Luis Moreno Eugenio: de “mochilero” en Lanzarote al sueño mundialista en China
El piloto lanzaroteño disputará el Mundial en Asia y busca apoyo para el mayor reto de su carrera
En el automodelismo de competición, donde cada décima se exprime con bisturí técnico y temple mental, los sueños no se improvisan: se construyen tornillo a tornillo. El 26 de marzo, en China, uno de esos sueños hablará con acento lanzaroteño. Luis Moreno Eugenio disputa el Campeonato del Mundo de Touring 1/10 eléctrico, la cita más prestigiosa del calendario internacional. Para Luis, será algo más que una carrera: “Es como ser olímpico en el RC”, afirma.
Sin embargo, el desafío no es solo deportivo. El proyecto requiere una inversión cercana a los 6.000 euros y el piloto busca apoyo económico para poder representar a España en el mayor escaparate mundial de la especialidad.
La historia de Luis no comienza con un mando en las manos, sino con un ritual familiar. Con apenas seis o siete años, tras visitar a su madre en la lavandería familiar, escapaba a un pequeño apartamento cercano. Allí, en un cuarto repleto de material de competición de su tío Tilo Eugenio, descubrió un universo que “olía diferente, a ruedas, a gasolina,”.
Su iniciación fue como “mochilero” en el circuito de Puerto del Carmen, ayudando a repostar y asistiendo a su tío y a su primo. El radiocontrol, antes que pilotaje, fue familia. Y comunidad. La primera carrera que recuerda fue en categoría Mini infantil, con apenas ocho años, sobre una moqueta cedida tras la feria Lanzametal. Terminó en las últimas posiciones, pero la sensación de gobernar un coche a distancia marcó un punto sin retorno. Desde entonces, cada paga y cada euro sobrante tenían un destino claro: el RC.
Apoyo familiar
Si hay una figura central en su formación es su tío Tilo, mentor y apoyo constante. También su primo Antimo Valiente, al que define como “talento puro”, un espejo competitivo que le obligó a elevar su nivel. Y, en el imaginario de su infancia, el nombre de Josué Artiles Santana, ídolo silencioso y rápido, habitual protagonista en las históricas revistas especializadas RCModel y AutoTec.
“Tomármelo como un deporte cambió todo” y llegaron los resultados
Desde Lanzarote, Luis no percibió carencias técnicas -las instalaciones eran de primer nivel-, pero sí limitaciones logísticas. Salir de Canarias para competir implicaba costes y desplazamientos difíciles de asumir. Además, reconoce con honestidad que en aquella etapa aún no tenía el nivel necesario para codearse con la élite.
El verdadero salto llegó en 2014, con su traslado a Gran Canaria para estudiar Ingeniería en la ULPGC. Una semana antes del inicio del curso firmó la pole position en una prueba del Campeonato de España en Telde. En las finales, pilotos más experimentados le superaron con claridad. Aquella derrota fue reveladora: decidió que el automodelismo dejara de ser un hobby. Entrenamientos estructurados tres días por semana, análisis sistemático de datos, evolución en setup, lectura de pista y gestión emocional. “Tomármelo como un deporte cambió todo”, resume.
Los resultados no tardaron en llegar. Campeón de España en 2018 en su primer año completo, subcampeón de las ETS (European Touring Series) 2018/2019 y vencedor en Austria -primer español en lograrlo-, Luis consolidó su nombre en el panorama europeo. Ese mismo año fue fichado por XRAY, la marca de mayor prestigio en la industria, como piloto oficial y desarrollador de producto.
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Mundial en China
El Mundial en China representa la culminación de más de dos décadas de constancia. Con 150 participantes inscritos, unos 40 profesionales a tiempo completo, su objetivo realista es situarse entre los 30 mejores. “Si entro en el top 20, lo celebramos”, bromea, consciente de la magnitud del reto.
Moreno busca apoyo económico para afrontar un presupuesto de unos 6.000 euros
La preparación ya está en marcha: intensas jornadas de test electrónicos y de relaciones de transmisión, concentraciones con el equipo europeo en Lisboa y montaje de material específico para la cita asiática. El presupuesto estimado ronda los 6.000 euros entre neumáticos, viaje, alojamiento y transporte interno.
Actualmente busca apoyo institucional y empresarial que le permita cerrar el proyecto sin comprometer su estabilidad económica. Las marcas técnicas cubren material, pero no aportan financiación directa. “Ir al Mundial surgió casi por casualidad, por el impulso de un aficionado de la Isla que quiso ayudarme. Ahora quiero estar a la altura de esa confianza”.
Más allá de la pista
Luis defiende que el automodelismo necesita mayor visibilidad en Canarias y en España. Alemania, Francia o los países asiáticos cuentan con infraestructuras públicas y programas de base. “¿Por qué no podemos tener instalaciones municipales donde niños y adultos puedan practicar?”, se pregunta.
En el futuro, le gustaría regresar a Lanzarote y crear una escuela que fomente la cantera. El RC, asegura, le enseñó inglés, le dio herramientas sociales y le permitió recorrer Europa compitiendo.
Desde aquel cuarto impregnado de olor a ruedas hasta el asfalto asiático donde se disputará el Mundial, la carrera de Luis es la historia de una vocación convertida en proyecto deportivo de alto rendimiento. China no es solo una meta competitiva; es la confirmación de que el talento, cuando se combina con disciplina y perseverancia, puede trascender la geografía insular y situarse en la élite internacional. Cuando un piloto canario compite en un Mundial, no solo acelera un coche a escala. Acelera también la visibilidad y el futuro de todo un deporte, de todo un Archipiélago.

















Comentarios
1 fran Jue, 19/03/2026 - 10:36
2 Chacho Vie, 20/03/2026 - 07:32
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