Sheila Guillén defiende que Arrecife debe anticiparse al cambio climático con una red pública de espacios seguros frente al calor extremo y al servicio de todos los barrios
NC propone “darle vida” a los centros socioculturales reconvirtiéndolos en una red de oasis climáticos para proteger a la ciudadanía
Sheila Guillén defiende que Arrecife debe anticiparse al cambio climático con una red pública de espacios seguros frente al calor extremo y al servicio de todos los barrios
El Comité Local de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC) en Arrecife propone la creación de una Red Municipal de Oasis Climáticos, aprovechando la red de Centros Socioculturales de los barrios para reconvertirlos en espacios públicos acondicionados que permitan a los vecinos resguardarse durante los episodios de altas temperaturas y olas de calor que cada año son más frecuentes e intensas.
La formación canarista considera que Arrecife debe anticiparse a los efectos del cambio climático siguiendo el ejemplo de ciudades como Barcelona, que ha desarrollado una amplia red de refugios climáticos en bibliotecas, centros cívicos, equipamientos municipales y espacios verdes, garantizando lugares accesibles, gratuitos y seguros para la población más vulnerable.
La propuesta plantea adaptar progresivamente los Centros Socioculturales existentes en todos los barrios de la capital para que dispongan de condiciones adecuadas de confort térmico, ventilación o climatización eficiente, acceso gratuito al agua potable, zonas de descanso, aseos accesibles, información sobre prevención frente al calor y horarios ampliados durante las alertas por altas temperaturas. Del mismo modo, NC-BC propone que estos espacios estén debidamente señalizados y formen parte de un mapa municipal accesible tanto en formato físico como digital.
La iniciativa se inspira igualmente en las recomendaciones recogidas en la Guía de Refugios Climáticos del Gobierno de Canarias, que define estos espacios como lugares capaces de ofrecer mejores condiciones de temperatura, humedad, calidad del aire, accesibilidad y descanso para reducir los riesgos asociados al calor extremo, especialmente entre las personas mayores, la infancia, personas con enfermedades crónicas y otros colectivos vulnerables.
La portavoz de NC-BC en Arrecife, Sheila Guillén, afirmó que “las olas de calor ya no son un fenómeno excepcional. Han llegado para quedarse y las administraciones públicas tienen la obligación de adaptar las ciudades para proteger a la población”.
“Arrecife cuenta con una ventaja que otras ciudades no tienen. Dispone de una red de Centros Socioculturales repartidos por prácticamente todos los barrios. En lugar de mantenerlos infrautilizados durante buena parte del día, debemos convertirlos en auténticos oasis climáticos abiertos a la ciudadanía cuando las temperaturas alcancen niveles de riesgo”, señaló.
Guillén subrayó que esta medida constituye una política de salud pública y de justicia social. “No todas las familias disponen de aire acondicionado ni todas las personas mayores pueden permanecer en condiciones adecuadas durante una ola de calor. El Ayuntamiento debe garantizar espacios públicos donde cualquier vecino pueda encontrar un lugar fresco, descansar, hidratarse y proteger su salud”.
NC-BC plantea que esta red se complemente con actuaciones en el espacio público, incorporando más arbolado urbano, zonas de sombra, fuentes de agua potable, pavimentos que reduzcan la acumulación de calor y nuevos espacios verdes que ayuden a disminuir el efecto de isla de calor que sufren muchas calles y plazas de la capital.
Asimismo, la organización propone que el Ayuntamiento elabore un protocolo específico de actuación durante las alertas meteorológicas por altas temperaturas, coordinando la apertura de los Oasis Climáticos con los servicios sociales, Protección Civil y el sistema sanitario para garantizar una respuesta rápida a las personas que presenten mayor vulnerabilidad.
“Preparar Arrecife para el cambio climático ya no es una opción; es una responsabilidad. Frente al calor extremo debemos responder con más planificación, más prevención y más espacios públicos al servicio de las personas. Una ciudad moderna es aquella que protege y cuida a su gente cuando más lo necesita”, concluyó Sheila Guillén.
















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