Los expertos lo tienen claro: hay que beber agua del grifo
Diversos especialistas en el ciclo integral del agua insisten en la calidad del agua del grifo como potable e instan a la responsabilidad ciudadana para el mantenimiento de la red en las viviendas
Más grifo, menos plástico. La ecuación es sencilla: beber agua del grifo, una práctica poco común en la Isla, y dejar de beber tanta agua envasada en garrafa. Con ese eslogan se celebró una jornada en el Cabildo de Lanzarote, impulsada por el Colectivo de escuelas rurales y la Reserva de la Biosfera que partió del reconocimiento de la dificultad de convencer a la población de que el agua que sale por el grifo es potable y no tiene ninguna contraindicación.
Con esta premisa se presentaron ante el público el gerente del Consorcio Insular del Agua, Fernando Fernández, el profesor de Química de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Rayco Guedes; la responsable del laboratorio de Aguas de Canal Gestión Lanzarote, Sara Martín; la inspectora de Salud Pública, Marta Betancort y el representante de la Federación de fontaneros, Javier Quintana.
Antes de dar paso a las preguntas del público se proyectó un vídeo sobre el proyecto Tapiz de refranes que impulsa la Reserva de la Biosfera, presentado en el encuentro mundial de Reservas de la Biosfera de China y centrado en el agua como derecho humano. También hablaron, antes de los miembros de la mesa, la portavoz de la Sociedad Democracia, Ángela Hernández, que mostró un “firme apoyo al proyecto por un compromiso con nuestra tierra”.
También tomaron la palabra el concejal de Participación Ciudadana de San Bartolomé, Fernando Vadillo, e Indira, una estudiante de Secundaria del IES Playa Honda, para explicar que los estudiantes de ese municipio votaron de forma mayoritaria, dentro de los presupuestos participativos y entre cuatro opciones, la propuesta de instalar fuentes de agua potable. Indira señaló que llegaron a una conclusión: que el agua es fundamental y debe estar al alcance de todos y no ser de pago.
Artemio Callero, representante de los transportistas, que suele llevar cubas de agua a las casas, explicó que, si el destinatario de la cuba tiene alguna duda sobre la calidad del agua, él la despeja bebiendo y afirmó que se encuentra con “muchos tanques de plástico” que no son aljibes y que debería haber más aljibes.
Sara Martín aseguró que ha cambiado mucho la calidad por la remineralización
Yeray Guedes, del Colectivo de escuelas rurales, arrancó la jornada señalando que existe un dicho popular que dice que el agua no se le niega a nadie, pero que hay alumnos y alumnas que nunca han oído esa frase, y eso le empezó a preocupar. El objetivo, el de cambiar los envases de plástico por el agua del grifo, parece simple, pero no lo es tanto. Quino Miguélez, técnico de la Reserva de la Biosfera, dijo que si la legislación y la ciencia dicen que el peligro es el plástico, la oportunidad está en utilizar el agua del grifo, que reduce el uso del plástico y por tanto los residuos y la huella de carbono.
El gerente del Consorcio del Agua, Fernando Fernández, quiso transmitir la seguridad del sistema y aseguró que mucha gente no bebe agua más por hábitos que por la imposibilidad de hacerlo. Según Fernández, el sistema es súper garantista. “El agua de ósmosis inversa es la de mayor calidad que puede haber en una red de abastecimiento. Esto hay que transmitirlo y dejar el agua de botella y convencer para beber el agua del grifo”, añadió.
Sara Martín aseguró que ha cambiado mucho la calidad del agua, a mejor, por la remineralización a la que se la somete tras el proceso de ósmosis inversa, que se consigue un índice de Langelier adecuado, aunque también tiende a corroer el material de las tuberías, pero que hay una gran mejora en las infraestructuras, en los depósitos y en la calidad del agua. También ha mejorado la gestión de datos, hay más conocimientos y el acceso directo al SINAC, el Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo, que puede consultar online cualquier ciudadano.
La responsable del laboratorio de Canal Gestión Lanzarote recordó que tras la desalación por ósmosis, el agua se remineraliza con la aportación de calcio, magnesio y otros componentes, y se realiza el aporte de cloro que actúa como desinfectante. “Los valores están establecidos por ley, como los controles en laboratorio, la gestión de los datos, los materiales de las infraestructuras de distribución... todo alineado para una mejora considerable del agua corriente frente a tiempos pasados”, aseguró.
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Marta Betancort apuntó la gran cantidad de puntos de muestreo que hay para captar el agua y la frecuencia con que se hace, e insistió en que las muestras se cogen en el último punto posible antes de que llegue a los domicilios, donde va a beber la gente, no en los puntos de donde sale. Respecto a los filtros que mucha gente pone en sus grifos, advirtió que “deben ser colocados en los puntos de consumo, vigilados y revisados, para no convertirse en fuente de contaminación del agua”.
Para Betancort, la ósmosis es una salvaguarda contra los contaminantes porque las membranas eliminan estos compuestos. Hay 79 puntos de control, algunos en interiores si se trata de edificios públicos, como residencias o colegios, sitios más vulnerables. Frente a esto, personas del público aseguraron que el agua sale totalmente turbia de sus grifos y se puso sobre la mesa la cuestión del mantenimiento de los interiores, tanto de los aljibes como de los grifos y de las cañerías. Algunos de ellos están al aire, sin tapa, mal mantenidos o hechos con materiales poco adecuados.
Betancort apuntó la gran cantidad de puntos de muestreo que hay para captar el agua
Rayco Guedes dijo que la concentración de microplásticos en el agua del grifo es inferior a la concentración que tiene el agua de botella, mucho más pequeña. El profesor de Química de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria señaló que el proceso de ósmosis inversa propio de la desalación opera como un filtro de impurezas “actuando incluso contra microplásticos y otros contaminantes emergentes presentes en el mar”. “En estudios de laboratorio se ha demostrado que el agua embotellada contiene una mayor concentración de microplásticos que el agua desalada, de la que se elimina hasta un 95 por ciento de este residuo”, añadió.
Sara Martín dijo que depende del grado de turbidez, que puede ser turbia, pero puede ser potable. Y dijo que hay que tener en cuenta las condiciones higiénicas de la instalación en la vivienda. “Hay que tener mucha cautela, en parte debido a que cada uno tiene que hacer un cuidado”, afirmó, e insistió en la importancia de mantener los aljibes, depósitos y cañerías.
En ese mismo punto insistió Javier Quintana, que llamó a la responsabilidad de cada propietario a tomarse en serio las condiciones de los aljibes, “no acordarse solo cuando hay una fuga”. Apuntó que hay una parte de responsabilidad del usuario para mantener la red bien mantenida hasta que el agua sale por el grifo, que es una tarea que realizan las empresas de fontanería “con fiabilidad y garantías”.
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Fernando Fernández, gerente del Consorcio Insular del Agua de Lanzarote, que participó en la mesa redonda, aseguró que “en la Isla hubo una etapa que no se dio al agua la importancia que tiene” y que “ahora parece que hay una nueva etapa para renovación de infraestructuras, hacerlo de forma ordenada y ver los resultados con el tiempo”. Según Fernández, hay un cambio de dirección y “una nueva visión de cómo dirigir el servicio”. “Ahora estamos soportando las consecuencias de diez o doce años de lo que no se ha hecho, poniendo las bases para hacer un ciclo integral del agua nuevo con una forma de trabajar eficaz”, señaló Fernández, que apuntó a un periodo de diez o doce atrás, que coincide con la entrada de Canal Gestión, ya que empezó en 2013, en los que no se ha hecho casi nada para reducir el índice de pérdidas en red.
De hecho, ese porcentaje de pérdidas apenas ha cambiado desde que entró Canal Gestión. Según Fernández, “no se han hecho las cosas de manera eficiente, hay que trabajar en lo que crea eficiencia”. Comparó la situación del ciclo integral con la situación de una persona enferma. Dijo que si el paciente “está perdiendo sangre, por mucho que se cosa la herida, hay que inyectarle sangre para mantenerlo vivo”. Se refería a la inversión prevista en producción de agua, en desalación, cuando el gran problema del ciclo integral del agua son las pérdidas en red, no la producción de agua. También señaló que ahora no hay suficiente volumen de agua para mantener toda la red y por eso hay que sectorizar y hay cortes. “No se pueden mantener todas las redes en un servicio de manera simultánea”, afirmó.
“Hay que mantener al enfermo vivo con la producción y además crear un volumen de agua, superar a la demanda aunque se pierda agua, de momento, y luego ir arreglando las pérdidas después de localizar con exactitud dónde están”, aseguró. Ese plan “no se va a hacer en dos o tres años” y apuesta por empezar en los puntos más drásticos o más críticos, para ir generando ese cambio. “Hay un cambio en la filosofía y hay voluntad de llevarlo a cabo”, insistió.
Respecto a las pérdidas en red, señaló que ya hay un proyecto, dispuesto para licitar, para monitorizar las redes y localizar los puntos de mayores pérdidas. Dijo que ya debería existir ese listado que refleje los puntos de mayores pérdidas, pero que como no lo hay, el Consorcio se va a gastar un millón de euros en sistemas de control y para actuar en esos puntos sensibles.

















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1 Chacho Jue, 20/11/2025 - 10:41
2 Piri Jue, 20/11/2025 - 14:39
3 Uno más Jue, 20/11/2025 - 17:02
4 Playero Jue, 20/11/2025 - 23:31
5 juanf barreto Vie, 21/11/2025 - 00:54
6 BEBA BEBA Vie, 21/11/2025 - 14:38
7 AroqueSi Sáb, 22/11/2025 - 09:40
8 Clari Sáb, 22/11/2025 - 20:11
9 HIPPY Dom, 23/11/2025 - 09:14
10 Antónimos Lun, 24/11/2025 - 19:02
11 Antónimos Lun, 24/11/2025 - 19:04
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