18
Abr
2018
Saúl García

No se sabe si es peor la forma o el fondo. La forma es engañosa porque se anuncia como una carta abierta a los trabajadores del Cabildo, pero ni es una carta ni está dirigida a los trabajadores. Es un artículo de opinión dirigido a toda la población, y más concretamente al portavoz de Podemos. Es tan evidente que incluso en el penúltimo párrafo se le va la mano, cambia el destinatario y se dirige directamente a él: "Ruego que centre sus ataques en mi persona porque yo acepté voluntariamente esta responsabilidad y todo lo que conlleva el cargo, pero ese no es el caso de los trabajadores que no deben ser víctimas de sus obsesiones".

Para seguir leyendo, es recomendable leer primero la carta, aquí. La carta, como ya habrán adivinado, es del presidente del Cabildo. Y sí, probablemente es peor el fondo. Hay que ser muy atrevido para escribir una carta de agradecimiento a los trabajadores diciendo que "no es de recibo que se cuestione la profesionalidad del empleado y menos aún cuando viene de cargos públicos electos, representantes de esta administración". Porque eso es exactamente lo que ha hecho el presidente en varias ocasiones cuando el criterio de los trabajadores no le convenía a sus intereses, o lo que es peor, a los intereses de personas ajenas al Cabildo.

Y no es una cuestión interpretable. Es que han trascendido al menos cuatro casos (dos en la Oficina del PIO, uno en Patrimonio y uno en Intervención), pero hay muchos más, de declaraciones públicas y acciones del presidente poniendo en cuestión la labor de los trabajadores. En unas ocasiones de forma verbal y en otras apartándolos de sus funciones.

En su carta, el presidente parece que limita al asunto a su antipatía. A todo el mundo le gusta que le saluden amablemente, pero el problema no es ese. Los trabajadores del Cabildo mantienen con la institución que él preside 200 pleitos, y ninguno de ellos es por no saludar. Ese es el resultado de su política laboral, es decir, de su relación con los trabajadores.

En otra parte del artículo, San Ginés se queja de que el portavoz de Podemos acusa "a responsables y técnicos de someter su labor profesional a las directrices políticas de la presidencia", y resulta que el Juzgado va a tener que decidir en el caso de Montaña Roja precisamente eso mismo, si dos de los trabajadores sometieron su labor profesional a sus directrices. "Los trabajadores del Cabildo no actúan en connivencia, como si fueran unos vulgares vendidos a mis intereses políticos", dice San Ginés. Ya lo veremos.

Y para acabar. No le ha gustado al presidente que le afeen que utiliza la Reserva de la Biosfera "como simple aparato de propaganda". La actualidad es maravillosa y siempre está llena de sorpresas. Este año se cumplen 25 años de la proclamación de las Reservas de la Biosfera de Menorca y de Lanzarote y este fin de semana viajó hasta allí una delegación de Saborea Lanzarote, una marca que no tiene nada que ver con la Reserva de la Biosfera. De hecho, las Reservas de la Biosfera tienen sus propios clubes de producto a los que se pueden adherir las empresas gastronómicas. Pues bien, si no tiene nada que ver y no usa como propaganda, ¿por qué dice esto es consejero?: "La presencia de Saborea Lanzarote en la Fira Arrals no sólo ha servido para estrechar lazos entre ambas Reservas, sino que además ha respondido al interés mostrado tanto en Menorca como en las Islas Baleares en general por conocer la propuesta gastronómica de Lanzarote y su compromiso y vinculación con la sostenibilidad del territorio". Y sobre todo, ¿qué pinta el restaurante del Hotel Princesa Yaiza en una comitiva del Cabildo? ¿Es un ejemplo de buenas prácticas? ¿Habría que proponerlo como Premio Referente de la Biosfera? ¿Qué hacemos con los trabajadores que han organizado esto: los felicitamos o los apartamos?

Comentarios

Interesante reflexión. Veremos en qué queda lo de RED MOUNTAIN

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