DESTACAMOS

El lanzaroteño José Herrero triunfa en las olimpiadas de la música coral

Es director de Camerata Lacunensis desde hace 26 años, tiempo en el que ha cosechado más de una treintena de galardones

María José Lahora 0 COMENTARIOS 29/10/2026 - 07:23

El músico lanzaroteño José Herrero Cabrera y la Camerata Lacunensis que dirige desde hace 26 años han celebrado recientemente su último logro tras alzarse con dos medallas de oro en los World Choir Games, la mayor competición coral del mundo, celebrados en Helsingborg (Suecia), en agosto de este año. La agrupación tinerfeña se impuso en una competición frente a otras 160 agrupaciones participantes en las categorías de Folklore y Música Indígena a capela, y de Música Contemporánea.

José Herrero Cabrera, originario de Arrecife, es licenciado en Historia del Arte y diplomado en Magisterio en la especialidad de Música por la Universidad de La Laguna. Dirige Camerata Lacunensis desde el año 2000 con la que ha logrado ya más de una treintena de galardones, tanto nacionales como internacionales, casi tantos como los años que el lanzaroteño lleva al frente de la agrupación.

Fundada en 1993 en el seno de la Universidad de la Laguna, Camerata Lacunensis es internacionalmente reconocida no sólo por su trabajo técnico e interpretativo sino, muy especialmente, por la emotividad y el don especial para transmitir sentimientos y conmover a los públicos más diversos. Su enorme versatilidad le permite abordar un repertorio que abarca desde el Renacimiento y Barroco hasta lo contemporáneo, tanto sacro como popular. Se trata de un coro mixto con una veintena de voces masculinas y femeninas.

Más de una treintena de premios tanto nacionales como internacionales, haber actuado por todo el mundo, 10 registros discográficos y ser requerida regularmente por grandes compositores para el estreno de sus obras, avalan la trayectoria de esta agrupación que desde la llegada de su primer galardón en 2004 no ha dejado de triunfar en todos los certámenes que se ha presentado.

Infancia musical

José Herrero Cabrera recuerda sus inicios musicales en Lanzarote mientras desarrollaba su infancia en el Charco de San Ginés. Comenzó a estudiar música con apenas seis años, en el Círculo de Amigos de la Música. Dice que allí aprendió los rudimentos musicales: solfeo, y entonación, e inició sus enseñanzas de piano. “Aquello era un hervidero del panorama musical de la Isla, era el conservatorio de la época”, antes de la creación del Centro Insular de Enseñanzas Musicales (CIEM), donde también se formó antes de trasladarse a Tenerife para continuar sus estudios. También perteneció a la banda de música de Arrecife.

Herrero se inició en este arte en el Círculo de Amigos de la Música

Con 18 años optó por continuar sus estudios de Magisterio con una especialidad en música. Su predilección por el repertorio antiguo y barroco está relacionado con su licenciatura en Historia del Arte. Tanta era su devoción musical de joven que aprovechó su estancia en La Laguna para entrar a formar parte de la coral universitaria. “En aquel momento era una de las instituciones señeras universitarias”, recuerda el músico. Una entidad que goza de un prestigio labrado durante sus más de 50 años de antigüedad. Comenzó en la agrupación cantando, pero poco a poco le fue entrando el interés por dirigir coros. Fue así cómo aprovechó su estancia en la universidad para formarse también en Dirección de coros en el Conservatorio.

Destaca también su labor como barítono y compositor, con especial devoción por la música renacentista y barroca. “La música renacentista, de los siglos XV y XVI es un tipo de interpretación idóneo para desarrollar con el coro. Es un estilo muy puro, muy limpio, muy armónico y muy tonal. Existe una música muy rica, potente y muy variada dentro de lo que es el Renacimiento y Barroco. Quizás esa predilección provenga de mi formación académica como historiador del arte”, explica el músico.

El director habla también de la importancia de elegir escenarios con una acústica adecuada a la interpretación coral. “El hecho de utilizar nuestras voces para hacer música requiere de espacios con una cierta acústica. No contamos con equipo para amplificar las voces, y aunque un coro se puede sonorizar, no soy muy partidario de amplificar los coros, prefiero siempre escenarios acústicos que se amolden al sonido coral, al sonido de las voces.

En ese sentido, las iglesias, con esa atmósfera y reverberación, funcionan muy bien”. Pero también existen auditorios con muy buena acústica. “Venimos de cantar en Suecia en los Juegos Olímpicos Corales y hemos actuado en dos auditorios con unas acústicas maravillosas. Durante nuestra interpretación necesitamos escucharnos bien, no somos entes individuales, funcionamos como un grupo, no estamos amplificados, y eso hace que el público que escucha necesite también ese espacio adecuado para vivir la experiencia en su plenitud”, explica.

En Lanzarote, Camerata Lacunensis ha actuado este verano en la Casa de la Cultura Agustín de la Hoz en Arrecife con gran acierto en la elección del escenario para la interpretación del repertorio de la entidad coral, según explica su director. “Me sorprendió porque la acústica es muy buena, es un buen espacio para la música coral”. La antigua casa señorial del siglo XIX ofrecía las condiciones requeridas para que el público tuviera la oportunidad de disfrutar de un concierto del coro en las mejores condiciones.

También han actuado en otros escenarios de la Isla, como el convento de Santo Domingo, dentro del Festival de Música Visual de Lanzarote, con “una acústica maravillosa”. Asimismo, el público lanzaroteño ha podido disfrutar de la interpretación de la coral tinerfeña en las iglesias de la Villa y San Ginés en Arrecife. Actuaciones que se suman al concierto de música barroca ofrecido en la Cueva de los Verdes.

Sobre las interpretaciones en los espacios naturales de la Isla, el director lanzaroteño señala que tiene una “espinita clavada” porque aún no ha podido actuar en el auditorio de Jameos del Agua. “Hay muchos espacios para el canto coral disponibles muy interesantes, muy variados y diversos, y de gran belleza”.

Compositor

Como compositor, ha estrenado obras con su propio coro, a la vez que otras agrupaciones, tanto nacionales como internacionales, han interpretado sus creaciones. Su obra La tarde sobre los tejados, para coro mixto, ha sido declarada “obra de interés” en el VIII Concurso Internacional Amadeus de Composición de Puebla de la Calzada, Badajoz.

Logró la medalla de oro en Música Contemporánea con el estreno de una de sus obras

Precisamente en las olimpiadas de Suecia, Camerata Lacunensis logró la medalla de oro en la categoría de Música Contemporánea con una de sus obras que estrenaron para el certamen. “Es una de las condiciones, la propuesta coral que participa en esa categoría debe interpretar una obra de estreno. Fue una ilusión tremenda que se tratara de una composición propia, un Ave María que compuse y que contó con muy buena acogida por parte del público y parece que al jurado también le gustó porque gracias a ella y al resto de obras que interpretamos, logramos esa medalla de oro”, comenta con satisfacción.

Como compositor, le gusta indagar en la diversidad que ofrece la música contemporánea. “Permite explorar otras vías. Es un lenguaje muy rico, muy flexible, con otro tipo de melodías, de texturas, de sonoridades y atmósferas. Se puede plasmar en la partitura cualquier idea musical que uno tenga”.

José Herrero Cabrera ha dirigido además las agrupaciones Aires de Hesperia, La Regencia, La Floresta, Il Groppolo Spagnuolo y Capilla Nivariense, realizando proyectos de recuperación y difusión de repertorio renacentista y barroco. También ha dirigido a la Coral Ajijide de Guía de Isora, realizando una intensa labor de difusión de la música coral en el municipio del sur de la isla de Tenerife.

Una de sus últimas colaboraciones ha sido con la Orquesta Barroca de Tenerife, un grupo profesional de música antigua que realiza sus actuaciones con instrumentos originales de época. “Trabajar con otras formaciones, con otros grupos que hacen otros estilos es genial porque enriquece muchísimo mi propia labor como director”.

Voces

Como barítono, actualmente forma parte del Tenerife Film Choir, coro oficial de Fimucité, prestigioso festival de Música de Cine que se desarrolla anualmente en Tenerife.

“Lo importante es que los componentes tengan oído, lo demás se trabaja”

Dentro de su labor de director de coro y como docente tiene la responsabilidad de guiar y orientar a los integrantes de la coral. Sobre todo cuando se trata de nuevas incorporaciones. “Lo importante es que los componentes tengan oído, que sean capaces de replicar una melodía. A partir de ahí, todo lo demás se trabaja”, explica.

En cuanto a la edad más apropiada, para iniciarse en el canto coral señala que sobre todo tienen más dificultad los chicos, porque cuando alcanzan la adolescencia se produce el cambio vocal. “De una voz blanca y aguda cuando dan el estirón pasan a una grave en la que se desvanece la calidad de la que gozaba a los 12 años. En cuanto a las chicas, son capaces de mantener la voz conforme pasa el tiempo, y adquiere más cuerpo, densidad y profundidad”, apunta. De ahí, la necesidad de establecer una división clara entre coros infantiles o juveniles, y agrupaciones de adultos.

También destaca que los chicos conforme crecen pierden el interés en el canto coral en favor de otras actividades, como las deportivas. “Es uno de los grandes problemas de la música coral. Hablando con compañeros, con directores de otros lugares, hemos llegado a la conclusión de que es algo endémico del canto coral, tanto en Canarias como en el resto del país, la necesidad de hombres en los coros”.

Habla de las dificultades para las enseñanzas del canto coral, dado que hasta en los conservatorios de Música se trata de una asignatura complementaria. “La gente no entra en un conservatorio a estudiar canto coral, sino a formarse en piano, guitarra, violín... como mucho puedes llegar a estudiar canto lírico, destinado a preparar las voces para la representación de ópera. Ni siquiera en los propios conservatorios le dan la importancia necesaria a esta actividad”, enfatiza.

Desde que en el año 2000 José Herrero Cabrera se hiciera cargo de la dirección de Camerata Lacunensis, la trayectoria internacional y galardones de la agrupación coral han supuesto un impulso para despertar el interés por la música coral entre las nuevas generaciones. Al respecto, el lanzaroteño recuerda que la interpretación vocal no tiene por qué estar ligada necesariamente a enseñanzas musicales. “Hay mucha gente que canta, que afina muy bien, con voces preciosas. En Canarias, lo vemos en el folclore, donde hay voces privilegiadas que cantan en agrupaciones folclóricas”.

Añadir nuevo comentario