23
Mayo
2019
Saúl García

Todo apunta a que PSOE y CC van a ser las dos fuerzas más votadas en Lanzarote en las próximas elecciones del domingo. No es un gran descubrimiento, pero el orden importa, sobre todo en el Cabildo, donde la cabeza de la lista de la fuerza más votada adquiere la presidencia, a no ser que haya una moción de censura. Esto quiere decir que si San Ginés no gana no va a gobernar, pero esto no quiere decir que no vaya a gobernar CC.

Lo más probable es que la primera fuerza sea el PSOE. Por varias razones: es muy posible que aumente la participación respecto a 2015, donde fue muy baja. Si eso ocurre, quienes tienen más posibilidades de salir beneficiados son aquellos partidos que reciben más votos en una clave nacional, y si eso es así, esos pueden ser PSOE y Ciudadanos, por este orden. El PP cotiza a la baja y San Ginés no cotiza al alza después de diez años en la presidencia.

Cada vez hay menos candidatos buenos, de esos que logran arrastrar votos por encima de las marcas de sus partidos, pero sí hay candidatos que pueden hacer lo contrario. Tanto la alcaldesa de Arrecife como el presidente del Cabildo están en la posición de no sumar un solo voto o incluso de restar alguno a su candidatura. La cuestión es cuántos.

En Arrecife se presentan 14 partidos. Eso va a hacer que el voto esté muy dividido. Hace cuatro años, el PSOE fue la fuerza más votada pero sólo obtuvo 3.750 votos de 17.925 emitidos, de un censo de 38.725 y de una población de 56.880. Es decir, ganó con el apoyo de menos del nueve por ciento de las personas con derecho a voto. En el Cabildo, CC ganó con el 12 por ciento.

Para obtener representación hay que alcanzar al menos el cinco por ciento de los votos emitidos, y esa cantidad va a rondar, o superar, los 1.000 votos en Arrecife y los 2.300 en el Cabildo. El panorama es muy complejo pero va a haber al menos siete fuerzas en ambas instituciones. ¿Quiénes pueden tener margen para obtener representación? En el Cabildo, quizá Vox, si no pierde muchos de los 3.000 votos que sacó al Senado y LAVA, si suma 800 a los 1.500 que sacó Gladys Acuña en Yaiza en las últimas elecciones locales. Otros partidos tienen menos posibilidades pero no es descartable que entren. En Arrecife... ni idea.

¿Por qué es importante esto? Porque pueden decidir las mayorías que se conformen. La gobernabilidad puede estar en manos de partidos con muy poco respaldo popular y proclives a obtener prebendas (o favorcitos) personales (y puede que en esto no se diferencien del resto). Sobre el papel hay dos bloques: PSOE, Podemos y Somos-Nueva Canarias por un lado, y todos los demás por otro.

¿Esto quiere decir que si el bloque de izquierdas suma ya está hecho? Pues no. En primer lugar, porque va a ser difícil que sume y en segundo lugar, porque al final la política de pactos la puede marcar la necesidad de apoyos en otras instituciones, empezando por el Congreso de los Diputados, Gobierno de Canarias, los cabildos y ayuntamientos, con los famosos pactos en cascada. Y después de las elecciones, Pedro Sánchez seguirá necesitando los votos de Coalición Canaria, así que lo importante es saber si las cuentas salen también en Tenerife. O si salen con otros partidos, aunque siempre se negocie primero con quien tiene más que ofrecer.

¿Y por qué no gobernará San Ginés si no gana? Porque si pacta CC con el PSOE significará que la presidenta sería Loli Corujo y que han pactado también en Canarias y que, por tanto, siguen adelante con la agencia de recolocación. Y si tiene que ir a una moción de censura, CC necesitará el apoyo de Ciudadanos, que no va a votar a un imputado pero quizá podría votar a David de la Hoz.

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