15
Mayo
2015
Saúl García

Partido Popular y Coalición Canaria, si les sale la cosa bien, se quieren repartir Arrecife y el Cabildo. De este pacto a nivel regional se viene hablando desde que Clavijo tomó las riendas de los nacionalistas, pero en Lanzarote es aún más evidente. Incluso la campaña apunta a eso. En CC quien la lidera es San Ginés, que intenta prestar algo de su supuesto tirón a Rafael Juan González, invitándole a aparecer en esos vídeos de apoyo que le han grabado músicos y deportistas. En el PP, sin embargo, quien la lidera es Astrid Pérez, con ese sillón azul, y Saray Rodríguez se queda en un segundo plano. Las diferencias ideológicas o de programa (si es que las hay, más allá de las prospecciones petrolíferas, que ya han pasado a ser un asunto menor) no van a impedir el pacto porque parece que lo insalvable era la relación personal entre Pérez y San Ginés y eso ya se ha salvado presentándose cada uno a una institución. Es curioso que personas que se quieren prestar voluntariamente a arreglar los problemas de los demás antepongan sus problemas personales a sus convicciones políticas. Será que no es nada personal, sino que sólo se trata de negocios.

Ahora bien, si no les sale bien, es decir, si no salen las cuentas en ninguno de los dos sitios, tendrán que recurrir a un Plan B. El PP lo tiene más complicado por dos razones: porque probablemente obtenga menos votos y porque tiene menos posibles aliados que a su vez tienen unas expectativas electorales inciertas.

En caso de no sumar con el PP, CC podría sumar con el PSOE aunque puede que con estos tampoco sume y se abra la posibilidad de tener que conformar un gobierno en el Cabildo a tres bandas o gobernar en minoría. Esta última posibilidad es poco probable pero no descartable, mientras que el pacto a tres bandas se antoja también complicado. Descartado el pacto PSOE-PP, ¿cuál sería la tercera fuerza en sumarse a un pacto entre nacionalistas y populares o socialistas?. El PIL sería una opción pero es una incógnita. Con la aparición de nuevos partidos no está claro si sacarán representación. Nueva Canarias sería la otra opción pero es tan aliado como enemigo natural de CC, y más con Pepe Torres de consejero (si sale). Ciudadanos es otra incógnita mientras que Podemos y Somos no van a entrar en un gobierno con esos partidos.

El pacto a tres sería complicado de firmar y más complicado aún de mantener, si San Ginés formase parte de él. En esta legislatura no ha sido capaz de atar a los suyos, como para mantener a consejeros de tres partidos. A no ser que esté asistiendo a un curso intensivo de “cómo imponer tus políticas sin que lo parezca”.

Lo que sí parece claro es que esta vez no va a haber pactos en cascada que vengan desde Tenerife o se extiendan por toda la Isla, y no por cambio de mentalidad sin porque probablemente el mapa político sea mucho más complejo y fragmentado. Casi todo el mundo (ya saben, muchos analistas) coincide en que los partidos estarán obligados a negociar. Si ya supiéramos el contenido de esas negociaciones, pues nos quedaríamos más tranquilos.

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