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“A veces corre riesgo la vida de la gente porque no hay sangre”

Lola Morales es la promotora del Banco de Sangre en el Hospital José Molina Orosa, una nueva figura que se ha creado ante la falta de donaciones 

Saúl García 1 COMENTARIOS 07/01/2026 - 05:52

Lola Morales Páez es celadora en el Hospital Doctor José Molina Orosa desde el año 2019 y donante de sangre desde hace unos treinta años. Con esas dos características, la Gerencia la nombró Promotora del Banco de Sangre y en su primer mes ya logró duplicar el número de donaciones en el Hospital.

La falta de sangre no es un detalle insignificante. Provoca que se tengan que retrasar, posponer o suspender algunas intervenciones quirúrgicas, o que que se pasen dificultades ante una intervención no prevista, derivada de un accidente, principalmente para algunos tipos de sangre menos habituales. 

Su función principal la resume ella misma: “Dar a conocer que existe el Banco de Sangre y promover la donación, informando a los usuarios y al personal del Hospital, que aunque trabajen aquí, hay mucha gente que no sabía que arriba se podía donar, dentro del laboratorio”.

“Lo ideal hubiera sido que el Banco de Sangre estuviera fuera, es más cómodo”, añade, pero la ubicación tampoco tiene mucha pérdida. Si uno entra al vestíbulo de Consultas externas del Hospital Molina Orosa y fija su mirada en el suelo, una línea roja le va a llevar hasta unas escaleras y de ahí a un pasillo. La línea le acompañará hasta la camilla de donación. Es imposible perderse y se puede donar de lunes a viernes de 8.30 a 13.30 horas, aunque se prevé que este año se fije un día en el que se pueda donar ininterrumpidamente de la mañana a la noche. Se puede donar directamente, sin aviso, aunque es preferible pedir cita en el 928 595 572.

La jefa del servicio de Hematología, Yapci Ramos, decidió crear esta figura, explica Lola, “viendo que había poca donación” y ante la tesitura de que era más viable llevar a los posibles donantes al Banco de Sangre que el Banco de Sangre a los donantes, algo que, en cierta forma, ya se hace con las unidades móviles.

Señala Lola que “hay mucha gente que siempre ha querido donar pero nunca ha encontrado el momento, que lo tiene siempre en la lista de deseos pero no da el paso”. “A veces me dicen: pues si vas conmigo yo voy ahora”, señala. Hay muchas personas que no pueden donar, por algún tipo de enfermedad, por su  peso, etc. “Entonces yo les digo que también se lo pueden decir a la gente que conocen, que esto es como una cadena”. “Y hay gente que incluso dice que no puede pero que mañana me trae a su hijo”. “Son más los que quieren y no pueden que los que pueden y no quieren”, señala.

Lola explica que buscaban “a alguien que fuera habladora”, como es ella, “y que pudiera hablar con la gente y transmitir el mensaje”. Se dedica a recorrer el Hospital y captar donantes, tanto entre los acompañantes de los pacientes, o los pacientes, como entre los trabajadores. Ella empezó a donar hace muchísimos años y nunca lo ha dejado. “A mí me surgió porque operaban a mi madre en Gran Canaria y en aquel tiempo decían que donaran los familiares y doné. Y dije bueno, tampoco es tan fuerte como para no hacerlo”. 

Necesidades

Para convencer a los donantes, les habla de las personas que necesitan la sangre: inmunodepresivos, personas que han sufrido accidentes, mujeres a las que se le hace una cesárea y muchas otras operaciones.

La respuesta que recibe para no donar más común es el miedo a la aguja, “pero es una aguja solo un poco más grande que la de la analítica”. Otra creencia “es que se van a quedar muy fatigados y que no van a poder hacer nada, que les va a bajar la tensión y un montón de cosas”, apunta. “Yo siempre les digo que antes de la donación miramos que estén bien y les cuidamos, no los vamos a poner en peligro”. 

“Cuidamos de que el donante esté bien, no lo vamos a poner nunca en peligro”

Y hay otras respuestas: personas que dicen que solo donan si es para un familiar. “Yo ahí me callo porque cuando tú donas no sabes para quién va a ir la sangre”. Incluso hay quien dice que no dona porque luego se vende la sangre, que por supuesto no es cierto. Y otras personas que dicen que en Alemania te pagan por donar y que por qué aquí no.

Solo se dona en horario de mañana porque toda la sangre viaja hasta el Banco de Gran Canaria cada tarde, para que allí se separe, que es algo que no se puede hacer en Lanzarote. Cada donación se convierte en tres donaciones, porque se separa el plasma, las plaquetas y los glóbulos. Una vez separada la sangre, tanto esa como la que se necesite, hace el viaje de vuelta. Señala Lola Morales que existen muchas garantías de seguridad, que no hay riesgo para el donante ni para quien va a recibir la sangre, ya que se llevan a cabo todas las pruebas necesarias.

Requisitos

Los requisitos para poder donar los puede cumplir mucha gente. Tener entre 18 y 65 años, pesar más de 50 kilos, no tener cardiopatía o cualquier problema de corazón, por la medicación. Con el resto de la medicación, depende de la que se tome. Y después, hay que “tener ganas, tener media hora y estar desayunado”. Hay que dejar pasar varios meses para poder donar después de haber viajado a algún país que se considera de riesgo o después de haberse hecho un tatutaje, una colonoscopia o una endoscopia. Los hombres pueden donar cada tres meses y las mujeres cada cuatro.

No hay perfil determinado de donante. Hay de todo, aunque los hombres son mayoría, pero Lola destaca que aunque hay donaciones no existe mucha cultura de donación. Recalca que sí están muy concienciados los trabajadores del área de oncología, por ejemplo, y personas que proceden de países de América. “Lo tienen establecido desde pequeños y donan mucho”, explica: “El otro día se me acercaron dos chicos, la mujer de uno de ellos acababa de dar a luz y decían que su celebración era, si hemos recibido vida, queremos dar vida. Uno era colombiano y el otro era argentino. A esas personas les cuesta menos, pero porque lo tienen desde pequeños establecido”, resalta.

Tipos

El tipo de sangre más común es el A positivo y la que suele escasear más es la O negativo, que sirve para todos los tipos de sangre pero solo puede recibir de ese mismo tipo. Lola insiste en que “a veces corre riesgo la vida de la gente porque no hay sangre”. También dice que no es necesario que sepas qué tipo de sangre tienes, aunque nunca viene mal saberlo.

Dice Lola que aunque no se pueda donar hasta los 18 años, lo ideal sería empezar con campañas para que los niños lo conozcan ya desde pequeños. “De hecho yo muchas veces estoy hablando con alguien y al lado hay un chaval de 14 o 15 años y se ponen a mirarme y les digo: tú todavía no puedes donar, pero ya puedes empezar a saber cómo va la historia”, explica la promotora del Banco de Sangre.

Donación extraordinaria

Los días 7, 8 y 9 de enero se podrá donar en la unidad móvil que se instalará en la puerta del Centro Comercial Open Mall de Arrecife, en horario el miércoles y jueves de 16:45 a 21:00 y el viernes de 9.45 a 14.00 horas. También permanece operativo el punto fijo de donación de sangre en el Hospital José Molina Orosa de lunes a viernes de 8.30 a 13.00 horas.

Comentarios

Que hospital tercermundista... no hacer intervenciones por falta de sangre ?!?! Si pagan 50€ por hacer la donacion segura van a tener suficiente gente para donar.

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