4 COMENTARIOS 16/05/2014 - 08:05

Como en campaña electoral (y hasta dos meses antes) no se puede inaugurar nada, hay que tirar de lo privado, sea lo que sea, aunque sea, pongamos como ejemplo, una oficina de atención al público. Debe ser la avidez por las buenas noticias, la necesidad de apuntarse un tanto en este panorama o la caradura absoluta la que lleva a concejales de Arrecife y consejeros del Cabildo (con su cohorte) a acudir prestos a la inauguración de una oficina de Canal Gestión. Cuéntenlos en la foto (si es que caben todos). Una oficina. Lo han oído bien. Una puesta en marcha que consiste en la ardua tarea de buscar una buena ubicación, pagar el correspondiente alquiler, encargar a alguien que lo acondicione, poner el mobiliario y destinar allí a unos cuantos trabajadores para que atiendan a los abonados como se merecen.

La inauguración de la oficina y los parabienes a esta elección revelan, como mínimo, dos cosas: la falta de criterio de la mayoría de algunos asistentes, capaces de aplaudir una cosa en el presente y la contraria en el pasado y el desfalco monumental (ya revelado suficientemente) que sufrió Inalsa y que ha abierto las puertas a Canal Gestión. No está de más recordar que Inalsa ya tuvo una oficina en el centro de Arrecife y que se decidió construir otra oficina en Punta de los Vientos, porque había que dar de comer a la bestia constructora, y cerrar la anterior. La oficina nueva costó el doble de lo previsto, o mejor dicho costó justo lo que algunos habían previsto, pero el doble de lo que esos mismos habían anunciado.

Por otro lado, la empresa de aguas madrileña aprovechó la inauguración para hacer otro balance de lo que piensa hacer: el tercero ya. De los 25 millones prometidos de inversión en los dos primeros años, después de los primeros once meses sólo se han ejecutado 890.000 euros. El resto, de momento, es futuro. Lo curioso es que cuando Inalsa estaba en proceso concursal, San Ginés dijo que con unos seis millones de euros de inversión en las redes, Inalsa daría pingües beneficios y esta semana dijo que la inversión que hace falta para arreglar el problema del agua no la podía afrontar la iniciativa pública por su cuantía. ¿Cuándo estaba vendiendo la moto, antes, ahora o en las dos ocasiones?

Finalmente, se pudo comprobar la sintonía total entre el presidente del Cabido y la empresa a la que ha adjudicado el ciclo integral del agua. Cuando Inalsa era pública se iban a liberalizar las desaladoras privadas, según el Plan Hidrológico, y ahora que el negocio es privado, ya están muy avanzadas las conversaciones para que todos los que no consumen agua de Canal Gestión, comiencen a hacerlo. Antes no se podía, ahora sí. Antes el negocio era público, ahora es privado. El presidente está tan en sintonía que ante la pregunta realizada al gestor de Canal Gestión sobre el resultado económico de la empresa en su primer año, respondió el presidente del Cabildo, con prisas y vagamente, eso sí, porque responder es un engorro. Es mejor aclarar y desmentir.

Comentarios

He visto la foto y he pensado lo mismo, pero tú lo dices mucho mejor. A-LU-CI-NAN-TE. Y como dice otro amiguete, cuando alguien nombrado para gestionar lo de todos, dice que hay que privatizarlo, ¿no pone de manifiesto su incapacidad? ¿Por qué no dimite? Se imagina alguien que la gerencia de una empresa privada subcontrate su gesión porque son incapaces de hacerlo? Privatizar el agua,.. falta el sol y el aire. Al tiempo
Se privatizó para salvar el culo (o peculio) de los que hicieron sopa y pabilo con INALSA.
Están tardando en darle la gestión de la ISLA, al Canal de Isabel2, porque como sigan por ahí es lo único que funciona,,,,, o no?, vaya cosa singular,,, en época electoral,,,,,
Bueno, todavía podría ser más patético: http://politica.elpais.com/politica/2013/10/15/actualidad/1381865097_432853.html

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