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Nieves González inicia el peregrinaje para instalar una silla salvaescaleras

El Ayuntamiento de Arrecife le da un primera ayuda de 3.000 euros, que tendrá que completarse con otras administraciones, por el elevado precio de estos sistemas

Lourdes Bermejo 0 COMENTARIOS 14/03/2019 - 10:51

La vecina de Arrecife Nieves González, que ha pasado tres años literalmente recluida en un tercer piso sin ascensor a la espera de una operación de rodilla, inicia ahora la segunda parte de su particular 'vía crucis' para lograr la instalación de una silla salvaescaleras en su portal.

El Ayuntamiento de Arrecife ha sido la primera administración en ayudar a esta mujer, que, a pesar de la operación, ha quedado con graves secuelas y tiene la movilidad reducida y está “condenada a usar muletas el resto de mi vida”, explica. Un decreto del Área municipal de mayores aporta 2.999 euros, como “ayuda técnica”, según se especifica, aunque debe ser invertida en el plazo de un mes.

Asimismo, se prevé coordinar la financiación del sistema salvaescaleras con ayudas de otras administraciones , “para lo que tengo cita con la asistente social municipal”, indica Nieves. Hay que tener en cuenta que los precios medios de un sistema para varios tramos con curvas y rellanos, como es el caso, oscila entre los 5.500 y los 9.000 euros.

Tras un cúmulo de errores sanitarios que la llevaron a pasar postrada en un sillón casi dos años, Nieves llevó a los tribunales al Hospital Molina Orosa en febrero por supuesta negligencia médica. “Me operaron el 7 de agosto, permanecí un mes y medio hospitalizada en espera de la férula. Me dieron dos sesiones de rehabilitación y, en el tercer intento, los rehabilitadores me comunicaron que la pierna 'no daba para más'. Así que me dieron el alta”.

Aunque ha ganado movilidad y, al menos, puede pasar parte de la noche en la cama, lo que antes era impensable por los dolores, Nieves sigue dependiendo de la amabilidad de sus vecinos para salir a la calle y de la labor de las ONG. “Flora me trae cada día la comida porque no puedo soltar las muletas para cocinar”, dice.

La paciente alega en su denuncia que su situación actual es consecuencia del rosario de negligencias sanitarias sufridas en el pasado, que incluyen la administración de sustancias a las que es alérgica, infección de la prótesis de rodilla o ausencia del protocolo de asepsia en una crisis asmática que correspondería a una paciente en pleno tratamiento de radioterapia y quimioterapia.

Aunque ya no podrá ganar movilidad, Nieves espera contar en breve con el sistema salvaescaleras, para el que también ha conseguido el apoyo de seis de sus ocho vecinos del bloque donde vive.

 

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