ECONOMÍA

Albuixech, un gurú del turismo en bermudas

El modelo que planteó para centrarse en el turismo deportivo fue aprovechar las propias condiciones climatológicas de Lanzarote, “que permiten usar el territorio como cancha”

Lourdes Bermejo 0 COMENTARIOS 27/01/2019 - 08:41

Cambió su diplomática gomina por un aspecto mucho más desenfadado, lo que le ha valido el sobrenombre cariñoso de ‘Peludo’ en el sector hotelero. El CEO de Sands Beach Resorts, Juan Carlos Albuixech, ha sido pionero en su sector profesional, introduciendo primero el concepto ‘todo incluido’ en la Isla y, ahora, evitando la temporada baja con eventos deportivos y culturales que ya tienen un nombre internacional.

Aterrizó en Lanzarote en 2003 como director general de Occidental Hotels & Resort, y para el reposicionamiento de dos establecimientos fuera de mercado, optando en uno de ellos, el Occidental Oasis, por el concepto ‘todo incluido’, que se inauguró, así, en la Isla, “con el rechazo de todos los ámbitos”. Este modelo, que para Juan Carlos Albuixech ya está “caducado” y es revisable, se expandió, sin embargo, en el sector hotelero hasta el día de hoy. “En mi opinión, el concepto sigue siendo interesante, pero hay que dotarlo de calidad. En estos momentos todos los hoteles todo incluido están haciendo lo mismo y el negocio radica precisamente en diferenciarse y más en una Isla en la que todos luchamos por el mismo cliente”, dice.

El actual propietario y CEO de Sands Beach Resorts, complejo de Costa Teguise elevado a categoría de hotel de cuatro estrellas en 2012, ejemplifica una trayectoria de fidelidad a los propios principios y experiencia en el sector, “Cuando Occidental se marchó de la Isla, quise quedarme y vi la oportunidad de comprar el entonces complejo de apartamentos Sands Beach Villas o Beach Club, que estaba en quiebra técnica, lo que lleva aparejado un montón de problemas”, recuerda.

Siguiendo los criterios que él mismo había aconsejado a cadenas para las que había trabajado antes, JC, como le reconocen en el sector internacionalmente, reconvirtió el establecimiento por dentro y por fuera, con la ayuda de la comercialización, a través de la empresa Sands Beach Active. Los inicios no fueron fáciles y el nuevo propietario tuvo que reconducir algunos procedimientos heredados, como los acuerdos con los turoperadores tradicionales, que imponían precios bajos “insostenibles”, asegura Albuixech. No tardó en sustituirlos por el británico Jet2; Click & go y Sunway, para Irlanda; y Thomas Cook “para el resto de países”. Actualmente, el 39 por ciento de los clientes son directos del hotel, todo un récord en el sistema turístico isleño.

Pero la punta de lanza del nuevo negocio fue la especialización deportiva. “No hay otro secreto del éxito en cualquier ámbito que tener claro el enfoque, lo que requiere un análisis previo”, dice. En su caso, vio un claro “nicho de mercado muy amplio y, dentro de él un micronicho” en los productos wellness (bienestar), alimentación, dieta mediterránea y deporte al aire libre para toda la familia y sin límite de edad ni condiciones físicas, “por lo que también contamos con clientes con movilidad reducida”.

El modelo que propuso fue aprovechar las propias condiciones climatológicas de Lanzarote “que permiten usar el territorio como cancha”. De esta manera, solo hubo que adecuar una de las piscinas del establecimiento para entrenamiento de triatletas y se apostó por el equipo de animación, que es un ‘get active team’, un equipo activo, fomentándose asimismo la práctica del deporte entre el propio personal. De hecho, muchos de ellos ya cuentan con logros destacables en running, natación y triatlón.

Albuixech, que también ofrece conferencias en foros turísticos, trasladando el modelo de negocio de su hotel con la charla ‘Yo me dedico a eso del deporte’, pone especial énfasis en el liderazgo para crear equipo y un ambiente para triatletas que se ha convertido en un sello de identidad reconocido a escala mundial. “En definitiva, lo que todos buscamos al viajar: una experiencia”. Así, Sands Beach es sede de training camps, organizando seminarios especiales para grupos de deportistas “que encuentran el ambiente adecuado”, empezando por la posibilidad de probar marcas deportivas en el hotel, como las zapatillas ‘Newton’ o los neoprenos de ‘Sailfish’, firmas que también patrocinan eventos internacionales.

La intemporalidad del cliente deportivo hace posible que el hotel esté lleno todo el año. El pasado mes de noviembre se celebró en la Isla la que fue la 28º edición del Font Vella Lanzarote internacional Marathon, coorganizado por sexto año por la empresa Sands Beach Active y el Servicio Insular de Deportes, junto a sponsors comerciales. Se batieron todos los récords, con cerca de 2.400 participantes inscritos, en su inmensa mayoría de fuera de la Isla, “con una media de 3,5 acompañantes y 5,2 días de estancia”, lo que, paradójicamente creó problemas de alojamiento, al no haber disponibilidad en otros establecimientos a causa de la filosofía de reducción de servicios y personal en época de afluencia baja.

“Nosotros pasamos medio año maquinando el acontecimiento más importante que organizamos y el otro medio corrigiendo los errores detectados. Personalmente, cada día pienso en diez cosas mejorables. Así que, al cabo de un año, somos capaces de mejorar nuestra propuesta un 3.650 por ciento”, explica.

Otro de los acontecimientos anuales es el Sailfish International Open Water, que cumplirá su sexta edición y que se celebra la semana anterior al Club La Santa Ironman. “Lejos de hacerle sombra, nuestra idea es, precisamente, hacer grande el que es el evento deportivo estrella de la Isla, celebrando una prueba de natación una semana antes de la prueba reina lo que permite a los triatletas probar el circuito con antelación.

El objetivo es “atraer más días a la Isla a los triatletas”, dice Juan Carlos, que anuncia que el próximo año se repetirá el servicio de asistencia y avituallamiento del patrocinador en Playa Grande, que permanecerá montado durante toda la semana previa al Ironman.

Y, como tercer hito en su empeño por conseguir la plena ocupación todo el año, Albuixech menciona el festival de música Malvasoul Love Fest, un concepto impulsado por el productor musical Javier San Juan, que se celebra en la isla Mai Tai, dentro de las instalaciones del resort. El festival, abierto al público y punto de encuentro de DJs, coleccionistas de vinilos y selectores de la escena soul, disco, soul ful, latín y rare groove quiere convertirse en un ‘Nicky Beach’ fuera del verano. La apuesta ibicenca mezcla música, alta cocina, entretenimiento, moda, cine y arte en la isla pitiusa, pero, una vez más se topa con el problema de la estacionalidad.

El propio Albuixech ha viajado a Baleares para conocer este concepto turístico. Sostiene que él mismo es su ‘big data’, aunque abriendo mercado “siempre presencialmente”. Su propia imagen personal es ya un icono reconocible internacionalmente. “Cuando acudo a foros o doy las conferencias, la gente se pregunta ‘¿Y este ‘peludo’ con bermudas y zapatillas quién es?’ Es un concepto muy americano”, explica el empresario que, en diez años, ha sido profeta en su sector, poniendo en práctica la ideas que en ocasiones han sido descartadas por las grandes cadenas.

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