Cuando sus amigos le regalaron un vale de la aerolínea por su cumpleaños, María no imaginó que iba a pasar meses enfrascada en una batalla para poder canjearlo

La trampa de las tarjetas regalo de Ryanair para los residentes canarios
Cuando sus amigos le regalaron un vale de la aerolínea por su cumpleaños, María no imaginó que iba a pasar meses enfrascada en una batalla para poder canjearlo
“El regalo perfecto para cualquier ocasión”. Así anuncia Ryanair las tarjetas que pueden adquirirse en su página web, pero la realidad dista mucho de ser perfecta, al menos en Canarias. Cuando el destinatario de esa tarjeta reside en las Islas, el regalo puede convertirse en pesadilla.
María lo ha sufrido en carne propia, porque lleva meses tratando de canjear la tarjeta que un grupo de amigos le regaló por su último cumpleaños. El importe era de 150 euros, canjeables por uno o varios vuelos hasta llegar a esa cifra. Sin embargo, al tratar de hacer la reserva con el código de la tarjeta, llegaron los problemas: el sistema le indicaba que no era compatible con el descuento de residente.
Desde entonces ha elevado quejas a Ryanair, al área de Consumo del Cabildo de Lanzarote, al Gobierno de Canarias y hasta a la Dirección General de Aviación Civil, que gestiona y regula los descuentos de residentes y le ha dado la razón. Sin embargo, la aerolínea insiste en su negativa. “Voy a seguir reclamando, porque lo que están haciendo no es legal. No me han dado ningún argumento válido”, subraya María.
Un falso “descuento”
Cuando se encontró con la desagradable sorpresa de que no podía utilizar esa tarjeta regalo para volar a la Península, lo primero que hizo María fue contactar con Ryanair, a través del chat de la aerolínea, y guardar esa conversación. El operador le hizó distintas preguntas, desde la numeración de la tarjeta hasta el correo electrónico que se utilizó en la compra, para terminar llegando al mismo punto: “No hay opción de usar la tarjeta regalo para pagar vuelos nacionales españoles con descuento de residente”.
La empresa alega que la tarjeta “no es compatible con otras promociones”
El motivo que le dio es el mismo que le ha repetido la empresa en todas las quejas que ha seguido presentando después: “La tarjeta de regalo es una forma de descuento” y “el sistema no permite combinar ambos descuentos”. Sin embargo, la realidad es que esa tarjeta no implica ningún descuento. Al adquirirla se paga el importe total que podrá canjear el destinatario, e incluso un cargo adicional de dos euros por la gestión.
Pese a ello, la aerolínea que comercializa este producto ha insistido en utilizar la palabra descuento y términos similares en todas sus respuestas. La frase más repetida es también la más llamativa: “Esta promoción no es acumulable con otras promociones”. Es decir, también se refiere al descuento de residente como una “promoción”, cuando es un derecho de los ciudadanos de Canarias que además nada tiene que ver con la aerolínea, porque se sufraga a través del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
“Publicidad engañosa”
Lo que más indigna a María es que en todas sus conversaciones con la empresa le han ido remitiendo distintos enlaces de la página web, sobre supuestos términos y condiciones que nada tienen que ver con los de la tarjeta regalo. De hecho, en las condiciones de esa tarjeta, no aparece ni una sola mención a que no sea compatible con el descuento de residente. “Es publicidad engañosa”, denuncia.
Cuando trataba de explicar esto a los distintos operadores con los que ha hablado, se chocaba contra un muro. “No hay más medidas que pueda tomar en este momento. Tendré que cerrar esta conversación ahora, pero gracias por ponerse en contacto con Ryanair. Le deseo un buen día”, le decían en la última. Por eso decidió llevar su queja a las instituciones.
Ante el Gobierno de Canarias la presentó hace más de dos meses, pero no ha recibido respuesta. En cuanto al Cabildo de Lanzarote, abrió un expediente y se dirigió a la aerolínea, que le respondió por escrito reiterando el mismo argumento: “Esta promoción no es acumulable con otras tarifas promocionales”. A continuación adjuntaba un enlace, el de términos y condiciones de las tarjetas regalo, que en realidad prueba justo lo contrario a lo que sostiene la compañía.
La Oficina de Información al Consumidor del Cabildo remitió a María ese escrito de Ryanair junto con una carta en la que le comunicaban que “una vez concluida la tramitación del expediente”, procedían “al archivo del mismo”. Ninguna referencia al contenido del enlace, ni tampoco al hecho de que la aerolínea se refiera al descuento de residente como una “tarifa promocional”. Solo terminaban informándole de “la posibilidad de acudir a la vía judicial para la defensa de sus intereses si así lo estima conveniente”.
“No quieren problemas”
“Mi sensación es que están pasándose la pelota y que les da igual, que no se van a meter en problemas con una compañía aérea”, lamenta María. “El Cabildo se lavó las manos y el Gobierno de Canarias ni me ha contestado”.
Aviación Civil le ha dado la razón a María, pero aún no ha servido de nada
De quien sí recibió una respuesta favorable fue de Aviación Civil. “Una tarjeta regalo sólo es un medio de pago, siendo lo importante de dónde provenga el dinero”, le respondió este organismo. La clave está en que la bonificación se aplica sobre la cantidad que realmente ha pagado el cliente. Es decir, una aerolínea no puede entregar un regalo o aplicar descuento y luego reclamar al Estado el 75 por ciento de su valor. Sin embargo, ese no era el caso. “No es algo que graciosamente me haya dado Ryanair, ni que se haya pagado con billetes del Monopoly”, subraya María.
La tarjeta fue adquirida por sus amigos y en ese supuesto, el escrito de Aviación Civil es tajante: “Una tarjeta regalo que provenga de un regalo de otra persona, o de una devolución, es efectivamente usable como si se estuviera pagando con una tarjeta de crédito o en metálico”. En definitiva, lo que María lleva meses defendiendo, pero por ahora no le consta que haya tenido consecuencias.
En su reclamación pedía que se abriera un expediente sancionador contra Ryanair por el incumplimiento de la normativa de ayudas al transporte, pero el escrito de respuesta de Aviación Civil no aclaraba si iba a hacerlo o no. Por eso se volvió a dirigir a este órgano, adjuntando nueva documentación: el justificante del pago. Ahora sigue a la espera de respuestas, mientras el tiempo juega en su contra: esas tarjetas caducan al año y, si no consigue utilizarla antes, los 150 euros desaparecerán.
















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