Ástrid Pérez

Alquiler vacacional, la democratización de los beneficios turísticos

El debate de la problemática de la vivienda vacacional debemos iniciarla desde la visión y el análisis del modelo turístico que queremos para Canarias porque, no nos engañemos, la proliferación de la vivienda vacacional no es un fenómeno aislado sino que es consecuencia de la ruptura del modelo tradicional del mercado turístico que evidentemente se está generando a nivel mundial.

La introducción de las TICs, tecnologías de la información y comunicación, están suponiendo una nueva era en la concepción de los modelos y del mercado turístico. Por tanto entiendo, desde mi modesta opinión, que no podemos afrontar la problemática de la vivienda vacacional bajo nuestros viejos y anacrónicos esquemas de un modelo turístico que se está quedando  obsoleto. Tenemos que asumir que el turismo está experimentando y experimentará un cambio brutal en los próximos años y ante esa realidad, Canarias tiene la obligación de adaptarse a esta transformación.

A título de ejemplo, en esta nueva era turística estamos asistiendo a la aparición del llamado "viajero independiente" frente al cliente tradicional de la turoperación. Un nuevo turista, potenciado además por las compañías aéreas de low cost, que demanda en muchos casos una modalidad alojativa diferente a la hotelera. El descomunal incremento de la vivienda vacacional en Canarias es fruto de una nueva era turística que nos va a obligar a adaptarnos al nuevo mercado.

En calidad de diputada regional, llevo dos años planteando la misma pregunta a la consejera de Turismo del Gobierno de Canarias: ¿va a acabar, va a erradicar el Ejecutivo regional la actividad del alquiler vacacional en suelo turístico?.  La respuesta es No.

Pues es evidente que si no se va a erradicar tenemos que ordenarlo y dotarlo de una regulación normativa rigurosa y estricta con la realidad socioeconómica y no parchearlo, como se ha hecho con el Decreto 113/2015.

Este gobierno no puede mantener la actitud caprichosa, ineficiente, ese empecinamiento absurdo de seguir manteniendo la prohibición de la vivienda vacacional en suelo turístico por una premisa que cae por su propio peso, y es que la actividad de la vivienda vacacional va a seguir desarrollándose en esos suelos y el Gobierno no va a poder acabar con ello. Partiendo de esta premisa realista, no le queda al gobierno otra opción de regular y ordenar la actividad.

Tenemos, por tanto, un problema grave en Canarias. Tenemos un gobierno sin rumbo, un gobierno a estas alturas todavía desconcertado, sin planificación ni estrategia en lo que respecta al futuro de nuestro modelo turístico.

En Canarias tradicionalmente hemos implantado el modelo turístico de alojamiento hotelero del "todo incluido"; un modelo que nos ha traído riqueza a las islas pero, no nos engañemos, porque los    beneficios económicos del sector alojativo en las islas se repartían entre unos pocos y la mayoría de esos "pocos", además, no eran de capital canario y en la mayoría de los casos tributan fuera de España.  Se trata de un modelo muy parecido al que tienen destinos turísticos del Caribe, Centroamérica, Sudamerica, en el que los beneficios son para los grandes hoteleros mientras la población se mantiene en unos niveles muy altos de pobreza y desempleo.  Igual ocurre en Canarias donde los índices de pobreza y desempleo son extraordinariamente altos, si bien es cierto que no llegamos a los niveles de estos destinos turísticos gracias a las políticas de la UE y de España.

Por otro lado existe otro modelo turístico que es el que defendemos desde el Partido Popular, un modelo basado en una economía turística sostenible que genere beneficios para todos. Beneficios para los grandes hoteleros, para los extrahoteleros pero también beneficios para las familias canarias, para la restauración, para los comercios y para el sector de la alimentación en las zonas turísticas. Un modelo en el que predominen los alojamientos hoteleros pero complementados con la modalidad extrahotelera y la vivienda vacacional.

¿Cuál de estos dos modelos queremos en Canarias?, ¿el anacrónico del "todo incluido" o el que se complementa con la vivienda vacacional y genera beneficios para todos?. Desde el Partido Popular entendemos que es necesario y urgente que debatamos cuál es el modelo turístico que queremos para nuestra Comunidad Autónoma, pero sin perder de vista que hay realidades inalterables en las que el Gobierno no puede mirar para otro lado.

Desde hace más de tres años le venimos exigiendo al Gobierno canario que aborden, con carácter inmediato, la modificación del Decreto 113/2015. Decreto que, como decíamos, solo ha venido a parchear el problema y agravar mucho más la situación.

Decimos sí a un modelo turístico que genere beneficios para todos los canarios, un modelo cuyos beneficios se queden entre nuestra gente canaria, un modelo donde se complementen las diferentes modalidades alojativas, y sobre todo un modelo bien ordenado y regulado desde el punto de vista normativo donde se establezcan criterios de calidad.

 

* Parlamentaria autonómica  y presidenta del PP de Lanzarote

2 Comentarios

desde luego que tenemos un problema grave: No hay viviendas para los trabajadores y los hooligans campan por sus respetos sin dejar descansar a la gente. El problema del alquiler vacacional no es que se quite o no en las localidades turísticas... El problema es ¿qué pasa en los sitios no turísticos, donde no hay forma de alquilar una vivienda? Cuando no haya policías, médicos, profesores... ¿qué va a pasar?
de verdad está Astrid Pérez del PP hablando de modelos que democraticen los beneficios. de verdad cree que porque en este gobierno le toca estar en la oposición nos vamos a creer la colección de mentiras que nos cuenta para engañarnos, y que sabemos que nunca acompañarán a sus políticas, como no las han acompañado cuando han gobernado, y cómo evidentemente no acompañan al gobierno del PP en España

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