La asociación que mantiene vivo el legado de la maestra sigue reclamando que se ponga de nuevo el nombre al centro escolar o al menos que se cambie el de la calle

El rastro de Mercedes Medina desaparece de Altavista
La asociación que mantiene vivo el legado de la maestra sigue reclamando que se ponga de nuevo el nombre al centro escolar o al menos que se cambie el de la calle
De todos los colegios e institutos de Arrecife, solo dos llevaban nombre de mujer, de dos maestras: Nieves Toledo y Mercedes Medina. Las maestras eran mayoría en su sector, pero esa mayoría no se tradujo en una mayor presencia o un mayor reconocimiento, al menos en los nombres de los centros escolares.
De las dos, solo queda una, porque el nombre de Mercedes Medina desapareció del colegio cuando el centro se convirtió en instituto. El Consejo Escolar decidió en el año 2021 mantener como permanente el nombre provisional que se adjudicó al nuevo IES, que comenzó sus clases en 2017. Desde entonces se llama “IES en Altavista”, un nombre puramente descriptivo sobre su ubicación.
Mercedes Medina Díaz (1914-2002) fue una maestra comprometida con su profesión y la sociedad que le tocó vivir. Se cuenta sobre ella, para ejemplificar ese compromiso, que tuvo un enfrentamiento con un general del Batallón de Infantería que pretendía monopolizar un colegio solo para los hijos de los militares, al que le respondió que ella era maestra para todas las familias. Su hija, Maura Palarea, fundó una asociación que lleva el nombre de su madre, Mercedes Medina, que entre otras labores, concede becas a estudiantes sin recursos económicos. En quince años de funcionamiento ya ha becado a cerca de 50 alumnos y alumnas que han finalizado estudios universitarios de todo tipo.
Ni los méritos de doña Mercedes ni los de la asociación sirvieron para que se pudiera mantener el nombre del colegio cuando pasó a ser instituto. Juan Cruz, actual presidente de la asociación destaca, además, los méritos del propio colegio, como entidad, para que se recuerde su nombre en el barrio de Tinasoria que sufrió especialmente los estragos de la droga en los años ochenta. El centro, en sus 27 años de funcionamiento “se convirtió casi en otro ayuntamiento”, señala, ya que estaba muy vinculado a la sociedad a través, entre otras cosas, de las celebraciones de la Navidad o los carnavales. “Centralizaba la vida social del barrio, se trabajó mucho con ese concepto de barrio”, asegura Cruz.
“Era un nombre reconocido y merecido”, añade. Que el colegio llevara el nombre de la maestra fue una propuesta de una docena de exalumnas que fue respaldada por unanimidad en el pleno del Ayuntamiento de Arrecife el 23 de abril de 1991, el Día del Libro. La propia Mercedes Medina solía acudir ese día al colegio a entregar lotes de libros y festejar un día tan señalado para la educación.
Desde que se otorgó el nombre al colegio hasta bien entrado el siglo XXI, la ciudad ha crecido y ha cambiado y el mapa escolar se ha quedado pequeño. En 2017 se inició una reorganización educativa en Arrecife, que concentra alrededor del barrio de Titerroy la mayoría de sus colegios e institutos, y que necesitaba asociar un instituto de referencia lo más cercano posible para cada colegio. De esa manera se decidió que el Mercedes Medina pasara a ser el instituto en el que estudiaran los alumnos que terminaban la Primaria en el colegio de Los Geranios.
Hay antecedentes de otros centros que cambiaron de estatus pero no de nombre
Asegura Juan Cruz que el claustro saliente propuso por escrito la continuidad del nombre, pero el entrante no lo tuvo en cuenta cuando se constituyó el nuevo consejo escolar y decidió mantener el nombre provisional de IES en Altavista. Posteriormente, el Ayuntamiento, presidido por Astrid Pérez, con los votos a favor de PP y CC, lo refrendó en pleno.
La asociación se quejó delante del Ayuntamiento el día del pleno, protestó en público y en privado, recogió 500 firmas en un tiempo récord, recabó una larga serie de adhesiones de todo tipo, desde el exalcalde José María Espino hasta el exinspector educativo Fernando Cerdeña, que estuvieron involucrados en la imposición del nombre de Mercedes Medina, pasando por otros partidos políticos, sindicatos, asociaciones de todo tipo, las exalumnas de doña Mercedes, la Federación de Ampas, pero no hubo manera. Se publicaron artículos en contra del cambio de nombre, se acudió al Diputado del Común, a la Consejería de Igualdad del Gobierno canario..., pero el resultado fue el mismo: el nombre de Mercedes Medina desapareció del colegio.
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IES en Altavista, en la actualidad. Foto: Adriel Perdomo.
Gestos
La asociación recalca que a lo largo de estos años tampoco se ha visto un gesto de reconocimiento a la antigua maestra, excepto la iniciativa de la exconsejera de Cultura del Cabildo, Myriam Barros, de nombrar una sala de la biblioteca insular como Mercedes Medina, acompañada de una frase que solía decir la maestra: “La ignorancia es manipulable”. Desde el Ayuntamiento, Astrid Pérez quiso poner el nombre a una rotonda cercana al colegio e instaló una placa que recuerda el antiguo nombre del centro escolar.
Hay antecedentes de otros centros en la Isla que han cambiado de estatus pero no de nombre, como el IES Las Salinas, que antes fue colegio, el CEO Ignacio Aldecoa en la Graciosa o el CIFP Zonzamas, que fue instituto de Secundaria, así como otros cambios de nombre como el IES Arrecife (en Arrecife) que pasó a ser el IES Las Maretas. Para cambiar de nuevo el nombre habría que revocar el acuerdo plenario.
Por otra parte, Cruz destaca que cuando se cambió el nombre se incumplió el Decreto 81/2019 que dice, respecto a las modificaciones de denominación, que el Consejo Escolar hará una propuesta a la Consejería y que el Ayuntamiento debe ser “oído” y, sin embargo, en el Consistorio no se debatió nunca esa propuesta antes del cambio.
Que el colegio llevara el nombre de la maestra fue una propuesta de exalumnas
La asociación considera que se borra de esta manera todo símbolo del trabajo y la memoria histórica del colegio y de su patrimonio y propone la recuperación del nombre o, en su defecto añadirlo al actual para que fuera IES Altavista Mercedes Medina, algo que ya se hizo en Fuerteventura con el nombre de Rafael Báez (IES Puerto Cabras Rafael Báez) o en Tacoronte con Óscar Domínguez.
Proponen otra alternativa, que sería cambiar el nombre de la calle donde está el centro, que se denomina calle Mosta, una ciudad de Malta sin arraigo ninguno con el barrio, y que pasara a llamarse Colegio Mercedes Medina, para honrar no solo a la maestra, sino a la labor del centro. Aseguran que el cambio no es muy complicado porque apenas hay viviendas en esa calle, sino edificios públicos.
“En educación parece que puede pasar cualquier cosa”, dice Cruz, que señala que da la impresión de que el Ayuntamiento no cree en la educación que va más allá de las competencias municipales en “pintar puertas y patios” del mantenimiento de los centros escolares. “La educación es algo más”, apunta.
La asociación Mercedes Medina presentó hace siete años, en noviembre de 2018, una propuesta ante el pleno de Arrecife, que fue aprobada por unanimidad, para iniciar los trámites para crear un Museo de la Educación en Lanzarote. A pesar del apoyo sin fisuras, no se sabe nada de la propuesta, que fue defendida ante dicho pleno por la fundadora de la asociación, Maura Palarea Medina.
El objetivo de esta medida era el de divulgar y difundir la historia de la enseñanza en Lanzarote “desde un espacio que permita exponer públicamente y en condiciones adecuadas la gran cantidad de material relacionado con la evolución de la educación en la Isla”. La iniciativa tiene como base la investigación que la asociación Mercedes Medina realizó con los proyectos del fondo documental sobre la historia de la educación en Lanzarote en coordinación con el Centro de Datos y Memoria Digital de Lanzarote y en colaboración con el Cabildo de Lanzarote y los ayuntamientos de la Isla.
Además de los trabajos de digitalización, archivo, recopilación de documentos, materiales y mobiliario, se llevó a cabo un trabajo de campo consistente en entrevistas a personas de cada municipio cuyo testimonio fuese relevante para conocer en detalle la evolución de la educación y por tanto del patrimonio educativo e identitario de Lanzarote.
La asociación propuso constituir un espacio para recrear una escuela de niñas de mediados del siglo XX en la antigua Escuela La Marina de Arrecife que dispone todavía de pizarras originales de cemento incrustadas en la pared y dotarla de elementos de la época. El proyecto estaba valorado en unos 72.000 euros.















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