5 COMENTARIOS 09/01/2014 - 07:26

Ha terminado la Navidad y casi se me pasa una felicitación muy importante: a la revista Cuadernos del Sureste y a Jorge Marsá, por pasar de condenados y multados con 15.000 euros por el Tribunal Supremo por incluir un artículo sobre el ex secretario de Arrecife, Felipe Fernández Camero, a dejar de serlo por obra y gracia del Tribunal Constitucional. Felicidades.

El Constitucional considera que, por encima del derecho al honor de Fernández Camero, está el de la libertad de expresión de la revista, porque la libertad de expresión garantiza una opinión pública libre que es una condición necesaria para el desarrollo de otros derechos en un sistema democrático. Así escrito queda muy bonito y si ya se aplicara sería para felicitarse diariamente. El Tribunal considera que Camero estaba más expuesto a la crítica que una persona sin relevancia pública y además cree que llamarle corrupto no tenía la finalidad de insultarle sino la de denunciar la dificultad de compatibilizar los intereses públicos y privados en el ámbito urbanístico. Hace diez años, cuando se publicó el artículo, Camero solicitó el secuestro de la revista y un juez, Fernando Paredes Sánchez, lo ordenó y se marchó a otro destino, sin dar audiencia a los demandados, algo casi inaudito en la historia democrática en España.

Hoy, diez años después (así va la Justicia en este país), sabemos muchas más cosas que entonces, y el artículo ha demostrado que era necesario y acertado. Sabemos que el secretario fue destituido y después imputado (y también “desimputado” en dos ocasiones) en casos de corrupción. Que fue detenido en la operación Unión. Sabemos que viajaba con su amiga Isabel Déniz y sabemos cómo pagaba (o no pagaba) ella sus viajes. Sabemos que su opinión o su influencia se tenía (o se tiene) en cuenta donde se elaboran algunas leyes sobre el territorio.

Pero el caso es que, más allá de las molestias lógicas por el reproche de una minoría, a Camero no parece que le vaya mal, ni profesionalmente ni socialmente: sigue trabajando para algunos ayuntamientos, sigue teniendo clientes con dinero (ahí está intentando reabrir Stratvs), sigue intentando cargarse la instrucción de Unión, le siguen dando cancha en algunos medios, los hoteles a los que defendió siguen en pie y camino de legalizarse, le abrazan en el pasillo muchos de los (respetables) ponentes en jornadas sobre Derecho urbanístico organizadas por el Cabildo, tiene a su yerno como asesor presidencial, ha logrado, como pocos, que le levanten las medidas cautelares en Unión... En fin, le va como a casi todos los implicados en casos de corrupción en este país. Nada mal.

¿Y al resto de los protagonistas de la historia? Pues el juez que secuestró la revista ahora es magistrado en la Audiencia provincial de Santa Cruz de Tenerife. ¿Y al colectivo Cuadernos del Sureste? Pues no existe. ¿Y la revista? Pues sacó un número más después del secuestro. Así son los éxitos en la denuncia contra la corrupción. Menos mal que las cosas acaban bien que si no sería para pensárselo. ¿No creen?

Comentarios

Muy bien, Sr. García. Ha sacado la "escopeta" y ha apuntado a un pájaro esquivo. Espero que Ud. no acabe demandado por el ínclito Fdz. Camero.
Gracias a dios aun quedan periodistas que hacen honor a su profesión para vergüenza de otros que solo saben cobrar por sus artículos comprados, simplemente gracias Saul.
Que no te quiten las ganas de seguir dando caña.
muy bien Saul muy valiente no hay que tener miedo a la verdad
Pues habra que mandarle la sentencia al juez [...] a Tenerife

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