ENTREVISTA | Cristina Spínola

“Pedaleo para que las únicas cadenas que lleven las mujeres sean las de su bicicleta”

Myriam Ybot 2 COMENTARIOS 09/08/2017 - 06:44

Nacida en Las Palmas de Gran Canaria, estudió en un colegio de monjas femenino, estricto y convencional, donde, según relata “en lugar de informática y alemán, me enseñaron encaje de bolillos y macramé”. En aquel entonces, nadie podía imaginar que tras su paso por Diario de Las Palmas, Antena3, Televisión Canaria y Televisión Española, la reportera colgaría el micrófono para embarcarse en la aventura de su vida, la vuelta al mundo en bicicleta en solitario, con el mensaje de la igualdad como único motor. Cristina Spínola pasó por Arrecife para narrar su experiencia en una charla abierta organizada por la asociación de mujeres Mararía.

- Tras años de trayectoria profesional de éxito en los medios de comunicación, se lía la manta a la cabeza y decide dar la vuelta al mundo en bici por su cuenta. ¿Qué le impulsó a ello?

- Tardé diez años en decidirme a dar el primer paso. Tuve que vencer mi eterno miedo al cambio, a lo desconocido, para poder tirarme literalmente a la piscina. No fue fácil dejarlo todo atrás para seguir mi propio camino, sobre todo cuando te has educado en una familia de clase media-alta con valores muy tradicionales, donde se espera mucho de ti y no está bien visto que seas tú misma. Un buen día, hace tres años, le anuncié a mi madre, ante su mirada perpleja, que me iba a dar la vuelta al mundo en bicicleta. Así que desde Canarias volé en marzo de 2014 a Sudáfrica con mi bici en una caja y desde allí comencé a pedalear hasta cubrir 28.000 kilómetros sobre 27 países en un periodo de tres años.

- ¿Por qué eligió como leit-motiv de su viaje la lucha por la igualdad y contra la violencia de género?

- Estando en Televisón Española comencé mi activismo por los derechos de la mujer viajando en solitario en bicicleta por las siete islas Canarias, promoviendo la igualdad entre hombres y mujeres. Esta aventura desembocó en un libro, Sola, ruta por la Igualdad y abrió mi perspectiva de un viaje de más envergadura bajo el mismo lema. Ese fue el detonante y el motivo de que a partir de entonces haya dedicado mi vida a inspirar a otras mujeres del mundo para que las únicas cadenas que lleven sean las de su bicicleta.

-Ha pedaleado por los cinco continentes, ha construido amistades indelebles, ha dado charlas en centros educativos, ha sido sospechosa de espionaje internacional y recibida en salones diplomáticos… ¿Le quedan experiencias por vivir para la próxima ruta?

- Para todo el tiempo que he pasado sobre la bicicleta en plena carrera, solo he tenido experiencias negativas en contadas ocasiones. Sí que debo destacar lo mal que lo pasé en las carreteras de Mozambique y Tanzania, por su mal estado y por lo temerario que era el tráfico. Al igual que en la India, donde al peligroso tráfico había que sumar el constante acoso sexual sobre el pavimento. Llegué a Nepal con un ataque de nervios.

- ¿Recomendaría a cualquier mujer embarcarse en una aventura similar de viaje en soledad o hay que disponer de fortaleza psicológica, recursos económicos y/o forma física?

- Recomendaría a cualquier mujer viajar sola, sea en bicicleta o con la mochila a cuestas, sobre todo si es mujer y latina. Las mujeres latinas recibimos una educación muy tradicional y los valores que se nos inculcan son aún de dependencia del hombre. Un viaje en solitario te enseña a ser independiente, te aporta una gran dosis de autoestima y aumenta considerablemente tus habilidades sociales.

“Un viaje en solitario te enseña a ser independiente, te aporta una gran dosis de autoestima y aumenta considerablemente tus habilidades sociales”

- ¿Sería capaz de destacar dos instantes inolvidables, lo mejor y lo peor de su periplo?

En Malasia dos hombres intentaron violarme cuando atravesaba la jungla de Taiping en plena noche. Esa fue la peor experiencia de todo el viaje porque verdaderamente sentí que era el último día de mi vida. En El Salvador me atracaron dos hombres con sendos machetes en mano y en Colombia un camionero me apuntó con un rifle de camino a Bogotá. Por lo demás, la gran mayoría de las experiencias son positivas y lo otro no son nada más que cuestiones puntuales que suceden muy de vez en cuando. Vale la pena sufrir a veces para llegar a donde no llega nadie y encontrar a seres humanos increíbles que nunca hubiéramos conocido de otra forma; personas con unos valores asombrosos de las que aprendemos y gracias a las que cumplimos el propósito final del viaje, crecer como personas y cambiar nuestras vidas.

- La desatención institucional y de los grandes medios de comunicación españoles por su gesta, ¿tiene que ver con su condición femenina, con la invisibilidad a que todavía se ven sometidos muchos logros de las mujeres?

- Creo que se debe a dos factores principalmente, mi género femenino, que me coloca en las últimas páginas de prensa, que se sustituye si hay algo más importante, donde los hombres son protagonistas y el fútbol es el rey. Además está mi edad, porque una mujer que no tiene veinte años no interesa, con lo cual volvemos al machismo institucionalizado en nuestro país. Por último, la modalidad deportiva del cicloturismo aún no es tan conocida en España como en otros países del Norte de Europa. En España hay futbolitis masculina aguda y todo lo demás es Mastercard.

“Vale la pena sufrir a veces para llegar a donde no llega nadie y encontrar a seres humanos increíbles”

- Ha escrito dos libros hablando de su experiencia y va a por el tercero y ha mantenido actualizado un blog de viaje incluso en las condiciones más extremas. ¿Es una catarsis necesaria o el impulso generoso de compartir su vivencia?

- Un viaje de este tipo es una experiencia única e inolvidable que no todo el mundo se atreve a realizar. Es casi una obligación compartir lo que veo y lo que he aprendido con los demás, con el resto del mundo, para intentar mejorarlo en la medida de lo posible. Una experiencia así no debe caer en el olvido y todos deberíamos aprender de ella. Sería muy egoísta por mi parte no hacerlo.

- De cara a un próximo viaje, ¿cuáles son las formas de seguirla, de colaborar con su proyecto y de contribuir a su financiación?

- En mi canal de Youtube y blog www.solaenbici.blogspot.com relato los días sobre la bicicleta desde que empecé mi aventura en África y en mi sitio web www.solaenbici. com actualizo a diario información sobre mi recorrido o actividades de promoción que llevo ahora a cabo a raíz del viaje. Fruto de mi experiencia hasta el momento he publicado mi segundo libro, Taller de Felicidad. Claves para Crear la Vida que Quieres, libro de desarrollo personal a la venta en Amazon en tres idiomas -español, inglés y portugués-. Mi tercer libro viene en camino y calculo que estará en librerías a finales de año. En él cuento con detalle mi experiencia pedaleando el mundo en tres años y un mes.

2 Comentarios

“Pedaleo para que las únicas cadenas que lleven las mujeres sean las de su bicicleta”. Pedaleas porque te gusta así que menos lobos caperucita, que la igualdad está muy bien y es innegociable pero ya vale de tirarse el pegote con frasesitas rimbombantes.
Pues yo no conozco a esta buena señora, pero tiene todo el aspecto de no haber tenido ninguna cadena en su vida y, además, de no haber pegado un palo al agua nunca. Aquí hay mucha jeta encadenada..........

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