
Putas/os: legales, y con seguridad social
Sánchez parece tonto, ya por lo que dice, ya por lo que calla. Todos los demás, también. Y lo parece uno y lo son los otros, sus palmeros, porque quieren ignorar que la prostitución masculina existe -para conveniencia de su discurso pseudo feminista, por eso, ni de pasada la nombran- como es evidente que la femenina también está ahí desde el principio de los tiempos. Por eso, y por lo que tiene de voluntariedad en el ejercicio de la libertad individual y de decisión del cuerpo de cada cual, ya corresponde legalizar la actividad sexual remunerada y dotar de derechos y obligaciones a quienes la ejercieran por iniciativa, interés, gusto o decisión propia.
Hay putas, putos, gigolós, retiradas con piso, chaperos, meretrices y hasta zorras, algunos términos de estos más cercanos al insulto que a la denominación del trabajo, de la tarea o de la actividad.
Hay que ser muy idiota para creer que ilegalizar la prostitución va a acabar con ella, e igual lo dicen para agradar a la troupe reaccionaria de izquierda que los sostiene en el gobierno y que, ni de coña, quieren dejar los privilegios. Por suerte, la gente es muy imaginativa y si dos que follan son detenidos, la pasma tendrá que demostrar, al menos, que la relación conlleva un acuerdo económico. Las dos partes lo niegan y a paseo, porque a ver como demuestra la poli que alguien ha pagado y la otra parte ha cobrado. Se adoptarán otras fórmulas para eludir la acción de la justicia o se montarán empresas para atención domiciliaria con cualquier pretexto. Se colocarán entre los servicios de limpieza, acompañamiento, masajes o desatascos y suma y sigue. No va a ver policía para vigilar tanto polvo ni va a existir tanto polvo que, por prohibido y uniformado, resulte tan excitante.
La descrita es la parte imaginativa, la jodida es la misma que hoy existe, las tramas de trata, que parece tan difícil erradicar, y las personas forzadas a la prostitución que va a multiplicarse cuando a alguno de estos se les ocurra ilegalizarla.
Dos cosas más. La del empeño de la política en meterse en nuestras camas y la de la cortedad mental que les impide entender que con el cuerpo de cada uno, que cada cual haga lo que quiera. Se empieza, en el caso de las mujeres, defendiendo el derecho a decidir sobre su cuerpo, para que unas pocas de ellas acaben imponiendo límites para que no hagan lo que algunas consideran que no deben hacer. No hay, pues, un derecho a decidir porque hay quienes consideran que las demás carecen de la capacidad de hacerlo. En fin...
Acabarán persiguiendo todo lo que se les ocurra, tal es el nivel dictatorial disfrazado de progresismo. De verdad, resulta lamentable que hayan llegado a la mayoría de edad para hacer lo que les venga en gana, como llegar a casa solas y borrachas, como para que ahora te digan con quien no te vas a acostar porque le quieres cobrar. Como si el dinero recibido por decisión de dos fuera ilegítimo. De robar en las arcas públicas y enchufar a todo cristo no dicen nada. Y no hablo de las Yessicas.
Y qué, si se van de putas/os, si han pagado el servicio, y tienen garantías sanitarias. Qué diferencia hay entre ligar una noche y echarse un polvo gratis por acuerdo de las partes o que medie una transacción económica por acuerdo de las mismas partes. No logro entenderlo, de verdad. Me mantengo: tonto uno y gilipollas todas las demás.



Comentarios
1 Anónimo Lun, 21/07/2025 - 09:39
2 Anónimo Lun, 21/07/2025 - 10:41
3 Elixir Lun, 21/07/2025 - 21:34
4 Anónimo Mar, 22/07/2025 - 11:34
5 Pamplinas Mar, 22/07/2025 - 12:53
6 Anónimo Mar, 22/07/2025 - 15:47
7 Anónimo Mar, 22/07/2025 - 16:27
8 Patonto Jue, 24/07/2025 - 09:35
9 Anónimo Vie, 25/07/2025 - 09:01
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