
El molino de La Santa no es un conflicto entre agricultura y ecología

Se ha agudizado la controversia en torno al proyecto de modernización del regadío de la zona noroeste de la isla.
En medio de la creciente POLARIZACIÓN, conviene preguntarse:
¿QUÉ ES EXACTAMENTE LO QUE SE ESTÁ DISCUTIENDO?
El problema principal no es el que algunos intentan presentar.
No estamos ante un enfrentamiento entre AGRICULTURA y ECOLOGÍA.
No es una DISPUTA entre quienes necesitan agua para mantener la actividad agraria y quienes defienden la biodiversidad, el territorio, las especies, los paisajes.
Ese planteamiento es DESVIAR la atención de las cuestiones de fondo.
ES UN DEBATE TERRITORIAL, AMBIENTAL Y DEMOCRÁTICO.
Se trata de decidir si cualquier proyecto de iniciativa pública puede desarrollarse en cualquier lugar y de cualquier manera. Si las administraciones públicas están obligadas a cumplir la legislación ambiental y territorial o si, por el contrario, buscan mecanismos excepcionales para eludir controles, condicionantes y procedimientos establecidos precisamente para proteger el interés general.
ES LO QUE HA HECHO EL GOBIERNO DE ESPAÑA. EN FEBRERO DE 2025 ADOPTADA UN ACUERDO PARA TIRAR A LA BASURA DOS DECLARACIONES DE IMPACTO AMBIENTAL DEL AÑO 2022 Y 2024, QUE LE INDICABAN LA RIQUEZA TERRITORIAL Y AMBIENTAL DE LA ZONA Y LE EXIGÍA CONDICIONES Y LIMITACIONES.
Ahora viene la gran contradicción que tendrán que resolver. La UE, tolerará que con dinero europeo no cumplan con RED NATURA Y CON LA EVALUACIÓN AMBIENTAL. Ambas son estructuras esenciales del ordenamiento jurídico de obligado cumplimiento.
El proyecto de modernización del regadío lleva más de una década sobre la mesa. Durante ese tiempo, las distintas administraciones han tenido oportunidades suficientes para culminar una solución eficaz que garantizara el abastecimiento de agua agrícola en el noroeste de Lanzarote. Ahora pretenden trasladar la responsabilidad a quienes ejercen el LEGÍTIMO DERECHO A CUESTIONAR LOS IMPACTOS AMBIENTALES Y PAISAJÍSTICOS DE DETERMINADAS ACTUACIONES.
La polémica se ha intensificado por la instalación del molino eólico asociado al proyecto, una infraestructura que genera un IMPACTO SIGNIFICATIVO sobre el paisaje, sobre especies de aves de extraordinario valor en una zona de elevada sensibilidad ambiental y paisajístico. Habrá también afecciones y molestias a las vecinas y vecinos de la zona.
La cuestión principal no es estar a favor o en contra de la energía eólica, es si los proyectos cumplen o no las condiciones ambientales que les fueron impuestas.
Existen declaraciones y evaluaciones ambientales aprobadas en 2022 y 2024 que establecen condicionantes. No recomendaciones ni sugerencias: SON OBLIGACIONES.
Las administraciones públicas deben ser las primeras en respetarlas de manera rigurosa y ejemplar.
Hay un DEBATE MUCHO MÁS AMPLIO SOBRE EL MODELO DE TRANSICIÓN ENERGÉTICA que se pretende implantar en Lanzarote y en Canarias que siempre INTENTAN ELUDIR.
¿QUÉ MODELO ENERGÉTICO QUEREMOS CONSTRUIR?
¿No se habla de planes de ahorro y eficiencia energética?
¿No se plantea una estrategia de reducción de consumos?
¿No se prioriza la ocupación de suelos ya transformados, cubiertas industriales, hoteles, aparcamientos y edificios residenciales antes de intervenir en espacios de alto valor ambiental y paisajístico?
¿POR QUÉ NO SE IMPULSA EL AUTOCONSUMO INDIVIDUAL y COLECTIVO?
¿Por qué no se promueve un modelo distribuido que permita a pequeños y medianos propietarios participar en la transición energética en lugar de concentrar los beneficios en grandes inversores?
¿EXISTE UN DEBATE PÚBLICO SOBRE ALTERNATIVAS?
La transición energética es necesaria. Es uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo.
Debe realizarse con planificación, transparencia y respeto al territorio. No puede convertirse en una excusa para debilitar la protección ambiental ni para ignorar las normas que durante décadas la sociedad DE LANZAROTE HA CONSTRUIDO PARA DEFENDER SU PATRIMONIO NATURAL Y PAISAJÍSTICO.
ES GRAVE Y PREOCUPANTE COMPROBAR cómo, en lugar de abrir un debate serio sobre estas cuestiones, se ha optado por una dinámica de descalificación y enfrentamiento. Se intenta señalar AL AMBIENTALISMO Y LA ECOLOGÍA como responsables de los retrasos o dificultades de los proyectos.
La responsabilidad corresponde a quienes han tenido durante años la capacidad de planificar, coordinar y ejecutar las soluciones necesarias.
Lanzarote necesita agua para su agricultura. Lanzarote necesita avanzar hacia las energías renovables. También necesita proteger su biodiversidad, sus paisajes y su identidad territorial.
Estos objetivos no son incompatibles. Lo incompatible es seguir planteando falsos dilemas que enfrentan a unos ciudadanos con otros mientras se evita discutir el verdadero problema: la ausencia de una planificación territorial y energética coherente, participada y respetuosa con los límites de la isla.
ESTAMOS A TIEMPO SI SE SUPERAN VIEJAS DINÁMICAS.
PARECE DE MOMENTO QUE VOLVEMOS A LA DERIVA SUICIDA DEL PASADO.
En un lugar de la pachamama a 10 de junio de 2026. En el horizonte con júpiter y venus alineados a la espera de la llegada del solsticio.












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