJC. Cualquier día de estos se desvela la incógnita.  

10
Sep
2017
Manuel Riveiro

La política de Lanzarote ha experimentado el verano más convulso de los últimos años y se encamina hacia un otoño caliente. A poco más de año y medio para las elecciones de 2019, el futuro del mandato en el Cabildo –y probablemente también en otras instituciones, como el Ayuntamiento de Arrecife- se decide en las próximas semanas. Éstas son las principales claves:

01. RUPTURA DEL GOBIERNO

La salida del PSOE del grupo de gobierno del Cabildo se escenificó el último día de agosto pero llevaba tiempo sobre la mesa. Los cinco consejeros socialistas tardaron más de ocho meses en sentarse en la mesa del Consejo de Gobierno de Pedro San Ginés (CC). Adujeron entonces la destitución del jefe de la Oficina del Plan Insular y se negaron a asumir sus áreas. En marzo del año pasado, cuando ya el cese había sido declarado arbitrario e ilegal y anulado por la Justicia, aunque el funcionario no fue restituido en su puesto los socialistas se sumaron al grupo de gobierno con CC y PIL.

La última ruptura llega en el momento que, en las filas del Partido Socialista, consideran el de mayor debilidad de San Ginés desde que accedió a la presidencia del Cabildo en octubre de 2009, cuando encabezó una moción de censura contra la socialista Manuela Armas. En el caso de la incautación de la planta desaladora de la urbanización Montaña Roja el juez ha abierto el plazo para que se presenten los escritos de acusación y agosto estuvo marcado por una huelga de 20 días en los Centros de Arte, Cultura y Turismo que causó pérdidas millonarias. Terreno abonado para adelantar una ruptura que se vaticinaba para más adelante y para que en la sede del PSOE se volviera a ver la imagen de los consejeros abrazándose a su secretaria insular, Dolores Corujo, que se ha repetido en las dos ocasiones recientes en las que han dicho “no” a gobernar con Coalición en el Cabildo.

02. MOCIÓN DE CENSURA

Cuando anuncia la ruptura del pacto en el Cabildo, Corujo insiste en que el PSOE asume “liderar” a la oposición en la Corporación insular y, aunque reconoce “conversaciones” con otros partidos, elude avanzar la presentación de una moción de censura. Casi una semana después, su discurso no ha variado: “Estamos en la oposición”. Sin embargo, la posibilidad de una moción de censura lleva semanas gestándose. Así lo reconocen miembros de todas las fuerzas de la oposición, aunque en las declaraciones públicas impere –en la mayoría de los casos- la cautela.

La ruptura del pacto por el PSOE y las deterioradas relaciones de CC con el PP dejan al presidente del Cabildo en una situación límite. Por ahora están abiertas varias opciones de gobierno en la Corporación insular

Las fuentes consultadas atribuyen al PSOE haber iniciado los contactos para apartar a San Ginés de la presidencia. El caldo de cultivo existe: Podemos ha ejercido la oposición más dura a Coalición Canaria, en las altas esferas del PP hay quien reconoce que “el cuerpo le pide” apoyar una moción de censura por lo que consideran “traiciones” de los nacionalistas, a Somos –que gobierna con CC en Haría- le ha molestado la política del ‘rodillo’ en el Cabildo y haber visto rechazadas numerosas iniciativas, y Ciudadanos ha ido elevando su tono hasta convertirse en uno de los partidos más críticos con San Ginés en la Corporación insular.

Pero también hay factores que la frenan: el rechazo que anida en Podemos a hacer presidente a José Juan Cruz, quien fuera alcalde de Tías durante 16 años, o la difícil tesitura que tiene el PP por sus acuerdos con CC en el Congreso, por lo que ya habrían llegado avisos a la Isla, como admiten fuentes de los populares, para que no se firme la censura.


José Juan Cruz (PSOE) y Pedro San Ginés (CC), tras la ruptura del pacto.

03. LOS BANDOS

Coalición Canaria mantiene a su lado al PIL, al menos durante un tiempo prudencial hasta que se aclare el panorama de la gobernabilidad en el Cabildo. “Si Dimas Martín estuviese manejando el partido ya habría enredado y aprovechado para hacer saltar por los aires todas las instituciones, pero en esta nueva etapa apostamos por la prudencia”, señala un dirigente de los insularistas. De forma oficial, el PIL ha señalado que le toca al presidente y a CC tratar de “conformar un nuevo equipo de gobierno con el suficiente respaldo” o que el PSOE articule “una nueva mayoría si la que había, y en la que participaba, no le gustaba”.

El caldo de cultivo para una censura existe: Podemos ha ejercido la oposición más dura a CC, en el PP hay quien reconoce que “el cuerpo le pide” apoyarla, a Somos le ha molestado la política de ‘rodillo’ y Ciudadanos es de los partidos más críticos con San Ginés

Por ahora, San Ginés ha sumado al consejero Juan Manuel Sosa, que en Nueva Canarias critican que haya ido por libre desde las elecciones de 2015. Dos días antes de ser nombrado responsable de Sanidad y Bienestar Social, su organización le comunicaba que no cuenta con él para el futuro y, ahora, ya ha anunciado que será expulsado por la “indisciplina” de pactar con CC, su anterior partido.

En las cábalas para una hipotética moción de censura nadie contaba con Sosa, pero su incorporación al grupo de gobierno y el paso de los días hacen que en Coalición consideren que tienen margen para cortocircuitar una operación que les apartaría de una institución clave. “Si el PSOE presenta una moción de censura en el Cabildo estaría rompiendo el pacto también en Arrecife y en San Bartolomé”, advierte un alto cargo de Coalición.

En los últimos días, CC ha sondeado al PP para explorar un acuerdo si se dieran las circunstancias: los tres consejeros populares le darían la mayoría en el pleno del Cabildo. Pero las negociaciones no serían fáciles. En principio, en las conversaciones podrían llegar a entrar en juego otras instituciones como el Ayuntamiento de Arrecife. En el Consistorio capitalino, para un cambio de gobierno que aparte de la alcaldía a la socialista Eva de Anta puede ser clave el papel de los dos concejales de Ciudadanos (el PP tiene cinco ediles, CC cinco, el PIL dos y para la mayoría hace falta uno más, si se tienen en cuenta las limitaciones de Andrés Medina para apoyar una moción de censura al ser concejal no adscrito). Ocurre que el consejero de Ciudadanos en el Cabildo, Benjamín Perdomo, es uno de los más firmes defensores de desalojar a San Ginés de la presidencia.

04. LAS PRESIONES

“No hay nada, ni con unos ni con otros”, asegura la presidenta insular del PP, Ástrid Pérez, quien señala que una salida a la actual situación de inestabilidad política “no es fácil” por la “desconfianza” que se tienen “entre todos”. La presidenta del PP descarta “apoyar a CC con un gobierno en minoría desde la oposición”. “Que nadie espere que lo hagamos”, apostilla. En el Partido Popular tampoco están seguros de que Coalición Canaria “esté en posición” de ofrecerles la alcaldía de Arrecife como contrapartida por apoyar a San Ginés en el Cabildo. Pero la presión “al máximo nivel” que ejerce CC sobre el PP va en aumento. “Que no crean que el Cabildo de Lanzarote es como el Ayuntamiento de Icod de los Vinos”, destaca un alto cargo de la formación nacionalista. En el municipio tinerfeño prosperó en agosto una moción de censura contra el alcalde de Coalición Canaria avalada por Nueva Canarias, PSOE, PP y Ciudadanos.

“Que no crean que el Cabildo de Lanzarote es como el Ayuntamiento de Icod de los Vinos”. En CC entienden que el Cabildo es, a día de hoy, la institución “en peligro” más relevante para la organización nacionalista, justo por detrás del Gobierno regional

En Coalición Canaria de Lanzarote entienden que el Cabildo es, a día de hoy, la institución “en peligro” más relevante para la organización nacionalista, justo por detrás del Gobierno regional, también en minoría parlamentaria. En clave interna, recuerdan que Fernando Clavijo se convirtió en candidato y luego en presidente gracias al impulso del partido en Lanzarote. Y esperan que la dirección regional de CC ponga toda la carne en el asador para no perder la presidencia del Cabildo lanzaroteño. De tal manera que tanto a las direcciones del PP como del PSOE en Canarias les llegue el mensaje de que la censura tendría consecuencias no solo en otras instituciones sino en futuros pactos en la comunidad autónoma.

En el otro bando, también esperan que la presión interna que pueden experimentar formaciones críticas con San Ginés como Podemos y Somos les haga dar el paso de apoyar la moción de censura. Sin el PP, los números solo saldrían sumando al consejero del PIL a los de PSOE (5), Podemos (3), Somos (2) y Ciudadanos (1).


Portavoces de la oposición tras pedir un pleno extraordinario sobre los Centros Turísticos.

05. EL DESENLACE

“Cuanto más tiempo pase será peor, más complicado”, dice el dirigente de un partido de la oposición. “Calma, al menos hasta mediados de octubre esto no se va a resolver”, opina, por el contrario, un cargo de una de las fuerzas que apuesta por la moción de censura. Mantener un gobierno en minoría hasta las próximas elecciones se antoja un camino demasiado largo, como admiten en CC, pero “no imposible”.

Conformar una mayoría estable de gobierno después de una censura al presidente del Cabildo tampoco resultaría sencillo. Una de las opciones que se ha barajado, como reconoce un consejero de la oposición, sería un gobierno liderado por el PSOE, con PP, PIL y Ciudadanos. Sumarían 10 consejeros, a dos para la mayoría, y tendrían que negociar los principales temas con Podemos o Somos. Prácticamente todo el arcoíris ideológico que está representado en la Corporación insular. A día de hoy, el desenlace, según aseguran, todavía no está escrito.

07
Ago
2017
Manuel Riveiro

“Construir una carretera por la vega de Mácher no es la solución. Es una de las pocas zonas en las que aún se cultiva y hay que tener en cuenta que la agricultura fue en su tiempo el sustento de muchos de los habitantes del municipio y de la Isla”. Las palabras de rechazo a una nueva vía rápida entre la conocida como rotonda de El Toro, en Puerto del Carmen, y la rotonda del Instituto de Yaiza, aderezadas con la crítica a su “negativo impacto ecológico”, son de José Francisco Hernández (PP). Las pronunció en julio de 2004, cuando el pleno municipal –entonces presidido por José Juan Cruz (PSOE)- aprobó el trazado de una carretera que ha vuelto a ponerse de actualidad. Un ejemplo de que la política en Lanzarote es un constante déjà vu.

Con la negociación del convenio de carreteras entre la comunidad autónoma y el Gobierno central se han sacado de la gaveta los planos de hace trece años, sin apenas retoques, y se le han entregado al consejero regional de Obras Públicas, Pablo Rodríguez, para que los lleve a Madrid. Hace unas semanas, dio por hecho que conseguiría 100 millones para la circunvalación de Playa Honda –que no ha tenido discusión- y para la carretera que atravesará la vega de Mácher, que entre 2004 y 2005 generó una profunda polémica y críticas de vecinos, grupos ecologistas y fuerzas políticas. En algún lugar deben estar las más de dos mil firmas que se recogieron entonces para evitar que se afectase a 40.000 metros de terreno y a un centenar de fincas para ejecutar una carretera de unos tres kilómetros y medio.

El convenio de carreteras desempolva el polémico proyecto de la carretera que atravesaría la vega de Mácher, que generó el rechazo de vecinos, colectivos e incluso del actual alcalde

El anuncio de que se rescatará el proyecto de la cuestionada carretera por la vega de Mácher no ha provocado ninguna reacción oficial, al menos que haya trascendido, del Ayuntamiento de Tías, ahora presidido por uno de sus más firmes detractores cuando era portavoz de la oposición. Tampoco en el Cabildo parecen haber advertido que, en su principal órgano de participación ciudadana, el Consejo de la Reserva de la Biosfera, se acordó por unanimidad rechazar “la apertura de nuevas vías” entre Puerto del Carmen y Mácher y que cualquier decisión sobre la planificación de carreteras “cuente con el conocimiento previo” del foro en el que están sentados colectivos sociales, empresariales, universidades e instituciones. En el mismo convenio de carreteras que ahora negocia el Gobierno de Fernando Clavijo con el Ejecutivo de Mariano Rajoy, en el que se pretende abrir una vía por un tradicional terreno agrícola del municipio de Tías, la isla de Gran Canaria plantea como proyecto estrella el soterramiento de la Avenida marítima de su capital, con la finalidad de ganar suelo público en el frente marítimo. ¿No sería más razonable una solución similar para al menos ciertos tramos urbanos de Mácher y Tías, localidades divididas en la actualidad por una de las vías, la LZ-2, con más tráfico de la Isla? Para analizar alternativas de futuro, el momento debe ser la elaboración del Plan General de Ordenación. En el caso de Tías cuenta con un planeamiento en vigor, de 2005, y una revisión en manos de Gesplan, sobre la que hay más dudas que certezas. La prioridad de los últimos años ha sido sacar adelante los bautizados como ‘Planes de modernización turística’, en realidad modificaciones puntuales, parcela a parcela, para que lo que se pudiera levantar se ajustase a lo que pretendía cada promotor. Se ha postergado la visión global del municipio, reservada al Plan General, responsabilidad directa de la Concejalía de Urbanismo de Saray Rodríguez.

El nuevo PGO que controla Gesplan pretende establecer tres grandes bloques de viviendas de protección en vez de repartirlas por el municipio para fomentar la integración social

Un estudio reciente de la consultora Tinsa revela que, como consecuencia del auge de la vivienda vacacional, el precio del metro cuadrado construido en Puerto del Carmen alcanza unos astronómicos 3.500 euros. La vivienda es a la vez un problema y un reto para la ordenación urbanística. Y la salida dada por el equipo redactor del PGO de Tías -probablemente equivocada- es generar grandes bloques de viviendas de protección en un puñado de bolsas de suelo en Tías, Puerto del Carmen y Mácher, en vez de repartir de forma equilibrada esta oferta por las piezas de suelo que están pendientes de desarrollo urbanístico, fomentar así la integración social y evitar de paso la creación de ‘guetos’.

De unas 40 zonas cuyo desarrollo depende de los parámetros que se fijen en el PGO, Gesplan pretende concentrar la vivienda de protección en tres áreas: en Tías (43.528 metros cuadrados entre Los Lirios y el camino de Los Fajardo, en la zona del instituto), en Puerto del Carmen (38.895 metros cuadrados en la zona donde está Lidl y el intercambiador de guaguas), y en Mácher, un pueblo que nació con la filosofía del asentamiento rural (39.000 metros cuadrados).