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“Para Canarias, Venezuela es una cuestión de política interior”

Expertos de la ULL analizan los últimos acontecimientos en el país y su vínculo con las Islas

Álvaro Lucas 0 COMENTARIOS 11/02/2026 - 07:25

Las noticias que llegaban desde Venezuela despertaron al mundo antes de que amaneciera en Caracas en la madrugada del 3 de enero de 2026, especialmente en Canarias, donde hay una importante comunidad venezolana, similar a la cifra de isleños que viven en el país sudamericano. La agresión militar de Estados Unidos se saldó con varias decenas de muertes y el secuestro de Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores. Sobre la marcha, las preocupaciones por el respeto de los derechos humanos y por el narcotráfico quedaron en un segundo plano. Horas después del ataque, Trump no disimuló su interés y el de las empresas estadounidenses por el petróleo venezolano. Y también confirmó que Estados Unidos tendría mucho que decir en el futuro político del país. Dos expertos académicos de la Universidad de La Laguna (ULL) responden a Diario de Lanzarote para intentar comprender las claves de lo sucedido y los lazos de Venezuela con las Islas.

Ángel Dámaso Luis León es doctor en Historia y profesor del Departamento de Historia de América de la Universidad de La Laguna. Su carrera se ha centrado en la historia política reciente del entorno iberoamericano y canario, así como en cuestiones relacionadas con la emigración canaria a América. Para comprender las claves de la Venezuela actual, Luis León señala tres aspectos fundamentales que han caracterizado a la Venezuela de Maduro en los últimos años. En primer lugar, una represión y un autoritarismo mucho más marcado desde 2016. En segundo lugar, un proceso de depauperación y de crisis económica, causante del éxodo masivo venezolano de la última década. Por último, un progresivo aislamiento internacional, con una desconexión total de la dinámica occidental y también cada vez más aislado a nivel regional. Los vínculos construidos en los años de bonanza del chavismo se han ido debilitando hasta el día de hoy.

Junto a estos tres elementos, Luis León apunta que se ha producido un proceso de pérdida de control explícito de algunas partes del territorio. Por ejemplo, el grupo guerrillero colombiano ELN en la zona fronteriza, así como otros actores o grupúsculos, han debilitado el control del Estado sobre ciertos recursos y partes del territorio.

El petróleo venezolano

Según la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), hay más de 300.000 millones de barriles de crudo bajo el suelo venezolano. Este dato sitúa a Venezuela como el país con mayores reservas de petróleo de todo el mundo, seguido de Arabia Saudí y de Irán. Sin embargo, la situación de inestabilidad política en el país ha causado un notable descenso en la producción, que ya empezó a notarse durante la presidencia de Hugo Chávez (1999-2013). “La falta de inversión y la fuga de perfiles técnicos cualificados produjeron un descenso progresivo de la producción de petróleo en el país. En su momento, la empresa estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) fue enorme, pero ahora mismo es una estructura anquilosada que no tiene capacidad para procesar ni extraer el petróleo para ponerlo en el mercado”, explica Luis León. 

Hay 83.000 venezolanos en Canarias y unos 80.000 canarios en Venezuela

Actualmente, Venezuela produce unos 800.000 barriles diarios, pero en la década de 1990 llegó a superar los tres millones al día. “Durante la presidencia de Chávez, Estados Unidos se fue alejando del petróleo venezolano. A pesar de la aproximación de China, no puede hablarse de un proceso de sustitución alternativo. Más bien, se produjo un proceso de pauperización que desembocó en la escasa capacidad que tiene Venezuela para producir hoy en día, a pesar de ser el país con mayores reservas del mundo”, señala el académico de la ULL.

El imperialismo

La doctrina Monroe data de principios del siglo XIX y durante mucho tiempo guio la política exterior de EEUU, con un carácter más defensivo y protector frente a las amenazas de Europa en el continente. “Creo que la visión de Trump no está tan vinculada con la doctrina Monroe, que es de principios del siglo XIX, un contexto muy distinto en el que Estados Unidos aún se estaba conformando y Europa todavía era hegemónica”, explica Luis León. “La visión de Trump está más basada en el corolario de Roosevelt, una suerte de enmienda a la doctrina Monroe impulsada por el presidente Theodore Roosevelt durante su presidencia, en la primera década del siglo XX”, prosigue. Según esta visión, Estados Unidos puede convertirse en árbitro y actuar cuando considere que sus intereses están siendo amenazados.

“El caso de Trump se asemeja más a Roosevelt en el sentido de que ambos imponen su criterio por la fuerza”, explica. También afirma que estamos volviendo a unas posiciones propias del imperialismo previo a la Primera Guerra Mundial. “Es una reinterpretación del imperialismo del siglo XIX y principios del XX, pero con la tecnología de hoy en día. Trump está llevando las reglas del siglo XIX al siglo XXI”. No obstante, “habrá que ver en el futuro qué capacidad tiene Estados Unidos de seguir jugando un rol activo y agresivo, o si a partir de ahora sus acciones se limitarán al plano discursivo”, añade.

Ataque sobre Caracas

Preguntado por lo sucedido en la madrugada del 3 de enero en Caracas, Luis León responde que “podemos hablar de captura o de secuestro, pero lo que ocurrió está todavía por dilucidar. Habrá que ver cuánto de lo que ocurrió estaba en connivencia con ciertos actores internos. Todo parece indicar que algo se venía negociando previamente, pero conocer al detalle todo lo sucedido será trabajo para los historiadores del futuro. Desde el punto de vista del Derecho Internacional, la captura no se sostiene por ninguna parte y va en contra del orden jurídico mundial construido tras la Segunda Guerra Mundial. Es un acto de injerencia de un país sobre otro”, añade.

En ambos territorios se mezclan las manifestaciones culturales

El interés de Estados Unidos por el petróleo venezolano es una obviedad que el propio Trump no se molesta en disimular. Sin embargo, Luis León considera que el petróleo no lo es todo, pues “se trata además de un golpe de mano en toda la región. Si solo se produce la salida forzada de Maduro y todo se mantiene igual, el saldo de beneficios y pérdidas resulta muy favorable para Estados Unidos, que se lleva a Maduro como pieza de caza mayor. De esta forma, asesta un golpe de poder en toda la región y pone en alerta a otros países ya que la doctrina es clara: todo ha de pasar por Estados Unidos”.

Venezuela post Maduro

Preguntado por si la actual presidencia de Delcy Rodríquez es un giro inesperado o algo previamente orquestado al margen de la oposición, Luis León señala que esa es la cuestión que debe estudiarse. “Maduro era una cara visible con poder, pero el chavismo post Chávez se ha caracterizado por ser una especie de oligarquía de grupos que se disputan los espacios de poder, con clientelas y estructuras de poder anexas”.

“Estamos volviendo al imperialismo previo a la I Guerra Mundial”

Respecto a la oposición venezolana, Luis León considera que existen muchos tipos de oposición. “La figura de María Corina Machado, que no es nueva, ha conseguido vertebrar con su liderazgo a buena parte de las corrientes opositoras en los últimos años. Pero eso tampoco garantiza que su liderazgo se mantenga en el tiempo. El antichavismo tiene muchos puntos de fricción entre sí. Cuando hay un objetivo claro, como una contienda electoral, es factible que existan convergencias”.

Además, señala que “a nivel ideológico también hay muchas aristas, desde disidentes del chavismo, hasta la derecha abiertamente opositora, pasando por grupos más proclives a la negociación y otros grupos que se sitúan en un plano intermedio. La oposición tiene una tradición de acordeón, con momentos en los que se unen y momentos en los que tienden a separarse cuando se difumina el objetivo”, concluye.

Carmen Ascanio, profesora del Departamento de Sociología y Antropología de la ULL. Imagen cedida por Ciencia ULL.

Los vínculos de Canarias

Se estima que actualmente hay 83.000 venezolanos en Canarias, y entre 70.000 y 80.000 canarios en Venezuela. Los vínculos son tan estrechos que Luis León afirma que “Venezuela para Canarias, y en menor medida para Galicia, es una cuestión de política interior”.

Carmen Ascanio Sánchez es antropóloga social, doctora por la Universidad de Sevilla y profesora del Departamento de Sociología y Antropología de la ULL. De julio a octubre de 2025 realizó una estancia académica en la UCAB de Venezuela, trabajando sobre los procesos migratorios recientes, especialmente entre Canarias-Venezuela, y realizando un trabajo de campo por diversos Estados del país. “Los vínculos migratorios se remontan a las primeras etapas de la colonización, debido a la necesidad de poblar estos países y al ser las Islas lugar de paso casi obligado. Aumentó considerablemente en los siglos XVIII, XIX y XX por diferentes motivos. Fue de gran relevancia la política venezolana de puertas abiertas a la inmigración”, explica Ascanio.

“La oposición venezolana tiene una tradición de acordeón”, señala Luis León

A partir de los años treinta del siglo XX, pero especialmente en los cuarenta y cincuenta, llegan a Venezuela miles de canarios. Este tema ha sido estudiado por numerosos autores. Una de las obras de referencia sobre la inmigración clandestina de canarios a Venezuela (1948-1951) es Al suroeste la libertad, escrita por el ya fallecido historiador venezolano Javier Díaz Sicilia. El tema también ha sido abordado por Néstor Rodríguez Martín, quien relata en su obra cómo, por ejemplo, el pequeño velero Saturnino comenzó su aventura clandestina en 1949 recogiendo a emigrantes majoreros en las costas de Fuerteventura. Tras hacer lo propio en Lanzarote, Gran Canaria y El Hierro, terminaron llegando al puerto venezolano de Carúpano 62 días después de abandonar El Hierro, previo paso por la Guayana francesa, donde se vieron obligados a parar y trabajar para comprar víveres.

“En cuanto al retorno, también ha habido oleadas durante el siglo XX, pero la más importante ha sido la posterior al denominado Caracazo, la revuelta popular de 1989 causada por las medidas económicas del gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez. La represión militar y los asaltos dejaron miles de muertos y muchos negocios de canarios arruinados, lo que provocó un importante retorno en los años siguientes”, expone Ascanio.

Canarias en Venezuela

Desde hace décadas, el Gobierno de Canarias está presente en Venezuela a través de numerosas oficinas repartidas por el país. “Hay que tener en cuenta un hecho que diferencia a la población canaria de otras procedencias españolas (gallega o asturiana, por ejemplo) y es que la distribución en el territorio ha sido mucho más amplia. Su inicial especialización agrícola hizo que sus principales lugares de asentamiento fueran más rurales y, por tanto, dispersos. De hecho, la primera Delegación ubicada en Caracas tenía este importante problema y tuvo, primero, que recurrir a las numerosas asociaciones canarias distribuidas por todo el país y, posteriormente, abrir otras oficinas en zonas de gran relevancia canaria”.

Según Ascanio, “la Delegación y la red creada en Venezuela juega un papel de enorme relevancia para los canarios asentados en el país y de modo especial para las personas de tercera edad que en este momento están atravesando por situaciones económicas y de cuidados muy precarias”, señala la profesora de la ULL.

Simbiosis cultural

Los dos expertos consultados coinciden en que las manifestaciones culturales son múltiples y abarcan temas tan amplios como la gastronomía, el lenguaje, la música popular, la arquitectura, o las relaciones comerciales, hasta el punto de que muchas se mezclan y se confunden en ambos territorios. “Un ejemplo, es el culto de las patronas insulares en Venezuela, dependiendo de los asentamientos de las poblaciones canarias de diferentes islas; otro es el patrimonio alimentario, donde las coincidencias o similitudes han hecho un maridaje perfecto: arepas, gofio, papas, dulces, etc. En Canarias se observa algo similar con la influencia venezolana. Por ejemplo, existen cultos y fiestas relevantes de la Virgen de Coromoto, muchas traídas por retornados. También destaca la introducción de algunos cultivos, como la yuca”, explica Ascanio. Por último, es incuestionable que la tradición de las areperas forma ya parte de la identidad canaria, algo en lo que coinciden los dos expertos entrevistados.

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