Mario Alberto Perdomo
[Lunes, 26 de abril de 2010]
Te habrás enterado que la arena fina de playa, jable para nosotros, denomina la nueva ramificación que brota del tronco común de la Operación Unión. Algo está pasando, pero aún no se percibe muy bien qué, ni hacia dónde pudiera ese algo encaminar sus pasos.
Imagino que compartes el lado esperanzador que se abre tras las investigaciones judiciales en curso. Por muy doloroso que resulte tomar conciencia de lo mal que, como sociedad, lo hemos estado haciendo. Saber y conocer nos está abriendo en canal, y de ahí brotan nuestras miserias y nuestros peores instintos. Pero no queda otra que afrontar la cruda realidad, hacer limpieza a fondo y aprender de nuestros errores colectivos. Los desafíos de presente y de futuro que tiene ante sí Lanzarote son de tal envergadura, que requieren desinfectar las heridas del tejido social y sanear el espacio público para reconquistar la calidad de vida que se nos ha hurtado.
Por fin, la anhelada maquinaria judicial llegó. Aquella que se rige por el imperio de la ley para administrar una justicia justa. Hay entre nosotros unos cuantos muchachos ante los que hay que quitarse el sombrero, porque no hay quien los pare. Son chicos jóvenes, formados, criados en el Estado de Derecho y que creen en lo que hacen. Entre otros magistrados, sobresale César. Entre otros fiscales, destaca Ignacio. Ambos se han rodeado de un cuerpo judicial que sólo conocíamos en las películas, la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil. ¡Con cuanto deseo esperaste algo así! Si llegan a estar en tu época la isla sería otra…
Con esta nueva hornada ha llegado la lucha contra activa la corrupción, en lugar de mirar hacia otro lado, tapar y callar. Verás que la gente recibe sólo con moderada ilusión el resultado de su trabajo, tal es su desencanto. Pero las encuestas dicen que el combate contra la corrupción fue lo segundo mejor que acaeció en la isla en 2009. O que la política es nuestro segundo problema; paradójico para una herramienta que ha sido creada para resolver los problemas comunes.
Estamos a las puertas de acometer la tarea de sentarnos ante el espejo, mirarnos fijamente a los ojos y no levantarnos de allí hasta que aprendamos. No sé si es un buen regalo para ti, Manrique, puesto que antes de ayer se cumplieron 91 años del día en que naciste.
[Condiciones de uso ] |