20
Nov
2015
Saúl García

"Las subvenciones nominadas, esa bonita y tradicional forma de clientelismo político". Este iba a ser el título del artículo, pero hay que renunciar para adaptarse al espacio. Quizá esté de más "nominadas" y seguro que también sobra el adjetivo "bonita", pero hay que acompañar a la tradición.

El Cabildo acaba de otorgar, graciosamente, es decir por gracia o merced, porque lo considera oportuno, sus subvenciones nominadas, sin convocatoria. A saber: 21.000 euros a una empresa de senderismo, que es posible que se los merezca porque hace una buena labor pero que queda poco estético porque a su propietario lo anunció San Ginés en el famoso acto electoral del Charco de San Ginés como el futuro Director insular de medioambiente; 83.500 euros repartidos entre 89 clubes deportivos para la "promoción y organización de actividades deportivas y competiciones" y otros 85.000 a diez asociaciones que trabajan en el ámbito del bienestar social. A estos hay que añadir 80.000 euros a la Universidad Nacional de Educación a Distancia, que deberían desaparecer, no porque no se los deban dar sino porque habría que buscar la forma de que no dependan de la nominación de turno. En educación, por otra parte, el despropósito de las llamadas becas al transporte se ha mantenido durante demasiado tiempo, porque se concede el mismo dinero a todos los estudiantes sin que importe el nivel de renta, en lugar de eliminar de esas ayudas a las familias más pudientes. Pero hablamos de clientelismo, no se olviden, mantenido por todos los partidos que han gobernado.

Antes de abordar la sorpresa de las subvenciones, estaría bien apuntar que la mayoría de los clubes deportivos se lleva menos de mil euros, algunos se llevan más de 2.000, y sólo seis, más de 3.000. Entre ellos está el Real Club Náutico de Arrecife, una institución que pide dinero público pero que para pertenecer a ella hay que pagar varios miles de euros (de entrada, no de cuota); y el Club Hípico Caldera Honda, un deporte, ese de la equitación, que está muy de moda entre las clases populares de la Isla. Sólo como apunte y para dar argumentos sólidos a las posibles acusaciones de demagogia, el club recibe 5.000 euros, la misma cantidad que el proyecto "Integración de personas con síndrome de Asperger en Lanzarote". Quizá si los niños con este síndrome montaran a caballo recibirían el doble de dinero.

El remate es la subvención a la Confederación empresarial de Lanzarote de 60.000 euros para llevar a cabo un Plan contra la economía sumergida. Aquí se unen dos cosas: la impertinencia y la ineficacia. Primero, es más que dudoso que la CEL tenga los medios para combatir la economía sumergida. Segundo: suele ser recomendable que una práctica irregular se combata desde un organismo distinto al que la produce. Y tercero: la CEL agrupa a todas las asociaciones sectoriales de empresarios de la Isla. Si entre todos no tienen para poner 60.000 euros, aunque sea en B, es que la cosa está mucho peor de lo que nos están contando.

Comentarios

Oye Saúl no se como llamándose el blog el paseo te opones al "todocobro" de los senseros en la Isla... Pedro protege a sus compis... y tu tendrías que proteger a los de tu gremio...

Añadir nuevo comentario