18
Nov
2013
M.J. Tabar

Antonio García ha mantenido intacta su plantilla en estos cinco últimos años de crisis (ni despidos, ni finalizaciones de contrato), ha añadido productos frescos a su cocina (berenjenas blancas y espárragos ecológicos) y ha diseñado un menú vegetariano que también es apetitoso para omnívoros. Ha recurrido a sus ahorros y no le pena: “Llevamos 28 años funcionando gracias a nuestros clientes, son ellos quienes nos han mantenido”.

1979. Suecia. Un grancanario propone a sus amigos y socios montar una pizzería en su isla natal. Antonio García era uno de ellos. Había salido de Ávila con 16 años para “ganarse los garbanzos” como botones en Madrid y años más tarde ocupó un puesto de responsabilidad en una cadena hotelera en Estocolmo. Aceptó l plan y pasó tres meses en Gran Canaria. “No me gustó. Había mucho bullicio”. En otoño del mismo año, viajó  a Lanzarote, vivamente recomendado por su amigo. “Esto es nuevo, virgen, es perfecto para empezar un negocio”.

1985. La Tiñosa, pueblo marinero con vistas a Fuerteventura y un litoral calmo, con terrenos baratos. Tony se establece, acompañado de su mentalidad sueca. “En Suecia pasé años sin mediar palabra con los vecinos”. Era lo normal. Hasta que Lanzarote le recordó que existían otros rictus y otros ritos. Y comenzó a recordar caras, a saludar, a detenerse. Primero fue la Venecia, la primera pizzería de Fariones, luego la Tony y finalmente la Capri, en una Avenida que por aquel entonces no era tal, carecía de Casino y de invasiva primera línea de mar.  

En la sala, diseñada por Marcial Fuentes, alternan familias con niños, parejas recién inauguradas, lanzaroteños de tres generaciones (“los adultos de hace 28 años son ahora abuelos y sus nietos les piden venir”) y turistas que acuden por el efecto llamada que provoca el ambiente local, y repiten. La Capri es un clásico. Una apuesta segura. “Dieciocho familias viven de esto, la mía incluida”, dice Tony.

Su pizza de masa fina Ironman (aguacate, piña, dátiles, espinacas) rinde homenaje a la famosa prueba deportiva; su ensalada Mafia Volcán (escarola, tomate, millo, aguacate, palmitos, atún, pasas) la diseñaron sus clientes, y su menú vegetariano presenta una docena de platos que sorprenden por su variedad e incluyen arroz integral ecológico. También cocinan pan de avena propio y tienen una amplia oferta de carnes. Los tomates proceden de Fuerteventura. “Son mejores que los de Lanzarote”, opina.

En la carta de vinos: Denominación de Origen de Lanzarote (“por supuesto; hay que promocionarlos”) y abundantes contraetiquetas. La calidad de todos sus productos está certificada por un laboratorio de control sanitario. “La salud del cliente es lo más importante”, afirma el propietario.

Melquiades García empezó a trabajar de pinche en la cocina hace 33 años. “Quedó huérfano de padre y madre a los trece años; tenía muchísima intuición para la cocina”, recuerda Tony. Tanta que supo decirle a un italiano, que postulaba a participar en el negocio, que la masa de la pizza no se hacía como la estaba haciendo. El entonces pizzero es hoy jefe de cocina.

“La formación es fundamental; somos de los que más cursos hacemos en Lanzarote”, dice el abulense, que reivindica el consumo de proximidad y dice que la Capri no hace cocina italiana, sino platos italianos con ingredientes locales, adaptados a las expectativas del paladar lugareño. “El cliente siempre tiene razón…mientras no esté borracho”.

Ha marcado la diferencia aplicando el sentido común. No niega un vaso de agua a los niños que suben o bajan de la guagua y ofrece su baño al peatón con ganas acuciantes de orinar, que no encuentra baños públicos abiertos. “No hace falta que se beba una cerveza, pase”, les dice.

El optimismo del propietario suena tan pausado como firme. A pesar de los errores cometidos en el trazado y el urbanismo desmedido, Puerto del Carmen “tiene mucho futuro y va a ir a mejor”. Eso sí, debe pasar por una “necesaria renovación” de las infraestructuras y por una “mejora gastronómica” que exige producir, comprar y consumir productos de la tierra.

Comentarios

Tony una buen tipo y su restaurante un sitio al que no hay que dejar de ir,las pizzas lo mejor y el trato excelente
Primo eres un crack y en tu restaurante se come de maravilla
La Capri es visita obligada siempre que visito la Isla. Tony es un maestro y el equipo es fantastico. La comida de 10 y el servicio excelente!
TODO ESTÁ MUY RICO EN LA "CAPRI"I INCLUIDO LAS CAMARERAS
En Peguerinos son todos así? Que pena!!
Pues el articulo esta muy bien, sobre todo al principio... Luego vienen unas cuantas mentirijillas, pero bueno, esto es lo que hacen todas las revistas y periodicos. Por lo demas, suerte!

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