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Selene Caraballo y la divulgación del pasado: “El patrimonio es de todos y todas”

La lanzaroteña defiende en breve su tesis doctoral mientras divulga sobre historia, arqueología y antropología física en sus redes sociales

Rubén Montelongo 0 COMENTARIOS 24/10/2026 - 09:00

Desmitificar la arqueología, acercar a las niñas a la ciencia y que el público general se asome a la historia y al método arqueológico. Bajo esta premisa, la arqueóloga y antropóloga física lanzaroteña Selene Rodríguez Caraballo (Arrecife, 1996) inició su camino en redes sociales con la cuenta Bienvenidas al antro. En breve defiende su tesis doctoral sobre la infancia en el mundo aborigen en las islas occidentales del archipiélago canario, tras seis años de trabajo, estudio y divulgación, con la convicción de que el patrimonio “es de todos” y con el objetivo de demostrar que un modelo de científica diferente es posible.

La vida académica de Selene la han marcado los flechazos. Cuando comenzó el instituto, tenía claro que quería ser profesora. Reconoce que no tenía decidido de qué asignatura en concreto, aunque sí que sería por la rama de Ciencias Sociales. Fue en segundo de la ESO, con 14 años, cuando decidió convertirse en historiadora pese a los intentos de una profesora por desviarla de ese camino por otra carrera “con más salidas”.

Selene realizó también el máster que la habilita como profesora de secundaria y señala que es “fundamental” que el mensaje que transmitan los docentes sea que el alumnado estudie lo que le guste. “Tienes que hacer lo que te llene. Hay que intentar hacer cosas que nos representen y con las que estemos cómodos”, añade. La lanzaroteña continuó con su vocación y confirmó que había tomado la decisión correcta tras el primer año. “Recuerdo que le dije a mi madre que no podría haber estudiado otra cosa”, reconoce.

El segundo flechazo llegó en el segundo año de carrera. “Tuve una profesora que nos enseñó Método Arqueológico y Antropología Física y coquetear con ese mundo me despertó la curiosidad”, relata. De repente, sus planes se trastocaron y la posibilidad de ser arqueóloga aumentó: “Era una salida que para nada me había planteado. Mira que hay niños que tienen claro que quieren ser arqueólogos, pero no fue mi caso, ni lo soñé”. A raíz de esta profesora, que ha sido su directora de tesis, se adentró en el trabajo con restos humanos. “Creo que me decanté por esa rama de la arqueología por tener referentes en la carrera”, opina.

Tras finalizar sus estudios de Historia en la Universidad de La Laguna, realizó el máster de Antropología Física en Granada. Cuando volvió, en 2020, contactó con la que había sido su referente en la ULL para la posibilidad de realizar un doctorado. “Fue una elección tomada con gusto. El mundo de la investigación es muy complejo, muy difícil y no te consigue un trabajo rápidamente, pero en mi caso fui muy consciente y le dije que quería investigar sobre todo el contexto de poblaciones aborígenes de Canarias”, explica.

Fue precisamente su profesora quien le propuso indagar sobre la infancia, algo que, hasta entonces, había tenido poco recorrido dentro de la investigación canaria. De 2021 a 2025 contó con un contrato de investigación predoctoral en la Universidad de La Laguna, otorgado por la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad del Gobierno de Canarias, para dar clases e investigar. “Era la encargada de dar seminarios y clases prácticas en algunas asignaturas del grado en Historia. La verdad es que me gustó porque conecté mucho otra vez con mi parte docente”, señala. La tesis la depositó el pasado mes de marzo y ahora está a la espera para defenderla en los próximos meses.

Yacimientos

Durante estos seis años, Selene ha combinado el trabajo de campo con el laboratorio, así como una estancia en la Universidad Nacional de La Plata, en Argentina. “Va un poco en lo personal, pero yo disfruto más del trabajo en laboratorio porque como antropóloga física puedo tener mayor contacto con los restos humanos”, explica.

Sin embargo, también ha trabajado en yacimientos como Fiquinineo, en el municipio de Teguise; la Cueva de los Cabezazos, en el municipio de Tegueste, y las Cañadas del Teide, estos dos últimos en Tenerife. “Generalmente he podido investigar gracias a haber visitado numerosos museos canarios para realizar mi tesis doctoral. He estado en el Museo Arqueológico de Tenerife, en el de La Palma, en La Gomera y en El Hierro”, añade.

“Todos los objetos arqueológicos son tesoros por su información relevante”

En la calle Fajardo de Arrecife, se encuentra en la actualidad una exposición sobre Fiquinineo. “Está montada, con muy buen gusto, por el equipo de arqueólogos y arqueólogas que trabajan cada año en el yacimiento”, entre los que destaca a sus compañeros. La experta señala que, para evitar la desconexión entre investigadores y el público, es importante fomentar espacios en los que se puedan generar encuentros. Los yacimientos de Zonzamas, Fiquinineo o San Marcial del Rubicón organizan visitas guiadas a lo largo del año.

Ella, además, forma parte del equipo investigador de Rubicón, compuesto por personal de las dos universidades públicas de Canarias. “El año pasado fuimos a hacer unas charlas a Yaiza. Las instituciones están interesadas en que se explique nuestra investigación a la ciudadanía. Con la divulgación podemos acercar, con un lenguaje muy sencillo, el mensaje al público general”, explica Selene, quien recalca la importancia de este tipo de actos en una isla no capitalina como Lanzarote.

De hecho, la divulgación ha formado una parte importante durante estos seis años de doctorado. “He realizado talleres en colegios y en institutos con niños de todas las edades. También he estado en ferias de investigación, sobre todo en Tenerife, pensando en acercar el mensaje para que la gente pueda conocer lo que se hace sobre arqueología o la historia. Esto me resulta supergratificante”, relata.

También destaca las charlas realizadas en islas como Fuerteventura, La Gomera o Lanzarote: “Me veo superreflejada en la carita de las niñas cuando hago estas charlas porque me hubiera gustado tener esa oportunidad como alumna. De chinija ni siquiera pensaba en dedicarme a la arqueología, así que me gusta pensar que, quizás, como mínimo, ahora sí se lo plantearán en el futuro”. Para Selene, esta es la parte más bonita, ya que rompe con algunos estereotipos sobre la imagen del científico tradicional, pues se define como una científica atípica porque, a pesar de utilizar el método científico, es una investigadora de letras.

Esta labor de divulgación ayuda a luchar contra el cliché existente con la profesión. “Cuando hago charlas de arqueología, los adolescentes tienen en la mente a Indiana Jones, un hombre aventurero que se veía en situaciones peligrosas, o Lara Croft, una arqueóloga hipersexualizada. Esta imagen se rompe cuando me ven llegar a mí, que voy en cholas, ropa de calle y que, además, les hablo con un lenguaje comprensible. Creo que me verían por la calle y no sabrían adivinar a qué me dedico, soy una chica normal”, relata. Para Selene es importante hacerle llegar a su público más joven todos los modelos de científicos y científicas que existen y, sobre todo, “desvincular la arqueología de la aventura o que estudiando una carrera de letras nos cerramos las puertas a la investigación”.

Se trata, a fin de cuentas, de normalizar la profesión. “Me da la sensación de que si seguimos vinculando la arqueología a la aventura o el tesoro estamos perpetuando una forma muy peligrosa de proteger el patrimonio. La arqueología tiene método científico y, de hecho, muchas veces nos pasamos horas delante de un Excel, aburridas...”, señala, al tiempo que reconoce entre risas que siempre le preguntan si ha encontrado ya oro o tesoros. “Pues no, el día a día es un trabajo normal de estar sentada en el ordenador y echarle horas. Me pasé la tesis haciendo bases de datos”, bromea.

Bienvenidas al antro

Desde hace unos meses, tras depositar su tesis doctoral, Selene comenzó a echar en falta su actividad divulgativa y por este motivo se adentró en el mundo de las redes sociales con Bienvenidas al antro. “Me quedé un poco huérfana de hacer este tipo de actividades y pensaba que iba a tener mucho tiempo libre, que no fue así, así que intenté llenar de nuevo esa parte con el objetivo, en primer lugar, de que más niñas se acerquen a la ciencia y por acercar la historia o la arqueología a la gente que muchas veces no va a una charla o a un museo”, explica.

“Hay que desvincular la arqueología de la aventura”, apunta Selene

Entre los contenidos que ha subido a sus cuentas se encuentran desde su propio camino durante el desarrollo de su tesis, pasando por mitos y realidades de la antropología física, hasta publicaciones que destacan la figura de mujeres relevantes en arqueología y antropología. Todo ello con un toque cercano y un lenguaje sencillo que lo hace accesible a cualquier persona en la red. Para Selene, una parte “importante” del trabajo que tienen los expertos no es solo escribir y hablar para un público especializado, sino ser capaces de transmitir la historia a la sociedad. “Estoy muy convencida de que tenemos que hacer llegar el mensaje de que el patrimonio es de todos y todas y el camino es la divulgación científica”, señala la lanzaroteña.

En definitiva, el objetivo de Bienvenidas al antro es transmitir la vocación científica en niñas y adolescentes, para que tengan la imagen de otros modelos de científicas que existen en la actualidad, además de desmitificar algunas ideas erróneas que se tienen sobre la historia. “Todos los objetos arqueológicos son tesoros por la información tan relevante que nos pueden aportar, más allá de su valor material”, matiza. Las últimas publicaciones que ha realizado tratan sobre mujeres que cambiaron la antropología o la arqueología.

“Llevo pocos meses subiendo contenido, pero me gusta hacer una lista de ideas e intentar planificarlo desde ahí para ir subiéndolos”, relata. Aunque las ideas pueden venir también por inspiración mientras escucha música, como es el caso de una de sus últimas publicaciones, donde, usando una de las canciones más escuchadas este verano a escala mundial, La Graciosa, del grancanario Quevedo junto a Elvis Crespo, aprovecha para hablar de la octava isla. “Mucha gente no sabe ni dónde está ubicada... Lo planifico, me hago el guion, leo artículos, lo grabo, lo edito y lo subo”, explica.

Selene espera seguir teniendo relación con la arqueología y con la historia, pues reconoce “tener clara” su vocación, ya que “no sabría hacer nada diferente o que se aleje demasiado del estudio del pasado”. De momento, en un par de meses defiende su tesis doctoral. Luego, confía en seguir vinculada a sus “dos flechazos” al tiempo que acerca al público general la historia de Canarias y las figuras femeninas que han tenido impacto en la arqueología y la antropología física-forense.

Además, impartirá un taller el domingo 15 de noviembre, de 10.00 a 13.00 horas, en el Taller de Artesanía de Aquilino e Hirahi Rodríguez, en Haría, titulado Arte rupestre y artesanía canaria, mientras que el domingo 22 de noviembre, en ese mismo horario, impartirá en el Centro Sociocultural El Molino, en Tiagua, el taller ¿Qué nos cuentan los molinos? Un viaje intergeneracional por el paisaje y la historia de Tiagua, ambos impulsados por el Instituto Canario de Desarrollo Cultural y el Gobierno de Canarias, con inscripción gratuita.

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