ENFOQUE

 

18 Horas

 

 

Juan Pérez Parrilla

[Martes, 21 de octubre de 2008] [08.05]

 

 

 

 

Es mediodía, Amelia y Camila sentadas sobre sendos taburetes, discuten con calor: Yo no mandé a mi madre a joder con blancos, dice Camila. Y mi hijo es cabra, (1) recalca. Y tú que hablas, Amelia, si tienes dos meses de blanco en la barriga. No nacerá, dice Amelia. No nacerá, Amelia, mas tú gustas del blanco cumplido.

 

Medianoche

Mil mosquitos quemándose en la mecha,

la lluvia golpeando sobre el cinc

y en el camastro Amelia.

 

Vieja niña de piel café y pechos estriados,

de vientre henchido y caderas sabedoras

que harta de mentir caricias, descansa.

 

África mansa, sin misterio y ordenada;

a cien escudos vende el amo portugués,

la negra noche, de negra carne, sudor y ron.

 

Amanecida

Camila, sin el orgullo de negra, negra de Amelia, o acaso por ser mulata, se vende mejor al blanco y hasta alterna con él: Esos son los míos le dice a Pedro, con la nariz pegada al cristal del escaparate, medio templada, mimosona y con el mismo brillo en la mirada que el chavalillo occidental que mira a su flamante deportivo. Dentro de un mes, seis o un año, Camila, bajará de nuevo de Trindade a Sao Tomé, terminará de pagar los zapatos y entonces podrá llevárselos.

A Dios gracias, esa vez triunfó la fina estrategia de Amelia; y Pedro, templado y caballero, pagó y le puso los zapatos a su cenicienta africana sin ningún príncipe de por medio.

 

 

 

(1) Hijo de mulata y negro.

 

 

redaccion@diariodelanzarote.com

 

[Condiciones de uso | | ]

DiariodeLanzarote.com

volver | subir | imprimir