El proyecto AMPLÍA plantea incorporar la franja marina a la zonificación de las reservas con base científica, participación ciudadana y estrategias de conservación frente al cambio climático
Proponen ampliar las Reservas de la Biosfera de Lanzarote y Fuerteventura a sus aguas perimetrales para frenar el deterioro marino
El proyecto AMPLÍA plantea incorporar la franja marina a la zonificación de las reservas con base científica, participación ciudadana y estrategias de conservación frente al cambio climático
El proyecto AMPLÍA, coordinado por la Universidad de Las Palmas y financiado con fondos europeos Next Generation, ha concluido con la propuesta de ampliar las Reservas de la Biosfera de Lanzarote y Fuerteventura a sus aguas perimetrales.
El objetivo es reforzar la protección de la biodiversidad marina y adecuar la zonificación de estos espacios a los fines de conservación que establece el programa Man and the Biosphere de la UNESCO.
La iniciativa, liderada por el doctor en Ciencias del Mar José Juan Castro, ha actualizado de forma exhaustiva la información científica, ecológica, socioeconómica y pesquera disponible en las islas orientales, e identifica la franja marina como un ámbito clave para la recuperación de los ecosistemas afectados por la actividad humana y el cambio climático.
Durante la presentación de las conclusiones del proyecto, Castro subrayó que, pese a que Canarias es uno de los territorios con mayor superficie marina protegida en el ámbito nacional, esa protección “no se ha traducido en un buen estado de conservación de los ecosistemas”.
Entre los datos analizados, el equipo científico apunta a una reducción estimada del 90% en la biomasa de peces en los últimos 50 años, así como una disminución del 30% en su talla media. Asimismo, se ha detectado una pérdida de aproximadamente el 80% de las macroalgas en las dos últimas décadas.
El estudio ha contado con la colaboración de diversas instituciones y con la participación de colectivos como pescadores, buceadores, científicos, ecologistas y personal técnico de las administraciones públicas.
A través de talleres desarrollados a lo largo de 2025, se identificaron zonas afectadas por vertidos, tráfico marítimo o contaminación acústica, coincidiendo las observaciones ciudadanas con los diagnósticos científicos.
“Esta coincidencia nos hace ser optimistas respecto al nivel de conciencia social sobre las afecciones marinas y a la posibilidad de avanzar en la cogestión de los ecosistemas”, señaló el director del proyecto.
El consejero de la Reserva de la Biosfera de Lanzarote y responsable del área de Pesca, Samuel Martín, destacó que las reservas “deben demostrar que es posible conciliar la conservación de la biodiversidad con el desarrollo sostenible de las comunidades locales”.
Una investigación constata la necesidad de integrar los ecosistemas marinos para hacer efectiva su protección, tras décadas de pérdida de biodiversidad y sobreexplotación pesquera
Según explicó, los entornos marinos de las islas orientales albergan hábitats altamente productivos, como fondos sedimentarios esenciales para la cadena trófica y zonas con presencia habitual de cetáceos, tortugas y otras especies vulnerables.
Desde el Gobierno de Canarias, el director general de Pesca, Esteban Reyes, valoró el enfoque integrador del proyecto y el uso de herramientas participativas como base para una ordenación consensuada del espacio marino.
AMPLÍA propone no solo la ampliación formal de los límites marinos de las reservas, sino también una reorganización espacial que permita mejorar la gestión adaptativa de los recursos, con estrategias diferenciadas a corto, medio y largo plazo.
La propuesta busca fortalecer el papel de las Reservas de la Biosfera como instrumentos eficaces para la protección del patrimonio natural y la sostenibilidad de las actividades que dependen del medio marino en las islas orientales de Canarias.
















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