La nueva Ley antitabaco enciende el debate en bares y restaurantes de Lanzarote
La reforma que tramita el Ministerio de Sanidad incluye prohibir fumar en terrazas y genera opiniones divididas, aunque Hostelan tiene claro su rechazo: “Nos impone una labor policial”
“Muchos clientes vienen a tomarse su vinito o su cañita en la terraza acompañada de un cigarro”. Esa estampa que describen desde la Casa del Miedo, y que aún puede verse en la mayoría de los bares y restaurantes de la Isla, podría llegar a su fin dentro de poco, si prospera la nueva Ley Antitabaco que ha anunciado el Gobierno central.
La reforma legislativa que ya está en trámite incluye distintas medidas para “desnormalizar” el consumo de tabaco en espacios públicos, pero una de las más controvertidas afecta a la hostelería, con la prohibición de fumar en las terrazas. “Nos va a imponer una función de vigilancia que no nos gusta. El cliente viene a nuestros negocios para disfrutar, y no somos los más indicados para hacer labores policiales”, afirma el presidente de la Unión Hostelera de Lanzarote y La Graciosa (Hostelan), Orlando Ortega.
Él no es fumador y en su restaurante ni siquiera se puede fumar, porque la terraza del Lilium es cerrada, pero defiende que se dé libertad al sector y también a los clientes. “Creo que deberían dejarnos decidir a cada local si se puede o no se puede fumar, porque cada uno es dueño de su salud”, sostiene. De hecho, ese es el escenario que existe ahora y considera que es positivo.
La mayoría de los bares del Charco calculan que el 30 o 40% de sus clientes fuma
Actualmente, en una zona habitual de ocio como el Charco de San Ginés, con más de una docena de locales, hay dos que no permiten fumar en la terraza. El Leito de Proa lo prohibió hace tiempo, porque “es un lugar familiar”; y el restaurante Cala desde hace unas semanas, a pesar de tener una amplia terraza abierta. “Hay gente que no es fumadora y no tiene por qué estar comiendo y respirando el humo de otra persona”, defiende una trabajadora.
En su caso, afirma que los clientes que fuman aceptan la norma sin problemas; pero en el Leito sí han perdido alguna mesa cuando preguntan si pueden fumar y les responden que no. No obstante, el perfil de ambos establecimientos les ha hecho optar por esta fórmula. En otros, les cuesta imaginar las mesas libres de humo. Especialmente en los que son punto habitual de encuentro para continuar la noche tomando unas copas.
“Los clientes lo piden”
En el Mawi, por ejemplo, afirman que casi en el 80 por ciento de sus mesas suele haber fumadores, e incluso tienen máquina de tabaco “porque los clientes lo piden”. En otros, como La Miñoca, La Raspa o la Casa del Miedo, sitúan el porcentaje de fumadores en torno al 30 o al 40 por ciento, que es la cifra que dan desde la mayoría de los bares. “Entiendo que lo prohíban en el interior o en sitios donde pueda molestar, pero al aire libre, creo que no deberían. A nosotros nos fastidia un poco”, apuntan desde la Casa del Miedo.
“No creo que la solución sea prohibir. ¿En el futuro qué va a ser? ¿El alcohol?”
En otros locales, como el Chapó, las opiniones entre los trabajadores están divididas, como en el conjunto de la sociedad. “¿Le vas a preguntar a todos los fumadores?”, bromea uno de ellos al escuchar las respuestas de sus compañeros. “El tabaco es malo y yo estoy a favor de que lo prohiban”, sentencia. Los otros tres fuman habitualmente y están en contra de este proyecto de ley. El punto en común lo encuentran en una opción que también apuntan desde otros bares: separar dos zonas diferenciadas para fumadores y para no fumadores en las terrazas, aunque no en todos los establecimientos se dan las condiciones para hacer eso.
Entre los que sí han optado ya por esta vía se encuentran El Velero del Charco, la Chalana del Charco y el Mawi. “Tal como lo tenemos nosotros me parece ideal, porque tenemos las dos zonas y no hay problema”, apuntan desde El Velero del Charco. Y la misma opinión trasladan desde la Chalana: “Nosotros al principio dejábamos fumar en todos lados, pero por proteger un poco al no fumador, decidimos permitirlo solo en la terraza de abajo”, señalan, subrayando que esa medida ha tenido “buena acogida”.
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“Largo camino”
Para Orlando Ortega, presidente de Hostelan, esa convivencia actual entre fumadores y no fumadores en las terrazas funciona y no necesita nuevas restricciones: “Ya hemos recorrido un largo camino, con algunos baches importantes, y creo que estamos bien como estamos”, apunta. Se refiere a la primera Ley que prohibió fumar en el interior de bares y restaurantes. “Se nos exigió crear áreas especiales y al final, después de inversiones millonarias, no sirvieron para nada”, cuestiona, recordando que poco después se prohibieron también esos espacios de fumadores en el interior.
Por eso, como representante de la patronal lanzaroteña, reclama que se tenga en cuenta al sector en esta toma de decisiones. “Ha habido un progreso y creo que ha sido positivo, pero ahora mismo estamos en un momento bastante dulce y no creo que la solución sea introducir nuevas prohibiciones. ¿En el futuro qué va a ser? ¿El alcohol?”, se pregunta.
“Deberían dejarnos decidir a cada local, porque cada uno es dueño de su salud”
En su opinión, la clave está en educar, no en prohibir. “Prohibir no es solución de nada, es más, a veces incita a que la gente haga lo prohibido”, apunta, pensando especialmente en los jóvenes. De hecho, tras una época en retroceso, el número de fumadores está volviendo a aumentar entre los adolescentes, de la mano de nuevos productos como los cigarrillos electrónicos y dispositivos de tabaco calentado, que en la nueva Ley serán equiparados al tabaco convencional y también tendrán nuevas restricciones adicionales.
El Real Decreto que desarrolla esta reforma ya ha sido remitido al marco europeo para su evaluación y alegaciones y después se llevará al Consejo de Ministros para su aprobación, pero desde la patronal de hostelería esperan que no salga adelante tal como está planteado, al menos en lo que afecta al sector. “Si lo que quieren es desnormalizar el uso del tabaco, creo que se debe empezar desde otros puntos más abajo. Hay que informar y hay que educar, y nosotros no somos quienes podemos hacerlo”, afirma Orlando Ortega, que considera que ahí no se están haciendo los esfuerzos necesarios. “Yo hace años que no veo campañas de no fumar en televisión”, cuestiona.
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En otros países
El presidente de Hostelan también advierte de lo que esta reforma legal podría afectar al turismo, ya que “estas normas no existen en la mayoría de los países y los clientes que se sienten en una terraza y que les apetezca fumar, no lo van a entender”. “No quiero decir que los turistas vayan a dejar de venir porque no se pueda fumar en las terrazas, pero no es bueno para un destino turístico”, afirma.
Para los no fumadores, sin embargo, es evidente que la medida será positiva. “En mi caso he tenido varias incidencias con mesas que no han estado cómodas o que incluso se han marchado porque les molestaba el humo de la gente que estaba fumando al lado”, apunta un camarero del Charco. También desde otros locales señalan que a veces se producen problemas puntuales, pero en general coinciden en que suelen resolverse sin dificultad, separando un poco más a los clientes, especialmente si hay niños en la mesa. “La gente fumadora cada vez está demostrando tener más educación”, defienden, señalando que algunos se levantan y se alejan de las mesas para fumar, incluso aunque esté permitido.
“La gente no fumadora no tiene por qué estar comiendo y respirando humo”
No obstante, siguen siendo muchos los clientes que preguntan si pueden fumar en la terraza antes de sentarse. Y conforme avanza la noche, cada vez se ven más cigarrillos encendidos en las mesas. “El que fuma no va a dejar de fumar. Si lo prohíben puede que igual sigan viniendo, pero se levantarán a fumar ahí en el muro, y al final es lo mismo”, apunta Daniel desde la Casa del Miedo. Orlando Ortega, por su parte, insiste en que la prohibición no va a reducir el consumo de tabaco. “Lo que va a hacer es mover a los fumadores a otras zonas donde quizá en el futuro se creen otros problemas”, advierte.
La duda de cómo se comportarán los clientes y de si afectará al negocio se repite en casi todos los bares y restaurantes, aunque la mayoría cree que “se terminarán acostumbrando”. “Yo creo que será como todo. Al principio la gente se pondrá loca, como en su momento cuando prohibieron fumar en las discotecas, pero tarde o temprano se irán adaptando”, aventura Nauzet desde La Miñoca. Y un mensaje similar traslada Rosa desde El Velero del Charco: “Pienso que esto será como los aviones, que antes también se podía fumar. Al principio habrá un poco de enfado, pero nos acostumbraremos, porque no queda otra”.
Además de prohibir fumar en terrazas de hostelería, la nueva Ley Antitabaco impulsada por el Ministerio de Sanidad incluye una batería de medidas con el objetivo de desnormalizar el consumo de tabaco y proteger a la población no fumadora, especialmente a colectivos vulnerables. Aunque el texto aún está en fase de tramitación y no es definitivo, estas son las principales novedades que ya han anunciado:
-Nuevos espacios sin humo: no se podrá fumar ni vapear en terrazas, marquesinas, instalaciones deportivas, campus universitarios, centros docentes, espacios exteriores de hospitales y centros sanitarios, ni en vehículos con fines laborales.
-Perímetro de protección: se prohibirá fumar a menos de 15 metros de accesos a edificios públicos, centros sanitarios, educativos, museos, bibliotecas, centros deportivos o parques infantiles.
-Residencias y centros cerrados: en residencias de mayores y centros de discapacidad se podrá habilitar una única zona específica con ventilación independiente. En cárceles y psiquiátricos de larga estancia, se permitirá fumar en espacios al aire libre o salas habilitadas.
-Regulación de nuevos productos: cigarrillos electrónicos, dispositivos de tabaco calentado, bolsitas de nicotina y similares estarán sujetos a las mismas restricciones que el tabaco convencional.
-Prohibición de los desechables: se vetará la venta de cigarrillos electrónicos de un solo uso.
-Venta restringida: los nuevos productos solo podrán venderse en estancos y tiendas especializadas, sin artículos que resulten atractivos para menores de edad.
-Etiquetado neutro: los paquetes de tabaco tendrán apariencia uniforme y sin marcas visibles, salvo la mínima información legal obligatoria.
-Multas de hasta 600.000 euros: las sanciones por infringir la ley pueden alcanzar esa cifra, en función de la gravedad de la infracción.

















Comentarios
1 Mariano Jue, 28/08/2025 - 07:52
2 Yo Jue, 28/08/2025 - 08:17
3 A saber.... Jue, 28/08/2025 - 08:58
4 A Yo el 2 Jue, 28/08/2025 - 13:40
5 Tierra Jue, 28/08/2025 - 14:12
6 Tierra Jue, 28/08/2025 - 14:13
7 Jonjon Jue, 28/08/2025 - 20:49
8 Jonjon Jue, 28/08/2025 - 20:50
9 Jonjon Jue, 28/08/2025 - 20:50
10 Fuera Jue, 28/08/2025 - 21:31
11 Yo otra vez Jue, 28/08/2025 - 22:33
12 A “A yo el 2” Vie, 29/08/2025 - 08:16
13 Yo, nuevamente Vie, 29/08/2025 - 08:21
14 Anónimo Vie, 29/08/2025 - 10:39
15 Cabreado no fumador Vie, 29/08/2025 - 11:47
16 El vijilante Sáb, 30/08/2025 - 06:03
17 Fuera tabaco Sáb, 30/08/2025 - 10:14
18 Prohibir Sáb, 30/08/2025 - 11:01
19 2030 Sáb, 30/08/2025 - 13:16
20 harry Sáb, 30/08/2025 - 22:51
21 QUE BIEN Dom, 31/08/2025 - 17:06
22 Yo Lun, 01/09/2025 - 00:10
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