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Todos los Viñoly proceden de un Viñoly

El primero con ese apellido que llegó a Lanzarote fue Antonio Viñoly, un comerciante con antecedentes genoveses que se instaló en Tiagua

Saúl García 3 COMENTARIOS 02/01/2026 - 07:18

Hay un primer Viñoly en Canarias, Luis Viñol, nacido en Génova, casado con Ana Luis, y que se trasladó a Gran Canaria en 1523, al parecer para trabajar en la caña de azúcar, y hay un segundo Viñoly, Silvestre Viñoly, que también nació en Génova y se casó en la isla de La Palma en 1671 con Nicolasa García. Su hijo fue Diego Viñoly García, natural de La Orotava, alférez de las milicias insulares y padre de Antonio Viñoly Alarcón, un comerciante que fue el primer Viñoly que llegó a Lanzarote, concretamente a Tiagua. Se casó en Teguise en 1741 con Ana Gertrudis Valiente, hija de José Francisco Valiente y de María Cayetana Gutiérrez, y tuvieron cuatro hijos: Domingo, Antonia Gertrudes, María Rosa y Francisco.

Viñoly es un apellido de origen genovés. Entre los siglos XVI y XVIII ya figuraba el apellido Viñol o Viñoli entre los propietarios de extensos repartimientos en Gran Canaria, según recoge Carlos Platero Fernández en su libro Los apellidos insulares. “Con los conquistadores vinieron algunos Viñoly”, señala el cronista de Teguise, Francisco Hernández, y se supone que algunos de estos descienden de aquellos, pero no se sabe.

De la misma manera, probablemente esos dos primeros Viñoly tuvieran relación de parentesco, pero en el trabajo de genealogía que han estado haciendo desde hace ocho años Francisco Hernández, por el Banco de genealogía de Teguise, y Jesús Perdomo, como memorialista de Haría, no han podido enlazar a uno con el otro.

Lo que sí han podido enlazar, después de todo ese tiempo, es a ese segundo Viñoly, y por lo tanto al que llegó a Tiagua, con el resto de personas que llevan el apellido Viñoly en Lanzarote, pero también de Uruguay y de Brasil, que proceden todos de esa misma rama. En total, 3.000 viñolys repartidos por el mundo.

Hernández y Perdomo presentaron su trabajo en Teguise ante representantes de unas diez familias diferentes de Viñoly de Lanzarote, de varios pueblos como Yaiza, Uga, Haría o Tiagua, entre otros, y con la presencia del uruguayo Ruy Varella Viñoles y el brasileño Jeferson José Fonseca Vinholes.

Señala Hernández que empezaron este trabajo por el gran interés que tenían varias personas, principalmente de Uruguay, que llevan ese apellido, por conocer a sus ancestros, sus raíces. Una vez terminado el trabajo, Ruy Varella Viñoles manifestó su ilusión por conocer a aquellos descendientes de los Viñoly que se fueron a América pero dejaron una familia en la Isla, emparentada por tanto con la que empezó a crecer en Uruguay. 

Varella había hecho un trabajo previo con todos los viñolys del otro lado del Charco y no solo tenía datos sino fotografías muy antiguas de sus antepasados. Esos datos se sumaron, se enlazaron, al árbol genealógico en el que habían trabajado Hernández y Perdomo, que inicialmente llegaba hasta 1.300, aproximadamente: todos descendientes del Viñoly palmero.

Hernández y Perdomo han enlazado en su trabajo a 3.000 personas

A la petición de encuentro se sumaron otras familias de Brasil, que también son de la misma rama, y se hizo la convocatoria. La casualidad (y el anuncio de la convocatoria) coincidieron con la estancia en Alemania para asistir a un congreso médico del doctor Fonseca Vinholes, que decidió viajar a Lanzarote para unirse al evento, conocer a parte de su familia y mostrar su emoción ante tal despliegue de viñolys.

Durante el encuentro, muy emotivo, obviamente, se pusieron sobre la mesa antepasados comunes, fotografías, nombres, recuerdos y promesas, que, excepto estas últimas, se sumarán al estudio. “Hablamos con todos para tener la genealogía completa y nos quedamos con los contactos”, dice Francisco Hernández, que asegura que el médico se emocionó porque hay pocos Viñoly en Brasil. Sí sabía que estaba emparentado con la rama de Uruguay, pero tampoco los conocía.

Uruguay

Como la historia no se queda quieta, y por motivos más que conocidos, algunos Viñoly y muchos otros con otros apellidos tuvieron que dejar atrás Lanzarote para buscar un futuro en el continente hacia el que se dirigen las corrientes marinas, y salieron a América en varias fechas, pero principalmente en 1804 y en 1830.

Uno de los primeros Viñoly de esta genealogía que aparece en Urguay es el presbítero Julián Viñoly López, que nació en la Villa de Teguise en 1819 y murió en Uruguay en 1888 después de fundar la Iglesia de las Piedras. Pero muchos otros emigraron hacia ese país en esas mismas fechas, y después se movieron hasta Brasil, y otros muchos fueron directamente a Argentina más tarde.

Comendaticia

Los uruguayos, a principios del siglo XIX, requerían mano de obra para trabajar la tierra y preferían, o así lo decían por escrito, según señala Hernández, que fueran lanzaroteños y majoreros porque ya habían emigrado antes hasta allí y sabían que tenían buenos conocimientos para trabajar el campo. Los lanzaroteños, no todos, salían hacia allá con un destinado determinado y un trabajo acordado, aunque la situación no dejaba de ser penosa porque en ocasiones tardaban hasta dos años en pagar el viaje, incluso después de haber vendido todas las posesiones, por pocas que fueran, que dejaban en la Isla.

En el siglo XIX, el apellido, por la vía de la emigración, llegó hasta Uruguay y Brasil

Muchos de estos datos se conocen gracias a un documento llamado Comendaticia, que rellenaban aquellos que salían de forma reglada y que pedían permiso para marcharse. Ahí reflejaban no solo sus datos, la edad o estado civil, o si sabían leer o no, sino sus circunstancias, lo que vendían, lo que tenían o sus motivos para irse. 

El historiador Julio Hernández se dedicó a recorrer los ayuntamientos de Canarias recogiendo esas comendaticias y las cedió después al Museo del emigrante, y de ahí el Banco de genealogía de Teguise lleva 35 años extrayendo información y trabajando con esos datos para hacer estos árboles genealógicos. Tienen ya 30.000 emigrantes de toda Canarias, y es una información tan útil hasta el punto de que varios países como Brasil, Uruguay, Paraguay, Argentina, Cuba o Venezuela, recomiendan a quien quiere indagar en su pasado que acudan a esta web como fuente de información, a la que de momento solo han subido la mitad de los datos que tienen.

Pero no todos pueden estar en ese registro porque muchos lanzaroteños no pedían permiso ni viajaban de forma regular sino que se iban a América clandestinamente. Hasta allá no se podía salir desde Lanzarote, no era un puerto permitido, pero algunos viajaban hasta otras islas con alguna excusa y de allí se embarcaban a la aventura.

Comentarios

Los Viñoly de Uga… Tienen muy mala fama!!!! Por algo será…
La investigación es de respetable interés familiar y para curiosos de buen apetito. Pero sin integrarla en el marco general de la formación y emigración de la población canaria es tema de mesa camilla no más. ¡Cosas del voraz "cronista oficial"!
Soy hija de Tomás viñoly Márquez mi padre nació en gran canaria y su padre justo viñoly creo de yaiza minpadre falleció hace 3 años con 96 y era aferrigo a su apellido siempre estuvo muy orgullosa y siempre estaba mirando de donde venía yo.hice en su honor un grupo en Facebook que se lla internacional World viñoly y ahora tenemos varios viñoly.

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