Matías Reyes

El árbol "milenario" de la plaza de la iglesia

Ignoro cuántas personas denominan como Plaza de Las Palmas a la plaza de la Iglesia. Puede que haya gente que ni sabe que disfruta de esa denominación.

En la plaza existe un árbol que, según Jacobo Medina, asesor de la alcaldesa de Arrecife, es milenario, afirmación de la que deduzco que se le debieron volar los pájaros pues esta variedad denominada también como pino marino, es de origen australiano, y hace mil años pues en Lanzarote, eso. Está bueno Jacobo para presidir el Cabildo.

Las casuarinas equisetifolias, que es como se denominan estos árboles, son utilizadas en Gran Canaria como seto cortavientos para las fincas agrícolas. No le dan más aprecio que ese. En Lanzarote fue utilizado para ajardinamiento urbano en un momento en que el agua era un bien escaso y de la especie conocemos que demanda de poco mantenimiento y menos agua.

El centro de Arrecife, la Marina, La Plazuela y poco más, se plantó con hileras de casuarinas. Hoy queda un ejemplar, que podría ser de la época, en el IES Agustín Espinosa, otro en la plaza de la iglesia, en la Cruz Roja, en el acuartelamiento de la ciudad,  y  están también  los existentes en lo que fue el segundo cementerio de Arrecife, junto al Cabildo -este también es un cementerio, pero por otras causas-. No sé si en Arrecife podemos contabilizar algunos más, aunque en el recinto aeroportuario y en Puerto del Carmen existen ejemplares.

La casuarina de la plaza, de la que da igual su edad, tiene sus raíces por toda el espacio, con el pavimento levantado para recuerdo de turistas en forma de puntos de sutura en sus cabezas. Ahí tenemos una muestra de la agresividad de sus raíces, tanto, como su poca fortuna como especie decorativa y como árbol de sombra. La mentada casuarina es motivo de discordia entre el Cabildo, que propone con buen tino su eliminación y el ayuntamiento, que ve en ella lo que no ve nadie, ni tan siquiera la edad real. Le recuerdo a los gobernantes municipales que si echan mano del archivo fotográfico de la capital, podrán observar que antes de la plaza actual, cuyo diseño se atribuye a Manrique, era un "llano pelao". Para muestra, la imagen que acompaña este artículo, datada en los años 50-60 del siglo XX. De cien años, nada, pero, no es importante la edad si la especie, contando con muchos menos años, fuera excelsa, hermosa, un hito biológico, una rareza... y nada de eso parece concurrir en ella. Por mucho menos, un emblema de las islas, como es la palmera canaria, o se tala con permiso, o se dejan morir, con permiso o sin él.

La casuarina es la materialización de varias cuestiones: un departamento técnico municipal arbitrario, ingobernable e incapaz que se deja utilizar para los fines espurios de la política arrastrada que se hace por aquí, y la segunda cuestión, la guerra declarada de la alcaldesa contra todo lo que se mueve. La negativa municipal a aprobar el proyecto en los términos en que se ha presentado, de lo que un motivo es la inexistencia del sistema de canalización de aguas pluviales, que, siendo adecuada su demanda, en este caso suena a necedad, porque la zona no se inunda nunca como afirman desde el Ayuntamiento, y tanto es así que el ser una zona ligeramente elevada respecto a las calles cercanas, la preservan de tal problema. Es más, el día en que la plaza de la iglesia se inunde, es que el resto de la ciudad está a dos metros bajo el mar.  Ni tan siquiera hay constancia de que el agua de lluvia que cae en la plaza inunde otros espacios de la ciudad. Y recuerdo que cualquier distracción, llámese plaza de la iglesia, catálogo de bienes protegidos, premios a la rehabilitación o centro comercial como salvador de puestos de trabajo y dinamizador de la actividad comercial, le sirve a ELLA para su causa. Su causa es que olvidemos la situación legal de su casa. He ahí la cuestión.

Realmente, el problema no es la plaza, pues se arregla con la punta del pito, con perdón. El problema son todos ellos, Cabildo incluido.

Comentarios

Que delicioso es leer a un tipo enfadado con argumentos.
Claro, es que no nos podemos permitir que un árbol feo tape la maravillosa arquitectura de los edificios que rodean la plaza. ¿Qué importa si en ese árbol atrae a pájaros que le dan una belleza sonora a la plaza y que para una persona ciega sea igual de bello que los demás? ¿Qué importa su capacidad para darnos oxígeno, capturar carbono, limpiar contaminantes atmosféricos, dar sombra, reducir el efecto isla de calor, reducir el estrés, reducir el ruido urbano, etc.? ¿Qué importa que sea una especie que requiera de poco riego y tolere la salinidad? ¿Qué importa que el bosque urbano de Arrecife necesite mayor diversidad? ¿Qué importa talar uno de los árboles más viejos de la ciudad? Por lo visto nada porque a Matías le parece un árbol feo y porque tiene raíces "agresivas". ¿Acaso te gruñen las raíces? Lo que tiene esta especie son raíces superficiales. El problema es que el pavimento de la plaza no se diseñó acorde a las características del árbol. Una solución es mantener el árbol y retroadaptar la plaza para que sea compatible con los árboles existentes, y eso se puede conseguir instalando un pavimento suspendido acorde a mejores prácticas: https://www.deeproot.com/blog/blog-entries/silva-cells-can-be-installed-with-existing-trees-part-i/ ¿Lo harán? No, porque no quieren gastarse el dinero y parece que no les importa volver a tener una plaza pelada. Al ayuntamiento de Arrecife: si tienen problemas con los árboles, mejor contraten a una empresa especializada en arboricultura. Muy pocos arquitectos entienden del tema.
En mi vida he visto un pájaro posado en ninguna casuarina. Igual, ventus arborum ha tenido más suerte. Los laureles de la misma plaza sí que son espacios de vida, elementos de sombra, y fábricas de oxígeno.
Al 3: https://goo.gl/maps/dhhxiHxFuhLi6wkm9 También se pueden ver en el parque de los pinos: https://goo.gl/maps/ptgtcxhtKe66DjkC8 Es cierto que los laureles de indias (los laureles son otro tipo de árboles) producen más sombra y posiblemente oxígeno (aunque la casuarina es capaz de fijar nitrógeno), pero si solo plantas laureles de indias vas a tener un bosque urbano muy susceptible a las plagas y enfermedades. Ya nos pasó con la palmera Canaria cuando llegó el picudo rojo y la diocalandra a las islas.
En la Rambla medular están plantados los laureles de indias, la misma especie que en la plaza de la iglesia, excepto el tramo del nuevo centro comercial que son otra variedad. Sin los comparamos, estos últimos se desarrollan de otra manera y están permanentemente llenos de cochinilla, como les pasa a los que están en la acera de Ginory y junto a la PECAM. El de cuatro esquinas es de indias y a ninguno de estos se les aprecia ataque alguno.
La deferencia entre algunas variedades de ficus es muy sutil y en los ejemplares jóvenes a veces no se aprecia. Pero la forma de la hoja es la clave y que son más sensibles unas variedades que otras a ataques de determinadas plagas.
¿Por qué no publican mi respuesta?
A los comentarios 5 y 6: Tanto los ficus de la plaza de la iglesia como los ficus de la rambla medular son Ficus microcarpa (syn. F. retusa, F. rubra, F. littoralis, F. nitida). Puede darse el caso de que se traten bien de híbridos o variedades de Ficus microcarpa. También es posible, aunque muy poco probable, que algunos individuos posean mutaciones genéticas que les hagan menos susceptibles a una enfermedad o plaga determinada, pero eso no se puede determinar a simple vista. Hay muchos factores en juego, por ejemplo la salud e idoneidad del suelo, el volumen del suelo sin compactar, la exposición al viento, el tipo de poda, la contaminación atmosférica, cantidad y calidad del riego, fertilización, etc. Todos esos factores culturales juegan un rol mucho más importante que la posible variación genética entre los Ficus microcarpa de la Rambla Medular y los de la plaza de la iglesia. Pongo el ejemplo de la muerte regresiva del fresno común (Fraxinus excelsior), enfermedad causada por el hongo Hymenoscyphus pseudofraxineus. Varios estudios estiman que solo el 1-5% de los fresnos comunes son resistentes a esta enfermedad: https://treecouncil.org.uk/wp-content/uploads/2020/06/Tree-Council-Ash-dieback-tree-owners-guide-FINAL.pdf#page=5 Algo muy similar pasó con los olmos cuando llegó la enfermedad del olmo holandés (grafiosis) causada por hongos como el Ophiostoma ulmi. También ha pasado en Canarias con la llegada del picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus) que afectaba tanto a palmeras Canarias como a sus híbridos con otras palmeras del género Phoenix como la palmera datilera. En el caso de los Ficus microcarpa existe una enfermedad llamada "sooty canker" causada por un hongo en el género Botryosphaeriaceae que ha afectado gravemente a la especie en EE. UU: https://ucanr.edu/sites/HodelPalmsTrees/files/186090.pdf Hace unos años se reportó un caso en Las Palmas: https://www.laprovincia.es/las-palmas/2020/05/31/tecnicos-salvar-hongo-laureles-centenarios-8205729.html Hace 2 años avisé de que es posible que este hongo esté afectando a los árboles de la Rambla Medular cuando hice un estudio sobre sus beneficios ecológicos: https://ventusarborum.com/itree/ De todas formas, cuando hablamos de la resiliencia del bosque urbano no hablamos solo diversidad de especies, sino también de diversidad de géneros y de familias: https://doi.org/10.1016/j.ufug.2014.04.004 Tampoco se trata solo de resiliencia a enfermedades ya presentes, sino a enfermedades que pueden llegar y eliminar prácticamente todos los individuos de una especie en menos de una década. Por último, es posible que la casuarina de la plaza de la iglesia esté compartiendo el nitrógeno que fija de la atmósfera (se asocia con bacterias del género Frankia) con los demás árboles de la plaza a través de una red de hongos micorrízicos. Quizás explique parcialmente por qué lucen mejor que los de la Rambla Medular. Eliminar este árbol sin tener una razón técnica que lo justifique cuando Arrecife tiene tan pocos árboles, y aun menos de esta edad y tamaño, me parece un sin sentido.

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