La futura promoción de 12 villas de lujo en Charco del Palo pone en alerta a vecinos y colectivos, que reclaman la protección de un taro
El alcalde de Haría asegura que el proyecto solo cuenta por ahora con licencia del Ayuntamiento para ejecutar un vial
Un proyecto para construir 12 villas de lujo en la localidad de Charco del Palo, en el municipio de Haría, ha puesto en alerta a vecinos y colectivos sociales, que reclaman que se proteja un antiguo taro que se encuentra en la parcela.
El alcalde de Haría, Alfredo Villalba, ha asegurado a Diario de Lanzarote que el proyecto urbanístico previsto en Charco del Palo únicamente dispone en estos momentos de licencia para la ejecución de un vial interior y que las viviendas proyectadas en la parcela todavía no cuentan con autorización.
El Cabildo de Lanzarote ha solicitado al Ayuntamiento de Haría que le dé traslado del expediente de la licencia concedida. Según ha podido saber este periódico, hay vecinos que se han dirigido al Seprona de la Guardia Civil advirtiendo del “riesgo” que corre el taro y también piden acceso a la documentación del proyecto.
La parcela cuenta con una superficie de 4.222 metros cuadrados, según los datos del Catastro, y da a las calles El Mojón y Seifio, por la parte sur y oeste, y a un espacio libre público por la parte norte. Los terrenos tienen el carácter de suelo urbano.
El colectivo Pueblo Maho muestra su “preocupación ante el posible e inminente derribo” de este vestigio “del paisaje rural de Lanzarote”
En una de las esquinas de la parcela, en la misma calle en la que se encuentra un conocido edificio comercial del pueblo, se encuentra una antigua construcción conocida como taro Atalaya.
El colectivo Pueblo Maho, dedicado a la conservación del patrimonio, ha expresado su “preocupación ante el posible e inminente derribo” de este vestigio “del paisaje rural de Lanzarote”.
“A lo largo del tiempo se ha usado de cuarto de aperos, de almacén de alimentos, de curación de quesos, secadero de pescado, tratamiento de los cueros, lugar para vigilar al ganado o a las personas jornaleras, como corresponde a varios ejemplos del centro y norte de Lanzarote”, destaca la asociación.
La parcela se encuentra ya vallada con un cartel donde se identifica a la empresa promotora, Onix Inversiones Real Estate Alpha VII, se cita un número de licencia, que habría sido concedida el pasado mes de noviembre, pero no se especifica el objeto del permiso municipal.
Según explica Alfredo Villalba, la licencia concedida corresponde exclusivamente al vial que deberá ejecutarse dentro del terreno para posteriormente ser cedido al Ayuntamiento. Esa calle sería el “paso previo” para luego autorizar el proyecto de las 12 villas, que ya se están promocionando en el portal de una inmobiliaria.
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En rojo, ubicación de la parcela donde se encuentra el taro.
La parcela cuenta con más de 4.200 metros cuadrados de superficie y está enclavada en el centro de la localidad
El alcalde apunta que el taro “no tiene ninguna protección” de carácter oficial, al no estar incluido ni en el catálogo de Patrimonio municipal ni en el catálogo insular del Cabildo. El Ayuntamiento ha entendido que, por ello, no solicitado informe a Patrimonio Histórico de la Corporación insular.
No obstante, las fuentes consultadas explican que “la ausencia de catalogación no implica necesariamente la inexistencia de valores patrimoniales”. En el caso del taro Atalaya, los expertos apuntan a la presencia de valores etnográficos e históricos “indudables”.
Si el proyecto del vial o el futuro de la construcción de las villas afectase al taro, el Cabildo tendría la posibilidad de dictar medidas cautelares e instar a su catalogación por parte del Ayuntamiento.
Un vídeo difundido por vecinos destaca: “Estaba aquí antes que el propio pueblo. Fue levantado por manos campesinas. Hoy este legado está amenazado”
En principio, el nuevo vial no pasaría por el emplazamiento del taro, que previsiblemente sí se vería afectado en el caso de que se autorizase finalmente el proyecto de las villas, de tal manera que, por su ubicación, quedaría entre dos de las parcelas individuales previstas.
En un vídeo que se ha difundido por vecinos a través de redes sociales se aprecia el taro en fotografías antiguas de esta zona costera: “Estaba aquí antes que el propio pueblo. Fue levantado por manos campesinas y ha permanecido como parte de la memoria colectiva. Hoy este legado está amenazado”.

















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