23
Oct
2015
Saúl García

El propietario del Islote del Francés está sorprendido y no encuentra explicación al nuevo informe de Costas que dice que el suelo del islote está enteramente en dominio público marítimo terrestre. Me sumo a su sorpresa, aunque por otros motivos.

Sorprende que le sorprenda un cambio de condición urbanística en una compra especulativa. Es lo normal. A veces sale bien y a veces sale mal. Especular, según la RAE, en el sentido que nos ocupa es “efectuar operaciones comerciales o financieras con la esperanza de obtener beneficios aprovechando las variaciones de los precios o de los cambios”. Nótese que dice esperanza, no certeza. 

Los actuales propietarios del islote lo compraron después de que el Ayuntamiento lo hubiera declarado como parque. Es cierto que después consiguieron una sentencia judicial que dice que el suelo es urbano, aunque no especifica si consolidado o no, lo cual es una diferencia relevante, sobre todo para el interés público, porque si es consolidado se entiende que ya se han hecho las cesiones oportunas y si no lo es, hay que hacerlas.

Pero la mayor sorpresa no es ésta. Sorprende aún más que la oposición municipal, cuyos portavoces están pagados con dinero público para que fiscalicen al gobierno (algunos más que otros) se quejara amargamente de que no tenía información sobre el Plan General, y cuando se les proporciona esa información, hace más de diez días, no se la estudien. Porque el informe de Costas diciendo que el islote es dominio público está dentro de la documentación sin necesidad de rebuscar mucho. Supongo que no habrá que recordar que gran pare del debate urbanístico de la ciudad en la última década se ha concentrado sobre el futuro de este islote y este informe es el cambio más relevante que ha habido en los últimos años.

No sorprende, sin embargo, aunque mosquea, la actitud de Gesplan y del Gobierno de Canarias, que conocen el informe y aun así recomiendan al Ayuntamiento que acepte las alegaciones de los propietarios sobre ese suelo. No sorprende porque no se espera nada bueno de Gesplan y de la gestión territorial del Gobierno, excepto si se representa a grandes intereses privados y se va a preguntar “¿qué hay de lo mío?”.

Pero para terminar, sí sorprende, y mucho, la actitud del grupo de gobierno, pero principalmente del PSOE, en general, y del alcalde, en particular. Los socialistas llevan años con la pretensión (al menos cuando gobiernan otros) de que el islote sea una espacio público. Años. Pero es que hace menos de uno, de un año, en este mismo Plan General, el que ahora es alcalde presentó unas alegaciones reclamando que el islote fuera espacio público. En esas alegaciones recordaba que su partido asumió “promesas” desde 2010 para reivindicar su “uso público” y que “la pieza de suelo pase a ser patrimonio municipal”. “Para conseguir que el islote sea espacio público, se ha hablado de expropiar o de compensar a la propiedad, pero los recursos municipales no lo permiten”, explicaba el PSOE.

Pues resulta que ahora se abre la vía para que sea espacio público sin esa expropiación, porque dice Costas (que está en manos del PP) que es dominio público. ¿Y ustedes han visto al PSOE celebrar esta noticia?, ¿o han visto al alcalde dar una rueda de prensa para anunciar su júbilo?

Sea un error o no el informe de Costas, que es lo que están planteando en el Ayuntamiento, lo normal, por coherencia y porque es un regalo para el interés público, sería agarrarse a ese “error” y hacerlo valer donde fuera.

Pero eso sería lo normal en un Ayuntamiento normal.

Comentarios

Añadir nuevo comentario