Las inspecciones del sector del juego en el País Vasco se duplicaron, con un número de establecimientos estable
La Dirección de Juego y Espectáculos del Gobierno Vasco publicó el informe anual Memoria 2025. La cifra clave del documento impresiona: el número de actuaciones inspectoras en el año aumentó a más del doble, de 3 448 en 2024 a 7 234. Al mismo tiempo, el mercado presencial de la región se mantuvo prácticamente sin cambios.
Más control, pero el mercado se mantiene
Pese a un refuerzo sin precedentes de la supervisión administrativa, el panorama del sector del juego en el País Vasco no experimentó cambios apreciables. Al cierre del periodo analizado, en la región operaban 247 establecimientos, apenas uno menos que el año anterior. Esta estabilidad refleja la madurez del mercado, que mantiene el volumen de su infraestructura presencial incluso en un contexto de creciente presión regulatoria.
247 puntos y su estructura interna
El parque vigente de establecimientos presenciales a finales de 2025 incluye:
- 207 salones de máquinas recreativas
- 14 salas de bingo
- 23 puntos de apuestas especializados
- 2 casinos
- 1 hipódromo
De los 207 salones de máquinas recreativas, 19 cuentan con una autorización específica para aceptar apuestas. Si se suman a ellos los 23 puntos especializados, el número total de puntos de venta orientados a la «vertical» de apuestas alcanza los 42. Esta estructura refleja el deseo de los operadores de diversificar los servicios dentro de locales ya existentes.
Bizkaia concentra más de la mitad de los establecimientos
La distribución geográfica de los establecimientos se mantiene estable. Bizkaia lidera con 132 locales, Gipuzkoa cuenta con 77 y Araba cierra el trío con 38. Bizkaia concentra la mayor oferta presencial y es precisamente este territorio el que marca la pauta de la dinámica comercial de toda la región.
Ecosistema industrial más allá de los salones
Operadores, fabricantes y red auxiliar
En la región operan 194 empresas que gestionan la explotación de máquinas de tipo «B» (recreativas con premio en metálico). Este indicador caracteriza la dimensión del núcleo operativo de la industria vasca. A su alrededor se ha articulado una amplia cadena de suministro y servicios: 182 fabricantes y 80 comercializadores (empresas responsables de la distribución del equipamiento). La estabilidad de estas cifras indica que el sector ha alcanzado un equilibrio estable.
Cabe destacar que el número de nuevos modelos certificados de máquinas de tipo «B» en el año aumentó de 17 a 29. Los operadores siguen invirtiendo en la renovación del parque de equipos, pese al endurecimiento del control.
35,6 millones de apuestas y 402 millones de euros de ingresos brutos
El segmento de apuestas generales se convirtió en el principal generador de los indicadores económicos del informe. En 2025 se registraron más de 35,6 millones de apuestas y los ingresos brutos ascendieron a 402,1 millones de euros. De esa cantidad, 342,4 millones de euros se devolvieron a los jugadores en forma de premios. El ingreso bruto del juego (GGR, gross gaming revenue) se situó en 59,1 millones de euros.
El ticket medio por apuesta se fijó en 11,27 euros, lo que confirma la estabilidad del comportamiento del consumidor. Bizkaia también ocupa aquí la posición de liderazgo, al concentrar el 51,5% de los ingresos totales del segmento.
La duplicación de las inspecciones y la paradoja de la caída de las sanciones
Dónde se inspeccionó con más frecuencia
De las 7 234 actuaciones inspectoras, la mayor parte se concentró en los salones de máquinas recreativas (2 591 inspecciones) y en los establecimientos de hostelería (2 275). El foco de los controladores se puso en el cumplimiento efectivo de los requisitos in situ.
Hubo menos expedientes sancionadores
Pese al crecimiento al doble de las inspecciones, el número de expedientes sancionadores incoados se redujo de 20 a 15. Esta paradoja apunta indirectamente a un alto nivel de cumplimiento por parte de los participantes del mercado.
Conviene señalar que un control tan estricto afecta ante todo a los establecimientos presenciales, donde los inspectores están físicamente presentes en los locales. Los casinos online se controlan de otra manera: las inspecciones se realizan mediante el análisis de la documentación y los reportes, y sistemas digitales de monitorización de transacciones. El objetivo principal de esta supervisión es prevenir el fraude, la lucha contra el blanqueo de capitales y la detección de indicios de juego problemático. Esto último cobra cada vez más relevancia, ya que el número de residentes de la región que prefieren la modalidad online crece gradualmente.
Uno de los factores para atraer a nuevos usuarios siguen siendo las promociones de bienvenida, en particular giros gratis por registro sin depósito, cuya popularidad conocimos a través de reseñas de varios portales temáticos. Ofertas de este tipo crean la ilusión de una entrada sin riesgo al juego, aunque detrás hay requisitos de apuesta que no siempre son evidentes a primera vista.
Por eso los reguladores señalan cada vez más la necesidad de extender los estándares de control también al sector online, donde la accesibilidad digital incrementa los riesgos para los grupos vulnerables de jugadores. En el contexto del mercado vasco, esto significa que los próximos informes Memoria podrían incluir estadísticas más detalladas también sobre el segmento a distancia.
En el ámbito del control de acceso se abrieron 11 expedientes relacionados con la presencia o participación de menores en el juego, y 4 expedientes por hechos de entrada de personas con una autoexclusión vigente. El registro de autoexclusiones (prohibiciones voluntarias de participar en juegos de azar) cuenta ya con 5 778 personas.
La supervisión se refuerza, pero la facturación y la red se mantienen
Memoria 2025 dibuja un escenario en el que la duplicación de las actuaciones de control no condujo ni a una reducción de los puntos de presencia ni a una caída de los ingresos. La combinación de una supervisión estricta con la disminución del número de expedientes sancionadores configura un modelo en el que la presión regulatoria fomenta la autorregulación, en lugar de expulsar al negocio.
A nivel estatal, el refuerzo del control regional coincide con una nueva iniciativa de la DGOJ (Dirección General de Ordenación del Juego), que presentó un estándar único para detectar conductas de juego de riesgo. Este mecanismo busca unificar los enfoques de protección de los jugadores en todo el país y reforzar la posición de España como uno de los referentes internacionales en el ámbito del juego responsable.
















