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Lanzarote necesita otros 80 socorristas para garantizar la seguridad en las playas

La plataforma ‘Canarias 1.500 kilómetros de costa’ denuncia la falta de planes de seguridad municipales a pocos días de que expire el plazo dado por el Decreto aprobado en el Parlamento

Foto: Manolo de la Hoz.
Lourdes Bermejo 0 COMENTARIOS 09/07/2019 - 10:01

La plataforma ‘Canarias, 1.500 kilómetros de costa’ lleva varios años haciendo una labor informativa y de prevención y seguridad en las playas del archipiélago, a través de su responsable, el periodista y divulgador Sebastián Quintana. Sin embargo, lo que ha supuesto un antes y un después en la lucha por unas costas más seguras en Canarias ha sido el trágico accidente de Arturo Fontán, ya conocido como ‘El héroe de Tebeto’, que falleció en abril en esta playa majorera intentando salvarle la vida a una joven en apuros. Su viuda, Ana Suárez, se ha convertido, muy a su pesar, en un símbolo de las campañas de concienciación y participa activamente en las acciones que está llevando a cabo Quintana ante las administraciones locales y regionales para visibilizar el grave problema de los ahogamientos e instar a que se tomen medidas que pasan por la información sobre prevención y medidas de seguridad. En el caso de Fontán, se ha señalado la tardanza en la llegada del helicóptero de rescate, que, si hubiera sido más diligente, podría haberle salvado la vida, según aducen sus familiares.

Hace unos días, ‘1.500 kilómetros de costa’ denunció públicamente  la “paralización de facto” de la aplicación del Decreto de seguridad en playas, piscinas y otros espacios de baño, aprobado en el Parlamento autonómico hace prácticamente un año. Todo ello “al comienzo oficial de los meses de verano” y cuando está a punto de expirar el plazo de aprobación de los respectivos planes de seguridad y salvamento municipales, el 30 de julio, de acuerdo a las directrices del decreto. La situación real es, en cambio, que varios ayuntamientos canarios han presentado recursos contenciosos administrativos contra la citada normativa, al considerar que el documento invade sus competencias en materia de seguridad en el litoral.

Las estadísticas de mortalidad y accidentes en las costas lanzaroteñas del pasado año 2018 daban cierto margen para el optimismo. El mapa de accidentes acuáticos, elaborado por tercer año consecutivo por la plataforma, indica que Lanzarote ha pasado de contabilizar diez ahogados en 2017 a registrar seis ahogamientos el pasado año. Hubo también 14 heridos de diversa consideración y los servicios de rescate tuvieron que atender a siete personas en 2018.

Los fallecimientos se produjeron en el Charco del Palo (Haría), Playa Flamingo (Yaiza), Famara y Playa de Las Cucharas (Teguise) Matagorda (Tías) y Playa de El Reducto (Arrecife), pero las cosas han empeorado en el primer semestre de 2019, ya que a 30 de junio se han contabilizado en Lanzarote cinco ahogamientos.

Lanzarote ha pasado de contabilizar diez ahogados en 2017 a registrar seis ahogamientos el pasado año. En lo que llevamos de año ya ha habido cinco víctimas mortales en las costas de la Isla

En total, las costas canarias registraron 59 fallecidos en 2018, frente a los 93 del año anterior, lo que supone un descenso del 41 por ciento. A estos datos hay que sumar entre un 15 y un 20 por ciento más de decesos de personas rescatadas en semiahogamiento grave o crítico, que acaban muriendo por causas directamente relacionadas con el episodio, aunque no se reflejan en las estadísticas oficiales por constar como causa de la muerte un paro cardíaco u otras.

Carencia de socorristas

En el informe preceptivo para la elaboración del Decreto de seguridad en playas, se especifican las medidas que los ayuntamientos han de adoptar, de cara a cubrir sus necesidades, desde presupuesto finalista a equipo humano necesario, que hoy ronda los 100 efectivos. En el caso de Yaiza, con 16 de sus 34 playas catalogadas de ‘alta protección’, sería necesario llegar hasta 33 efectivos, es decir, casi el doble de los que cuenta, lo que supondría ampliar los recursos en unos 152.000 euros.

En Tinajo, según el citado informe, hacen falta otros cuatro miembros del equipo de seguridad en playas, lo que supondría contar con una decena de personas en el área. Esto conllevaría, sumando también otras mejoras técnicas, un aumento de la partida de unos 15.000 euros, casi un 50 por ciento de lo que se destina en estos momentos.

Arrecife necesitaría aumentar en 36.000 euros (64 por ciento) su actual dotación económica y cuatro personas más (hasta nueve) en el servicio, para atender sus cinco playas, entre ellas la de El Reducto, de alta protección.

En Playa Honda (San Bartolomé), el informe apunta a la necesidad de aumentar el personal a 11 efectivos (cuatro más) y un 43 por ciento el presupuesto (hasta 53.000 euros).

En el caso de Yaiza, con 16 de sus playas catalogadas de ‘alta protección’, sería necesario sumar 33 efectivos al actual personal, casi el doble de los que tiene

En Teguise con un total de 33 playas, de las cuales siete están calificadas de alta afluencia con grado de protección alto, se recomienda contar con 24 efectivos más (hasta 58) y subir la dotación unos 140.000 euros (73 por ciento). Tías cuenta con 11 playas, tres de ellas de alta protección y el informe técnico apunta a un aumento de personal de 15 efectivos (hasta 36), lo que tendría un impacto en las cuentas municipales de 225.000 euros (90.000 más de lo que se destina actualmente). Por último, Haría, con sus 28 playas, la mayoría de baja protección, cuenta con un déficit importante de equipos y personal específico de playas, por lo que se le recomienda duplicar la plantilla, hasta los 22 trabajadores, lo que supondría subir 50.000 euros el presupuesto para esta partida (un 64 por ciento).

El portavoz de la plataforma que lucha para acabar con los ahogamientos asegura haber mantenido hace unos meses reuniones con los presidentes o consejeros de área de los tres cabildos de la provincia de Las Palmas, si bien solo el de Gran Canaria ha puesto en marcha las medidas sugeridas, “apoyando la campaña de concienciación, conformada por un reportaje de 20 minutos y cinco microespacios de minuto y medio, en español, inglés y alemán, donde se recrean las situaciones de riesgo más comunes a las que se enfrenta un bañista. El divulgador insiste en que estas medidas, “como bien ha entendido Gran Canaria, no son un gasto, sino una inversión”.

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