10
Sep
2018
Saúl García

“Estoy absolutamente convencido de que con la perspectiva que nos dará la distancia, esta que ven a mis espaldas será considerado (sic) uno de los grandes proyectos inversores de este mandato o legislatura”. Así de rotundo se mostraba el presidente del Cabildo, Pedro San Ginés, en abril de 2015. Lo decía en plena campaña electoral, en un vídeo grabado en la calle Fajardo de Arrecife, delante de la casa de Don Fermín, la que había decidido comprar por 1,6 millones a la familia de su anterior pareja para que albergara el Museo Arqueológico.

Hoy, cuando falta menos de un año para que acabe el mandato y con una perspectiva de tres años más, podría volver a grabar el vídeo en las mismas condiciones. Casi nada ha cambiado. El Museo sigue estando tan lejos como en 2013, cuando se compró la vivienda. Las naves laterales se han acondicionado pero no se han abierto. Desde el Cabildo señalan que las obras, en esas dos naves, están terminadas, pendientes de recepcionar, y que se está trabajando en una encomienda de gestión para conseguir la licencia, dotarlas de personal y diseñar un logotipo con los Centros de Arte, Cultura y Turismo para que gestionen el espacio, como se hace en la Casa Amarilla.

La apertura de esas naves se anunció así en nota de prensa: “El Museo Arqueológico iniciará su actividad durante el próximo curso escolar 2015-2016 con la apertura al público de las dos naves laterales del edificio”. Las obras iban a tardar cuatro meses, pero eso se afirmó antes de saber que los techos estaban en tal mal estado que había que sustituirlos por completo y añadir otros 414.000 euros al gasto inicial. En ese proyecto se incluía tanto el acondicionamiento como la dotación de las dos naves y se informó de que contaría “con elementos como vitrinas de exposición especiales para la seguridad y conservación del material, la iluminación y sonido de las salas, así como la dotación de paneles interpretativos y modernas herramientas totalmente interactivas y de última generación tecnológica.

El coste final se desconoce. El inmueble costó 1,6 millones, habrá que hacer obras por medio millón más, se han gastado 414.000 euros en las naves laterales y habrá que sumar el coste del proyecto museístico

Sin embargo, ahora el Cabildo informa de que “paralelamente se está tramitado con la Dirección General de Patrimonio Histórico la contratación del proyecto de mejora museística con el fin de dotar la nave A de medios tecnológicos que completen y mejoren sustancialmente la oferta museística. También se contratará a través de la Dirección General un proyecto de mejora de la iluminación de ambas naves a la par que la mejora tecnológica. Estas contrataciones serán inmediatas, en coordinación con la Dirección General, en el ejercicio de las competencias compartidas respecto a la dotación de Museos Arqueológicos Insulares”. Una de las naves albergará una exposición con piezas arqueológicas y la otra será una sala polivalente para desarrollar programas educativos y divulgativos con los centros educativos.

El inmueble costó 1,6 millones y se terminará de pagar el año que viene con un último plazo de 420.000 euros. Para ver el Museo abierto habrá que sumar el coste de estas obras más el coste de las que habrá que hacer en la casa. De momento también se trabaja en otra encomienda de gestión con Tragsa para ejecutar un proyecto de restauración y conservación de la fachada y los exteriores. Si el estado de conservación del interior no da ninguna sorpresa más, se podría empezar a ejecutar el proyecto global de Museo Arqueológico Insular.

Eso sí, hay que solventar otro escollo, porque, según apunta el Cabildo, “está pendiente de solucionar el cambio de ficha del Catálogo de Arrecife (de integral a parcial) tal y como contempla el Catálogo anulado en 2014 y que contaba con todas las bendiciones técnicas”. La compra fue criticada por todos los grupos políticos, los que ahora son socios y los que lo fueron, no sólo por las relaciones del presidente con la propietaria sino por la improvisación. La casa se compró sin que la Oficina técnica del Cabildo hiciera una valoración del estado del inmueble, y el Cabildo llegó a reconocer que habría que hacer unas obras de rehabilitación que podrían costar medio millón de euros, pero es una mera estimación en base a una tasación encargada por Patrimonio a un experto.

Para saber el coste final habrá que sumar muchas partidas. “Hasta que no haya un proyecto arquitectónico, no podemos saberlo”. Eso es lo que dijo en el año 2015 Miguel Ángel Rodríguez, responsable de la empresa Tragsatec. El proyecto definitivo para todo el edificio se iba a adjudicar en 2016 y aún no se ha hecho. Tampoco se ha llevado a cabo un proyecto que iba a llamar “Abierto por obras” para que los ciudadanos pudieran conocer la casa. Lo que sí se ha hecho es gastar mucha saliva por el camino. San Ginés dijo que el Museo “hará que haya un retorno económico que generará actividad económica”. En una entrevista en Radio Lanzarote, en plena polémica por la compra, también dijo esto: “Hay decisiones que he tomado sobre las que tengo dudas. En algunas, me habré equivocado. Pero de ésta no tengo ninguna duda”.

Comentarios

Pero que se puede esperar del Canti y su caterva de ineptos, eso fue un pufete en pago de lo que todo el mundo piensa...
Por una vez, no es verdad lo de: "de aquellos polvos estos lodos". La razón de la compra está a años luz de los amores del presidente. Aunque haya firmado la compra, su relación no es definitiva. La respuesta no está en ka mesa predudencial. Hasta ahí puedo leer.

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