19
Mayo
2015
Saúl García

El censo. Entre 2011 y 2015, la población se ha mantenido en la Isla en unos 141.000 habitantes. En cuatro años no ha variado. Sin embargo, el censo, las personas con derecho a voto ha variado de 81.148 a 94.480. ¿Cómo es posible que con la misma población haya 13.000 personas más con derecho a voto? Una parte de la explicación la responde la pirámide poblacional. Lanzarote es una población muy joven, fruto del desarrollismo de finales de los noventa y principios del Siglo XXI. En 2011 había 7.700 habitantes entre 15 y 18 años, que no votaban entonces y sí votan ahora. Es decir, el comportamiento de los nuevos votantes, de los jóvenes, puede ser decisivo… si es que acuden a votar. Hay otros 2.422 votantes lanzaroteños que residen en el extranjero, que son casi mil más de los que había hace cuatro años, y hay 2.814 extranjeros con derecho a voto, después de que se hayan incorporado países con convenio como Colombia o Ecuador.

La participación. Todos los sondeos han apuntado que la participación va a ser mayor, pero no mucho mayor. En las últimas elecciones al Cabildo se depositaron 44.518 votos, casi el 55 por ciento del censo (54,8). En 2007, la participación fue del 56,3; en 2003 del 58 por ciento, y en 1999 del 54,8. Nunca ha llegado al 60 por ciento. En estas elecciones todos vaticinan un aumento motivado, en principio, por la irrupción de Ciudadanos y Podemos. Ese aumento favorecería, en teoría, a esos nuevos partidos, pero es una afirmación muy arriesgada. Parece difícil, en todo caso, que se supere el sesenta por ciento de participación.

El censo, las personas con derecho a voto, ha variado en los últimos cuatro años de 81.148 a 94.480 electores

El reparto. En las últimas elecciones, el consejero número 23 del Cabildo se lo llevó con 1.490 votos Coalición Canaria. El 22 se lo llevó el PP con 1.598, el 21 el PSOE con 1.690 y el 20 el PIL con 1.819. Alternativa Ciudadana logró un consejero con 2.206 votos, mientras que el PNL se quedó fuera con 1.791 votos, más votos que lo que costaron los últimos tres consejeros. Para quien no entienda el reparto, éste se hace, muy resumidamente, dividiendo el resultado electoral de cada partido por uno, dos tres cuatro, etc…, y las 23 mayores cantidades (en el caso del Cabildo) se llevan los 23 consejeros. CC consiguió el noveno consejero dividiendo 13.418 votos, que fue los que obtuvo, entre nueve. ¿Por qué el PNL se quedó fuera con 1.791 votos? Porque no obtuvo el 5 por ciento de los votos totales, un requisito necesario para entrar en el reparto. Al PNL incluso le ganó el voto en blanco, que computa para el porcentaje total, con 1.804 votos (una cifra muy alta) y casi le gana el voto nulo (que no computa) con 1.591.

La especulación. ¿Qué nos indican estos datos? En primer lugar, que será difícil que acierten las encuestas porque el reparto de consejeros depende de un margen de votos muy escaso. Tomemos por buena la proyección de que va a aumentar la participación y fijémosla en un 58 por ciento, que son más de tres puntos que en 2011 y que iguala la participación de 2003, la mejor de los últimos años. Nos saldrían 54.798 votantes. Vamos a redondear en 55.000. Para entrar en el Cabildo, con ese aumento de la participación, hace falta un 5 por ciento, así que cada una de esas ocho fuerzas debería obtener, al menos, 2.750 votos.

Obtener el 5 por ciento de los votos totales es un requisito necesario para entrar en el reparto de cargos públicos

El cinco por ciento. Si nos fiamos de la premisa de que gran parte del antiguo abstencionista o del nuevo votante va a votar a los nuevos partidos, Podemos y Ciudadanos deberían superar esa barrera. Pero es mucho decir. Somos debería sacar 500 votos más que en las últimas elecciones, llegando casi al mejor resultado de Alternativa, que fue en su nacimiento en 2003 con 3.161 votos. Nueva Canarias, en teoría, es un partido en ascenso en el Archipiélago, y también debería llegar al mejor resultado del PNL en 2007 con 3.020 votos. Eso para obtener un consejero, porque para obtener dos habrá que superar los 4.000. El PIL es una incógnita para sí mismo. Desde 2003 no ha hecho más que bajar (13.600, 10.400, 5.400...). Hace cuatro años perdió casi 5.000 votos que fueron casi los que ganó CC. Si vuelve a perder la mitad de sus votos se quedaría fuera.

Los tres más votados. CC obtuvo 13.400, y si el número de votantes aumenta en más de 10.000, la lógica dice que podría superar los 15.000 votantes. Por el sistema de reparto, cuanto menor sea la cantidad de votos que marca el partido más votado, más posibilidades hay de que el pleno del Cabildo esté más repartido, pero si CC logra esos 15.000 votantes, es muy difícil que baje de los ocho o nueve consejeros. El PSOE y el PP tienen sus techos electorales, respectivamente, en 10.400 (en 2007) y en 9.500, los populares, en 2011. Si son los que sufren el castigo en las urnas al bipartidismo tradicional, aunque aumente la participación, es difícil que sumen más votos que esos.

¿Qué puede pasar? Pues ahora que ha llegado usted al final del artículo, lo mejor que puede hacer es esperar al domingo por la noche para salir de dudas. Ahora bien, en las encuestas de intención de voto no se tiene en cuenta la barrera del cinco por ciento ni los “restos”. En las últimas elecciones, los últimos consejeros se repartieron por diferencias muy pequeñas, de 200 votos, algo difícil de calibrar en una encuesta. No hay que olvidar, además, que todas las encuestas coinciden en pintar que en Canarias sigue habiendo un grandísimo número de indecisos, que no saben a quién votar o incluso que no saben ni siquiera si van a votar.

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