24
Abr
2015
Saúl García

No debe extrañar que unas personas, relevantes o no, muestren su apoyo público a un candidato porque éste les haya prometido apoyar e impulsar con dinero público sus proyectos, que son en su mayoría proyectos empresariales. Es lo normal en un país que vota a golpe de promesa de bajada de impuestos o de subida de pensiones. Hay mucha gente, no sé si una mayoría, que da su apoyo electoral en función de que las promesas coincidan con sus intereses más cercanos e inmediatos. Nada que objetar.

Las denominadas “personas de relevancia sin adscripción política conocida” (algo que se podía haber subsanado preguntando si la tienen o no: la militancia, no la relevancia) tienen una serie de proyectos que son interesantes. Eso es verdad. Otra cosa es que sean unos proyectos indiscutibles y que deban ser financiados con dinero público y no mediante la iniciativa privada como hacen tantos otros empresarios, por más que estos proyectos estén vinculados a la cultura, al deporte, al patrimonio o al turismo.

Y para ir más allá: otra cosa es que tengan algo que ver con la Estrategia Lanzarote 2020 apoyada por todas las instituciones, como se encargó de recordar el presidente del Cabildo. Es esperanzador que San Ginés se comprometa con esta estrategia, cuyo objetivo es “lograr un modelo de desarrollo de la Isla que implique un equilibro entre lo económico, lo social y lo ambiental, articulado a través de la promoción de una economía más verde, o más eficiente desde el punto de vista ecológico” y que persigue “una utilización eficaz y eficiente de los recursos naturales, a través de la creación de nuevas fuentes de empleo que contribuyan a la mejora de la cohesión social”. En la estrategia hay ocho sectores fundamentales: energía, residuos, agua, agricultura, ganadería, pesca, turismo y biodiversidad.

Entre los proyectos que impulsan estas personas hay diez relacionados con el deporte, que aunque su práctica ahora sea obligatoria para ser buen ciudadano y morir sano, no aparece entre los ocho sectores fundamentales. Se trata de eventos o infraestructuras con carácter deportivo pero también turístico: Lanzarote en bici, Centro insular de deportes náuticos, Centro de gimnasia, Famara Extreme Festival, Red de actividades turísticas experimentales, Tri www, Ocean lava y Winerun, Queamo class, escuela de atletismo y Festival summer de El Reducto. Hay otros seis relacionados con la cultura, en sentido amplio, que tampoco aparece entre los sectores fundamentales: Lanzarote film comission, vivero musical, Lanzarote cultural network o el apoyo de Ginés Cedrés, Rufina Santana y Nino Díaz; otros relacionados con el medio ambiente o el patrimonio, como la red de senderos, museo de cetáceos, plan de restauración de molinos, la asociación de campistas... Después hay un apoyo del mundo de la moda, otro de una empresaria con una academia de formación que parece que oferta un programa formativo para los trabajadores del Cabildo, y finalmente dos que sí entrarían entre los sectores fundamentales: el fomento de productos ecológicos y el apoyo, sin proyecto, del patrón mayor de la Cofradía de pescadores de... El Hierro.

Pedro San Ginés tenía la oportunidad de organizar un acto de apoyo a su candidatura, que en el fondo es lo que hizo, y anunciarlo como tal. Ya lo han hecho antes otros candidatos y en otros lugares. Pero prefirió identificarse a sí mismo con Lanzarote (esas eran las letras que había en el estrado) y a estos proyectos con la Estrategia Lanzarote 2020. San Ginés, digno heredero de la retórica de Dimas Martín, no es Lanzarote, ni estos proyectos encajan con esa Estrategia, que además pone su acento en la necesidad de la participación ciudadana, que no es hacer partícipe a la población de los resultados sino de las decisiones.

Cada cual sabrá por qué ha decidido dar la cara en ese acto electoral. De algunos está claro el motivo. Otros no tenían ninguna necesidad de hacerlo porque sus proyectos están consolidados, y otros lo harán por convicción. El que menos necesidad tenía de aparecer sentado al sol es Juan Brito, Hijo predilecto de Lanzarote, que no ha sabido estar a la altura de su distinción porque ya forma parte del patrimonio de todos los lanzaroteños. También es cierto que a alguien con un poco más de sentido común y de vergüenza ni siquiera se le hubiera ocurrido invitarle.

P.D. Ya sé que había otra persona de relevancia sin adscripción política conocida en la presentación: Juan Francisco Rosa, cuya presencia sorprendió porque no suele ir a ningún acto público. Muchos lo han interpretado como un apoyo explícito a San Ginés, pero a mí me parece que es una mala interpretación, porque hay personas que por su posición social no apoyan. Dan su visto bueno.

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