25
Mayo
2015
Saúl García

Lo primero que hay que decir es que todas las previsiones de este mismo blog no sirvieron para nada. El análisis previo partía de una base incontestable y otra previsible: que el censo electoral había aumentado y que la participación al Cabildo iba a ser más alta que en las anteriores elecciones. No fue así. Del 54,8 de participación se ha pasado al 52,5. La otra previsión es que ese supuesto de participación iba a beneficiar a los partidos nuevos y a los partidos pequeños, y esto a pesar de que no aumentó la participación, sí se cumplió.

Ganadores. El primer ganador evidente es CC pero se queda muy lejos de poder conformar una “mayoría nacionalista”, como había anunciado San Ginés, que gana las elecciones pero pierde peso en CC. El nuevo hombre fuerte de los nacionalistas en Lanzarote es Oswaldo Betancort, que ha conseguido que en Teguise le voten 1.500 personas más de las que lo han hecho a San Ginés al Cabildo. Jesús Machín también consigue 300 votos más al Ayuntamiento que San Ginés en Tinajo. Lo contrario ocurre en Arrecife, donde Rafael Juan González ha logrado 600 votos menos que San Ginés.

Otro ganador es el PSOE, y quien sale reforzada es su secretaria general Loli Corujo, aunque no en su municipio, donde los resultados auguran un puzzle complicado, sino en el Parlamento. El PSOE fue más votado al Parlamento que a las listas municipales en los siete municipios. En cambio, al Cabildo la lista fue menos votada, lo que no deja en muy buen lugar a José Juan Cruz. Si los datos evidencian que CC se equivocó al poner a Rafael Juan González de candidato a Arrecife también dicen que probablemente Loli Corujo podría haber sacado mejores resultados si se hubiera presentado al Cabildo. En el PSOE cotizan a la baja Alfredo Villaba y César Reyes, y Montelongo ha ganado pero no le espera un camino de rosas, entre otras cosas porque sigue imputado en el caso Montecarlo.

Podemos, Ganemos y Somos. Un éxito claro. El voto en Lanzarote ha girado a la izquierda, y hay que sumar a Izquierda Unida que vuelve a tener representación con dos concejales. En Arrecife, la suma de Ganemos, Somos e Izquierda Unida alcanza prácticamente el 23 por ciento de los votos, superando al PSOE. Serían la fuerza más votada si hubieran ido juntos, como ha ocurrido en grandes capitales. Pero no lo son y está claro que no han estado a la altura. Depende de con quién se hable, la culpa, sin lugar a dudas, es del otro. Podríamos sumar a la lista de ganadores a Ciudadanos, que partía de cero, pero que esperaba más.

Perdedores. Hay tres claros. El primero de ellos, clarísimo, el Partido Popular, que pierde 6.000 votos al Cabildo y es la cuarta fuerza, por detrás de Podemos. Tampoco en Arrecife ha tenido buenos resultados. El que da la talla es Pancho Hernández, y precisamente porque se ha desmarcado de algunas de las decisiones de su partido. Los que han seguido el camino de Soria han acabado en un callejón sin salida.

Los otros dos perdedores son PIL y Nueva Canarias. El PIL pierde 2.800 votos al Cabildo, en una sangría lenta pero que no ha parado desde 1991, y sólo saca un consejero, igual que Nueva Canarias que ni siquiera ha sido capaz de meter a Alejandro Díaz en el Ayuntamiento de Arrecife. De la política de pactos, sólo le ha valido el acuerdo con Gladys Acuña, que sale muy reforzada y logra su escaño en Teobaldo Power. Su aforamiento le permitirá que le juzgue por el caso Stratvs (a ella y a todos) el TSJC y no la Audiencia Provincial.

Cambio relativo. El cambio se ha producido en el sentido del voto, pero todo puede seguir igual en los gobiernos. CC y PSOE lo tienen fácil para llegar a un acuerdo en el Cabildo, mientras que en Arrecife sólo deberían sumar al PIL. En Teguise y Tinajo hay mayorías absolutas mientras que en Haría, a Marci Acuña sólo le falta uno, y tiene varias opciones. En Yaiza, Gladys Acuña puede sumar a cualquiera, a excepción de CC. En Tías el PP puede sumar a San Borondón o a Nueva Canarias sin muchos dolores de cabeza. En San Bartolomé a Loli Corujo le hacen falta dos partidos, así que se tendrá que emplear a fondo.

Y una consecuencia final. Los plenos en el Cabildo van a ser eternos (y algo más). Puede haber dos fuerzas en el gobierno, seis portavoces de la oposición (Podemos, PP, Somos, PIL, Nueva Canarias y Ciudadanos) y un presidente con poca paciencia y escasa cintura.

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