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Buli ‘Palillo Loco’ Panés: sangre para regalar

Fotos: Felipe de la Cruz.
M.J. Tabar 9 COMENTARIOS 06/10/2017 - 07:56

Treinta minutos, seis saludos por la espalda. Hablar con Buli Panés (Valterra, 1973) significa perderle de vista varias veces. Batería del grupo Inadaptados, es un personaje muy conocido en el mundo del rock y del carnaval lanzaroteño. Desde hace cinco años se ha convertido en un agitador del festival Arrecife en Vivo.

Su padre vino desde Tarifa para trabajar en la entonces boyante industria de la pesca. Su madre era una de las centenares de empleadas de las factorías de pescado en Puerto Naos. Recuerda “el ruido de la entrada a la fábrica”, y las tardes de juegos en el llano de Valterra, y los días que había que ir corriendo al muelle a recoger a los padres, pescadores, para que fueran directos para casa, sin entretenimientos.

Antes la vida se conjugaba en plural: se jugaba y se discutía en comunidad, en la plaza, en el barrio... “Me inculcaron los valores de la amistad y el respeto a los mayores —dice Buli — Para mí son muy importantes”. “Yo les digo la tercera juventud, porque para mí lo son”. Durante un tiempo fue voluntario de la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer y otras demencias de Lanzarote.

“Dejé el fútbol por el rocanrol”, dice Buli, cuya imagen acaba de pasar por la rotonda que tiene a sus espaldas, serigrafiada en una de las guaguas que recorren estos días la ciudad anunciando el festival Arrecife en Vivo.

De tanto escucharlo, rayó el ‘Thriller’ de Michael Jackson de uno de sus hermanos. Gracias a su tía empezó a escuchar a Elvis Presley. Tenía la manía de seguir el ritmo de las canciones con un cuchillo que destrozaba todo lo que usaba como caja de ritmo. Su hermana Celeste, con la que comparte pasión musical, le regaló su primera baqueta. En singular. La otra se la compró él en cuanto pudo reunir el dinero (pronto, porque empezó a trabajar desde muy joven). Dependiente de una ferretería, operario del aeropuerto, transportista, cobrador de facturas... Por su trabajo y por sus pasiones, Buli Panés es un “carismático vacilón” muy conocido en las calles de Lanzarote.

Con Jonathan, Suso y Juan montó su primer grupo: La Estación. Hacían versiones de La Frontera y de otras bandas. Tendría unos 13 años cuando vivió otra experiencia que marcó su carácter: dos años en la Residencia Escolar de Haría. “El primer año lo pasé muy mal”, pero al tiempo fue dejándose enseñar y querer. “Me acuerdo mucho de Chago, Sixto y Mari Juli; del cariño que nos daban, de cómo nos ensenaban a convivir, a tener buenas rutinas…”.

Valterra era el corazón de Arrecife, el barrio que bombeaba energía a la ciudad. “Nos apuntábamos a todo”. Un día, empaquetando hamburguesas en casa Blas, alguien se enteró de que tocaba la caja. Lo llevaron al Tin Tan y acto seguido al ensayo de la murga Los Batateros. Así empezó su andadura por el universo carnavalero. Estuvo en Los Intoxicados y fundó Los Desahuciados. Casi veinte años después, dejó las murgas pero continuó participando en el carnaval a petición de sus compañeros, para lanzarse al estilo Superman sobre el público o hacerse pasar por un viejo que rompía un cajero a bastonazos. El show estaba asegurado. “El carnaval es pura alegría, y mucho trabajo si eres murguero. Había gente que vivía en Uga, se tenía que levantar a las cinco de la mañana y no se perdía ni un ensayo en Arrecife”.

Un buen día de 1987, Buli se pasó por la Casa de la Cultura, entonces sede del colectivo Radio 86. Allí estaban Carlos y Javi (futuros bajista y guitarrista-cantante de Inadaptados), autoproduciendo un programa llamado Los gatos descarriados. Aquello era cien por cien rocanrol y rockabilly, un espacio liberador para unos pibes de 16 años que peinaban tupé y patillas, y eran los primeros rockers de Lanzarote. “Cuánto habla este tío”, pensaron. Se hicieron amigos y en Buli también encontraron el batería que necesitaban para montar una banda. Desde entonces lo llaman ‘Palillo Loco’.

Inadaptados llegó a oídos de Jesús Ordovás, director de Diario Pop, en Radio 3. Les fue a ver a un concierto a Las Palmas y se quedó prendado

Inadaptados llegó a oídos de Jesús Ordovás, director de Diario Pop, en Radio 3. Les fue a ver a un concierto a Las Palmas y se quedó prendado de su sonido salvaje, garajero, lleno de toques psychobilly. Les bautizó los Cramps canarios y empezó a pinchar temas suyos en la emisora nacional. La banda se disolvió por circunstancias de la vida, pero regresó hace unos pocos años con fuerza (han tocado, entre otros, en el festival sevillano Monkey Week y están posproduciendo un disco).

Su ‘personaje’ del Rey en Arrecife en Vivo, porteando el dedo que señala la dirección de los conciertos nació un día en la Sala Aqua, durante un concierto de tributos organizado por la productora HSmith. “Tengo una voz de mierda, pero subirme a un escenario no me da ninguna vergüenza”.

Su trabajo en Arrecife en Vivo le ha reportado una valiosa interacción con la gente. Algunos niños le paran por la calle como si fuera el cuarto Rey Mago. Los turistas se hacen fotos con él, le localizan por Facebook y le agradecen su “energía positiva”. El beso y el abrazo son marcas de la casa Buli, algo que procura entregar siempre que puede o considera. “No cuesta nada. Cuerpo no tengo, pero tengo sangre para regalar”.

9 Comentarios

Y encima un pedazo de buena persona!!!
Buena persona.
lo conozco de muy niño una bellisima persona
¡ Muy bien por el " garbanzo " ¡.
Un fuera de serie....se porque dice lo de la escuela hogar de haría, en aquella época me toco ser monitor suyo de baloncesto y fueron años maravillosos. buly es pura generosidad. Un abrazo.
Vivimos de cazamoscas !. Buena gente pero ...
Juli.. niño eres un crema..esta noticia tuya chapó.. no la muerda política. con respeto
un crack!
No hace falta que todos seamos ingenieros y aeronáuticos. Hacen falta moscas y caza moscas. Lo que realmente sobran son mala gente, y creo que con tu comentario te posicionas en uno de ellos.

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