La Fiscalía solicita más de tres años de prisión y 13 de inhabilitación por hechos ocurridos el 1 de enero de 2024 en el centro de atención temporal de extranjeros de Arrecife

La Audiencia juzga a un policía por presuntas torturas y un delito contra la integridad moral a migrantes en Lanzarote
La Fiscalía solicita más de tres años de prisión y 13 de inhabilitación por hechos ocurridos el 1 de enero de 2024 en el centro de atención temporal de extranjeros de Arrecife
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Las Palmas juzgará el próximo 24 de febrero a un agente del Cuerpo Nacional de Policía acusado de un delito de torturas y otro contra la integridad moral por hechos presuntamente cometidos en el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) de Lanzarote.
Según el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, el procesado, identificado como A.B., mayor de edad y sin antecedentes penales, desempeñaba sus funciones como agente en comisión de servicio en el marco de la “Operación Tritón”, conforme a la convocatoria de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras en Lanzarote.
La Fiscalía sitúa los primeros hechos sobre las 16.00 horas del 1 de enero de 2024 en el CATE de Lanzarote. De acuerdo con su relato, el acusado se dirigió al migrante N.B. y, “obrando con absoluta humillación, menosprecio o descrédito hacia la dignidad de su persona y con ánimo de atentar contra su integridad física”, le propinó un bofetón en la parte izquierda del rostro y una patada en la pierna derecha.
Como consecuencia, siempre según el Ministerio Público, le causó angustia, temor, desconcierto, malestar y desasosiego, sin que llegara a producirle lesión.
Ese mismo día, sobre las 18.00 horas, el fiscal atribuye al acusado una segunda actuación en el box número 15 del mismo centro, mientras interrogaba al migrante K.L. con la intención de conocer quién organizó el traslado desde las costas africanas hasta Lanzarote.
En ese contexto, sostiene que el agente, “obrando con absoluto desprecio hacia la dignidad de su persona y con ánimo de atentar contra su integridad física”, le propinó un fuerte bofetón con la mano abierta que impactó en su mejilla izquierda, lo que le provocó un dolor intenso en la cara, así como angustia, temor, desconcierto, malestar y desasosiego, sin que conste lesión.
Los dos perjudicados, N.B. y K.L., renunciaron expresamente a ser reconocidos por médicos forenses y a cualquier indemnización que pudiera corresponderles por los hechos y los daños morales alegados.
El Ministerio Fiscal considera que los hechos son constitutivos de un delito contra la integridad moral, previsto y penado en el artículo 175 del Código Penal, y de un delito de torturas, tipificado en el artículo 174.1, penúltimo inciso, del mismo texto legal.
El acusado, destinado en comisión de servicio en el marco de la “Operación Tritón”, habría abofeteado y propinado una patada a dos migrantes durante su estancia en el CATE de Lanzarote
Atribuye al acusado la autoría de ambos delitos, conforme a los artículos 27 y 28 del Código Penal, y señala que no concurren circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal.
Por el delito contra la integridad moral, la Fiscalía solicita la pena de un año y tres meses de prisión, con la accesoria de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el mismo tiempo, así como tres años de inhabilitación especial para empleo o cargo público.
Por el delito de torturas, interesa dos años de prisión, con la correspondiente inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y diez años de inhabilitación absoluta.
El Ministerio Público solicita además la imposición de las costas procesales al acusado.
















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