24
Ene
2019
Saúl García

Pues sólo nos faltaría saber de qué material estará hecho el futuro para conocer cómo será el impacto de los proyectiles. Porque futuro parece que sí tiene.

Y presente. El Festival Poemas 2019 es lo que anuncia: un festival de poesía, un encuentro en el que se lee poesía y se habla sobre poesía. Sé celebró el pasado fin de semana en la sala Buñuel de El Almacén y, contra todo pronóstico, o al menos contra este pronóstico, se llenó los dos días. Tanto el viernes como el sábado, al menos cien personas decidieron que podía ser una buen idea pasar un par de horas escuchando poesía. Sí, “poesía necesaria como el pan de cada día, como el aire que exigimos trece veces por minuto”. Esa poesía.

Se pudo escuchar a poetas locales como la joven Lucía Díaz Bragado, estudiante de Bachillerato, que habló de la poesía como liberación, como Ricardo Flores, o Macarena Nieves Cáceres y poetas de otras tierras como Efi Cubero, Rafael Lechowski, Ben Clark o Iván Serrano. También se habló de edición, de la editorial Arscesis, que trata cada ejemplar como si fuera una pequeña obra de arte, y se habló y se dejó hablar de la poesía como salvación, como expresión íntima, como antídoto, como futuro…

El encuentro lo organiza el Cabildo y se anuncia como la primera edición, pero sus raíces hay que buscarlas hace cuatro años. El promotor de Poemas es el poeta extremeño José Manuel Díez, también conocido, cuando canta, como Duende Josele. Vivió durante tres años en esta isla y colaboró con DiarioDeLanzarote. Intentó durante ese tiempo levantar un festival, este festival, y se hicieron tres ediciones, en centros escolares pero principalmente en bares. El festival se hizo en Pura Vida (Tinajo), El bereber (Playa Honda) y labulla (Arrecife). Los tres bares, hoy, ya no están abiertos al público, pero el festival sigue. No saquemos conclusiones precipitadas, pero quien quiera abrir un bar u organizar un festival de poesía, que tome nota. Queda, por tanto, la duda, remota pero razonable, de si la poesía tiene, en Lanzarote, más futuro que la hostelería. Sería algo formidable. O al menos sería algo extraordinario, aunque no tardaría en convertirse en un producto turístico e inmediatamente después, morir de éxito.

Pero a la poesía no le hace falta tanto. Le basta, por un lado, con que existan personas que se sigan haciendo preguntas, y por otro, con otras personas que sostengan esos interrogantes. Y de momento, y aunque la cantidad sólo sea una de tantas medidas, el Festival se ha llenado. Así que no todo está perdido. O sí… Pero al menos, que se digiera la derrota con poesía.

17
Ene
2019
Saúl García

Al final todo es más sencillo. Si apartamos el morbo y los detalles escabrosos, que aportan información pero no explicaciones, la cosa está clara y se reduce a eso tan viejo de la maté porque era mía. De lo que queda por saber, y si queremos conocer mejor a nuestra sociedad, sería mas interesante alcanzar a entender por qué una joven llega a tal nivel de desesperación o dependencia para casarse con una persona a la que denunció dos días antes de la boda que saber si el cuerpo ardió en una barbacoa americana o en cuántas bolsas se repartió.

Es cierto que la maldad atrae. Es inevitable. Pero también es cierto que ya deberíamos saber que los asesinos no nacen, sino que se convierten en asesinos cuando asesinan. No son locos. Son lo que llamamos comúnmente personas normales, y parece que cada vez que ocurre algo así comenzamos de cero y nos seguimos sorprendiendo de que nuestro vecino se haya convertido en un asesino cuando resulta que daba los buenos días y se portaba bien con sus hijos. Siempre es así. El 99,9 por ciento de los asesinos son personas normales, en el caso de que nos pudiéramos poner de acuerdo sobre qué es exactamente una persona normal. De la misma forma, el 99,9 por ciento de las personas extravagantes no cometen ningún crimen, y si lo hacen no les sirve como explicación.

Los que maltratan a las mujeres y las acaban matando son personas normales. Ese es el problema. En este caso ha sido un ingeniero madrileño. Podría haber sido un albañil senegalés o un contable ecuatoriano. Lamentablemente, en los dos últimos casos sería más fácil encontrar una vía de escape como sociedad porque no faltaría quien le achacara la responsabilidad a la cultura del país de procedencia, a que su religión no respeta a las mujeres (si encuentran una que lo haga, avisen), a su escasa integración en el país o a su bajo nivel de estudios. Da igual. La explicación es siempre la misma: la maté porque era mía. El resto son justificaciones de aquellos que confunden que hay razones para enfadarse o para divorciarse con las razones para disponer de la vida de una persona.

Hay una tendencia irresistible a pensar que el mal siempre habita, se genera o llega de fuera. Desde lo más pequeño a lo más grande. Los padres de adolescentes nunca admiten que la mala compañía de la que todos hablan puede ser su propio hijo, mientras que grandes países, como Estados Unidos o Italia utilizan a los inmigrantes como chivo expiatorio de sus problemas. Y el mal no solo se traslada, también se crea. En El informe de Brodeck, una novela de Philippe Claudel, se describe la llegada a un pequeño pueblo de las montañas de un extranjero que pone en evidencia las vergüenzas de los habitantes. Lo asesinan entre todos y pretenden ocultar los hechos encargando un informe al único habitante que no participa en el asesinato.

Con la violencia machista se ha comenzado a poner el foco en que no es un problema individual, de aquellos que matan, sino que es un problema estructural, que está dentro de la sociedad, principalmente de los hombres, tanto en su origen como en sus soluciones y que nace de la propia sociedad, de la educación, de su estructura de poder... Por tanto, para que haya una salida debe haber un cambio profundo. De hecho, la reacción negacionista encabezada por Vox es la reacción de aquellos que ya se han dado por enterados pero aún no se dan por aludidos. Es la reacción de quien se resiste a admitir una cuota de responsabilidad en el problema porque es más cómodo pensar que el mal lo generan los demás. Y cuando el problema viene de dentro y viene de lejos, todos tenemos algo que hacer. Unos tienen que dejar de protagonizar los hechos y otros dejar de redactar el informe, como hacía Brodeck, como si no pasara nada o, lo que es peor, como si la culpa la tuvieran las víctimas.

10
Ene
2019
Saúl García

Es posible que cuando termine el mes de enero, los trabajadores del Ayuntamiento de Arrecife no puedan cobrar la nómina. La empresa que gestiona la aplicación por la que se hacen los abonos, ATM, ha cortado el servicio. Si la situación no se arregla, no se podrá pagar.

Es una de tantas. La empresa corta el servicio porque el Ayuntamiento le debe una serie de facturas. No existe contrato entre Arrecife y la empresa y hay que reconocer las facturas en pleno para poder pagar. El contrato venció y no se ha sacado otro. Es una situación irregular, pero en Arrecife las situaciones irregulares se suceden con bastante regularidad. El año pasado Endesa cortó la luz en algunas dependencias municipales por el mismo motivo, por facturas impagadas.

Se supone que se está redactando el pliego para el nuevo contrato para gestionar las nóminas, como se supone que se está redactando el pliego desde hace dos años para el cambio de los semáforos, y como se supone que se hacen tantas cosas de las que no se ve el resultado. En el Ayuntamiento se ha pasado, como revela una de las piezas del caso Montecarlo, de redactar pliegos para suministros que no se realizaban, a no realizar los pliegos de los suministros que se realizan.

El mal funcionamiento de ese Ayuntamiento no es de ahora. O no es sólo de ahora. Tiene un serio problema con los servicios que realiza, con los contratos, con los pagos, con las compras, con el personal... y con sus representantes públicos. Evidentemente, tiene más culpa quien tiene más responsabilidad, pero en proporción, desde la alcaldesa, hasta el último trabajador, a todos les toca un trocito de la tarta.

El 29 de diciembre se hizo un pleno extraordinario para reconocer las facturas de ATM extrajudicialmente y pagar para poder pagar. La obligación del grupo de gobierno era la de haber tenido el pliego y formalizar el contrato, y si no, convencer de alguna manera a la oposición. Pero no fue así. CC y PP votaron en contra, no se pudieron pagar las facturas y ya no hay servicio. Con la abstención hubiera sido suficiente. Permites el pago a los trabajadores y no asumes algo de lo que no eres responsable.

Eso si no lo eres, porque CC gestionó el área de hacienda hasta diciembre de 2017. Ese verano se iban a llevar a pleno seis facturas de la misma empresa, de diciembre de 2016 a mayo de 2017, que suman 47.500 euros. El 25 de mayo de 2017 el entonces concejal delegado de economía y hacienda solicitaba en un escrito a la concejalía de recursos humanos, a Tesorería y a Intervención que se incluyeran de urgencia en el siguiente pleno las facturas, ya que la aplicación es “fundamental” para el “correcto funcionamiento del Ayuntamiento en general y del área en particular”.

“Ante la posibilidad de que el citado proveedor corte el servicio por impago nace la urgente necesidad de elevar a la sesión plenaria ordinaria un expediente de reconocimiento extrajudicial de las facturas. Solicitamos, por favor, que con la máxima urgencia posible remitan a Intervención los expedientes completos de dichas facturas para su posterior debate en la sesión plenaria”, decía el escrito que firmaba Samuel Martín, el mismo concejal que hace dos semanas votó en contra .

Ni la corrupción, ni la ineficacia ni la incoherencia van a sacar de donde está al Ayuntamiento de Arrecife, que se ha convertido en lugar en el que los que lo frecuentan acaban pensando que el servicio público es aquello que está al fondo a la derecha.

P.D. Les prometo que este año habrá paseo semanal. Feliz año nuevo.

P.S. Cumpliré una vieja recomendación: para el texto, acompañamiento musical. No necesariamente irán relacionados. Que ustedes lo disfruten.

10
Sep
2018
Saúl García

“Estoy absolutamente convencido de que con la perspectiva que nos dará la distancia, esta que ven a mis espaldas será considerado (sic) uno de los grandes proyectos inversores de este mandato o legislatura”. Así de rotundo se mostraba el presidente del Cabildo, Pedro San Ginés, en abril de 2015. Lo decía en plena campaña electoral, en un vídeo grabado en la calle Fajardo de Arrecife, delante de la casa de Don Fermín, la que había decidido comprar por 1,6 millones a la familia de su anterior pareja para que albergara el Museo Arqueológico.

Hoy, cuando falta menos de un año para que acabe el mandato y con una perspectiva de tres años más, podría volver a grabar el vídeo en las mismas condiciones. Casi nada ha cambiado. El Museo sigue estando tan lejos como en 2013, cuando se compró la vivienda. Las naves laterales se han acondicionado pero no se han abierto. Desde el Cabildo señalan que las obras, en esas dos naves, están terminadas, pendientes de recepcionar, y que se está trabajando en una encomienda de gestión para conseguir la licencia, dotarlas de personal y diseñar un logotipo con los Centros de Arte, Cultura y Turismo para que gestionen el espacio, como se hace en la Casa Amarilla.

La apertura de esas naves se anunció así en nota de prensa: “El Museo Arqueológico iniciará su actividad durante el próximo curso escolar 2015-2016 con la apertura al público de las dos naves laterales del edificio”. Las obras iban a tardar cuatro meses, pero eso se afirmó antes de saber que los techos estaban en tal mal estado que había que sustituirlos por completo y añadir otros 414.000 euros al gasto inicial. En ese proyecto se incluía tanto el acondicionamiento como la dotación de las dos naves y se informó de que contaría “con elementos como vitrinas de exposición especiales para la seguridad y conservación del material, la iluminación y sonido de las salas, así como la dotación de paneles interpretativos y modernas herramientas totalmente interactivas y de última generación tecnológica.

El coste final se desconoce. El inmueble costó 1,6 millones, habrá que hacer obras por medio millón más, se han gastado 414.000 euros en las naves laterales y habrá que sumar el coste del proyecto museístico

Sin embargo, ahora el Cabildo informa de que “paralelamente se está tramitado con la Dirección General de Patrimonio Histórico la contratación del proyecto de mejora museística con el fin de dotar la nave A de medios tecnológicos que completen y mejoren sustancialmente la oferta museística. También se contratará a través de la Dirección General un proyecto de mejora de la iluminación de ambas naves a la par que la mejora tecnológica. Estas contrataciones serán inmediatas, en coordinación con la Dirección General, en el ejercicio de las competencias compartidas respecto a la dotación de Museos Arqueológicos Insulares”. Una de las naves albergará una exposición con piezas arqueológicas y la otra será una sala polivalente para desarrollar programas educativos y divulgativos con los centros educativos.

El inmueble costó 1,6 millones y se terminará de pagar el año que viene con un último plazo de 420.000 euros. Para ver el Museo abierto habrá que sumar el coste de estas obras más el coste de las que habrá que hacer en la casa. De momento también se trabaja en otra encomienda de gestión con Tragsa para ejecutar un proyecto de restauración y conservación de la fachada y los exteriores. Si el estado de conservación del interior no da ninguna sorpresa más, se podría empezar a ejecutar el proyecto global de Museo Arqueológico Insular.

Eso sí, hay que solventar otro escollo, porque, según apunta el Cabildo, “está pendiente de solucionar el cambio de ficha del Catálogo de Arrecife (de integral a parcial) tal y como contempla el Catálogo anulado en 2014 y que contaba con todas las bendiciones técnicas”. La compra fue criticada por todos los grupos políticos, los que ahora son socios y los que lo fueron, no sólo por las relaciones del presidente con la propietaria sino por la improvisación. La casa se compró sin que la Oficina técnica del Cabildo hiciera una valoración del estado del inmueble, y el Cabildo llegó a reconocer que habría que hacer unas obras de rehabilitación que podrían costar medio millón de euros, pero es una mera estimación en base a una tasación encargada por Patrimonio a un experto.

Para saber el coste final habrá que sumar muchas partidas. “Hasta que no haya un proyecto arquitectónico, no podemos saberlo”. Eso es lo que dijo en el año 2015 Miguel Ángel Rodríguez, responsable de la empresa Tragsatec. El proyecto definitivo para todo el edificio se iba a adjudicar en 2016 y aún no se ha hecho. Tampoco se ha llevado a cabo un proyecto que iba a llamar “Abierto por obras” para que los ciudadanos pudieran conocer la casa. Lo que sí se ha hecho es gastar mucha saliva por el camino. San Ginés dijo que el Museo “hará que haya un retorno económico que generará actividad económica”. En una entrevista en Radio Lanzarote, en plena polémica por la compra, también dijo esto: “Hay decisiones que he tomado sobre las que tengo dudas. En algunas, me habré equivocado. Pero de ésta no tengo ninguna duda”.

23
Mayo
2018
Saúl García

"Profesores e investigadores de renombre internacional proyectarán Lanzarote al mundo como modelo turístico sostenible". Así anuncia el Cabildo de Lanzarote en su página web una conferencia sobre turismo que se celebró la semana pasada, la Third International Conference on Tourism & Leisure Studies. Bastaría para desacreditar el titular el hecho de que la conferencia se celebró en el Hotel Princesa Yaiza, cuya licencia está anulada, el alcalde que la otorgó ha aceptado que concedió esa y otras de forma irregular porque recibió dinero y prebendas a cambio, su construcción se excedió de lo permitido y tiene un propietario encausado en dos procesos de corrupción. Pero es mejor fijarse en otros aspectos.

No hace tantos años, los empresarios hoteleros y los partidos que gobiernan en el Cabildo, CC y PP, desconfiaban (y puede que con razón) de todo lo que oliera a desarrollo sostenible que promoviera el Cabildo, gobernado entonces por otros dos partidos, PSOE y PIL. Se decía que lo de las sostenibilidad era un discurso vacío. Hoy el vacío se ha llenado de contenido, de un contenido que no tiene nada que ver con la sostenibilidad, sino con la promoción turística. La sostenibilidad como marca, como reclamo, no como objetivo. El concepto vende y por tanto interesa. Se trata, siempre se ha tratado, no de construir una isla mejor, es decir, mejor para todos, sino de aparentar que se construye algo atractivo para poder venderlo. Se trata de publicidad.

¿En esa conferencia se habló de contaminación, de cambio climático, energía, cambio en el modelo de consumo, movilidad? No. Estos son tres los expertos que destaca el propio Cabildo: un experto mundial en el análisis de la gestión de eventos, un experto en el binomio turismo y deporte y la coordinadora de la Cátedra Unesco de Turismo, Cultura y Desarrollo. De lo que se habló fue de "abordar el turismo sostenible vinculado a la cultura, la gastronomía y el deporte", pero podía haber sido a sanidad, la tecnología y la música, o a la lectura, la repostería y los juegos infantiles. Lo bueno de la sostenibilidad es que cabe todo. Y si no vean dos discursos en la apertura del evento:

"Los participantes "podrán validar nuestras propuestas de producto gastronómico o deportivo, como líneas estratégicas de cara al futuro, que permita a Lanzarote seguir manteniendo la competitividad turística".

"Sostenibilidad y turismo han de caminar juntos, de forma que nos permitan seguir siendo líderes en este sector y garantizar un modelo de crecimiento respetuoso con el Medio Ambiente y que genere actividades económicas complementarias también relacionadas con la sostenibilidad, y que nos permitan situarnos a la vanguardia del desarrollo sostenible y eficaz tanto turístico, en particular, como económico, en general".

El primero es del consejero de promoción exterior del Cabildo, Ángel Vázquez. El segundo del consejero de turismo del Gobierno, Isaac Castellano (CC). Un consejo gratis: si el primero, donde dice "producto gastronómico o deportivo" lo sustituye por "sector de la automoción" y el segundo donde dice "turístico" lo sustituye por "sector de la automoción", les queda el discurso perfecto para abrir el próximo salón del automóvil. El salón del automóvil sostenible, por supuesto.