El acusado se aprovechó de la relación de confianza para llevarla a un establecimiento alojativo de Costa Teguise con la excusa de enseñarle a dar masajes

La Fiscalía pide 12 años de cárcel para un acusado que agredió sexualmente a una sobrina de su esposa en un hotel de Lanzarote
El acusado se aprovechó de la relación de confianza para llevarla a un establecimiento alojativo de Costa Teguise con la excusa de enseñarle a dar masajes
La Audiencia Provincial de Las Palmas juzga el próximo 29 de septiembre a A.D.C.V., acusado de haber agredido sexualmente a la sobrina de su esposa en una habitación de hotel en Lanzarote.
La Fiscalía solicita una condena de 12 años de cárcel para el acusado, además de otros seis años de libertad vigilada y la prohibición de comunicarse con la víctima durante 13 años. También se le pide la inhabilitación para cualquier profesión o actividad relacionada con menores de edad durante 18 años.
Según el escrito de acusación, el procesado, nacido en Honduras, sin antecedentes penales, alquiló una habitación en el Hotel Beatriz de Costa Teguise el 15 de diciembre de 2023.
El acusado, añade el Ministerio Fiscal, habría aprovechado la relación de confianza con la víctima, de 22 años de edad en aquel momento, que era sobrina de su esposa.
Así, conociendo el interés de la joven en aprender a dar masajes, la invitó a que le acompañara al citado hotel, pues según el procesado “había quedado allí con unos clientes, y así ella podría aprender a dar masajes y ganarse un dinero extra”.
Entre las 15.30 y 16.00 horas, el acusado, que previamente había recogido en su coche a la joven, se dirigió al hotel “y una vez allí, con la falsa excusa de enseñar la técnica del masaje”, le dijo a la víctima que le iba a dar un masaje.
Le pidió que se tumbara e la camilla y que se quedara en ropa interior. “Con ánimo de satisfacer sus deseos sexuales, procedió a retirar las braguitas que vestía” la joven y, “contra la voluntad de esta, y en todo caso, sin su consentimiento, valiéndose de aceite lubricante que había colocado en sus manos, la manoseó por todo el cuerpo, le frotó la zona del clítoris y le introdujo los dedos en la vagina”.
La Fiscalía destaca que la joven quedó “totalmente bloqueada”. A continuación, el acusado requirió a la joven para que le realizara un masaje, “obligándola a que le tocara el pene y le masturbara hasta que llegó a eyacular”.
Como consecuencia de la agresión, la víctima padece actualmente “estado de labilidad afectiva contendencia al llanto con un componente de ansiedad y tristeza compatible con un síndrome ansiosodepresivo”.
La Fiscalía califica los hechos como un delito de agresiones sexuales y solicita la citada condena de 12 años de prisión, así como una indemnización de 50.000 euros.















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