
Ángel Valiente
[Viernes, 17 de octubre de 2008] [08.40]
Te estás equivocando... Te estás equivocando, sí...
No traten de luchar contra lo inevitable. Cuando terminen de visionar nuestro corto de hoy acabarán irremediablemente cantando esa tonadilla...
Pero confío en que no sea eso lo único que saquen del corto. Estoy seguro de ello. Tienen pinta ustedes de ser inteligentes.
Proverbio chino fue dirigido en 2007 por Javier San Román y entre otros muchos reconocimientos llegó a estar nominado como mejor corto de ficción en los últimos premios Goya, esa polémica edición en la que quisieron “cortar” los cortos...
Ah, ¿que no se enteraron? Bueno, como escribió hasta la saciedad Michael Ende, “eso es otra historia y debe ser contada en otra ocasión”.
La historia que debe ser contada hoy, la de Sergio, es la historia de un chico al que le cuesta encontrar trabajo.
Y no es porque no sea un muchacho simpático y agradable, en absoluto. Ni tampoco porque no se conforme con aquello que encuentra, no. Se amolda a lo que hay y punto...
Ni siquiera porque haga mal su trabajo, Tampoco parece ser esa la causa...
Lo que ocurre es que el muchacho es negro...
Y la gran magia que logra Javier San Román en el corto es que pone a su personaje a buscar trabajo en un restaurante chino, logrando así un corto brillante y divertido a más no poder.
Se “olvida” de la raza caucásica, la mayor responsable sin duda alguna de la mayoría de las injusticias étnicas que han ocurrido a lo largo de la historia (no todas, ojo, que algo de esto se comenta hoy día también en los “territorios ocupados”, por ejemplo) y nos cuenta la historia de un inmigrante que le niega el trabajo a otro inmigrante.
Se “olvida” aunque evidentemente es un corto hecho con los caucásicos como “target”, siquiera sea porque está rodado en Madrid como podía haber sido rodado en cualquier otra ciudad europea. Se trata, al fin y al cabo, de que todos abramos los ojos...
¿No será, quizás, que todos somos inmigrantes o potenciales inmigrantes?
¿Qué trato querríamos si nos viésemos obligados a salir de nuestra ciudad o país? ¿De verdad hay inmigrantes en un mundo global? ¿Qué nos cuesta respetarnos los unos a los otros sea cuál sea nuestra raza, sexo, religión...?
Ah, por cierto. El corto es una comedia, que me estoy poniendo yo muy trascendental...
“Entristécete no porque los hombres no te conozcan, sino porque tú no conoces a los hombres”. Viejo proverbio chino atribuido a Confucio...
¿Lo cogen? ¿No? Pues entonces, queridos amigos...”se están equivocando...se están equivocando...”
redaccion@diariodelanzarote.com
[Condiciones de uso | | ]
