
Martín del Mar
[Miércoles, 20 de enero de 2010]
La justicia ha anulado el acuerdo plenario del Ayuntamiento de Arrecife que acordó subsanar los ‘errores' detectados en la Adaptación Básica del Plan General de Ordenación de Arrecife (PGOA) al Texto Refundido de las Leyes de Ordenación del Territorio y Espacios Naturales de Canarias (TRLOLENC). Sucedió en 2007, en el pasado mandato y no eran errores, confirma la justicia, sino irregularidades e ilegalidades.
Esto fue lo que pasó.
Ente otras cosas, el TRLOTENC obligaba a que el planeamiento insular y municipal preexistente en el momento de su entrada en vigor se adaptase al citado Texto Refundido en un plazo determinado. Por Adaptación Básica ha de entenderse, fundamentalmente, aquellos cambios en la forma de denominar las distintas categorías de los suelos de un plan (insular, municipal...), sin variar sus usos. Por eso se denomina precisamente adaptación básica. Si se quisiera recalificar suelos (por ejemplo de rústicos a urbanos) y estos cambios fueran medianamente significativos, ha de recurrirse a una modificación del planeamiento del municipio. Y si lo que se pretende es introducir cambios sustanciales ha de recurrirse a una revisión del planeamiento.
Así que un equipo encabezado por el abogado Fernando Senante (el mismo que la acaba de armar en Santa Cruz de Tenerife) redactó la Adaptación Básica del PGOA al TRLOTENC. A la vez, se ocupaba de la Revisión del propio Plan General. La Adaptación Básica se publicó en agosto de 2004, pero no se tomó conciencia del profundo alcance de las transformaciones que introdujo en el planeamiento municipal hasta seis meses más tarde.
Casualmente, supimos que con la entrada en vigor de la Adaptación Básica se autorizó el equipamiento comercial sin restricciones en todo el suelo industrial del municipio, es decir, sobre más de 700.000 metros cuadrados de superficie. Ello porque se eliminó/modificó en el planeamiento municipal precisamente los dos artículos que sirvieron de base para denegar las licencias para construir el centro comercial en Valterra. Un pelotazo urbanístico.
Poco a poco, van descubriéndose nuevos y sustanciales cambios en el PGOA. Mientras toda la población de Arrecife, incluidos sus representantes públicos, centraba su atención en la Revisión del PGOA, ajeno a miradas indiscretas, y con la excusa de que se trataba de un mero y rutinario trámite, lo que debía ser una Adaptación Básica era, en realidad, una profunda modificación del PGOA. El La inmensa mayoría de la población de Arrecife había sido objeto de un engaño masivo.
Entre los cambios sustanciales se encuentra una bolsa de 500.000 metros cuadrados situada en Argana Alta (que “se vende” como la futura Ciudad Deportiva); los negocios inmobiliarios de Francisco Carmona que compaginaba con su presencia en el Catastro Municipal; la desclasificación de Suelo Urbano Residencial de muchos vecinos ocasionándoles graves perjuicios económicos al transformarlos en suelos No Consolidados y en Unidades de Actuación; cambios sustanciales en distintos Sectores Urbanizables, reduciendo drásticamente la edificabilidad de algunas zonas; la recalificación del Polígono Industrial de Valterra para uso comercial sin restricciones; y el aumento del Suelo Urbano en más de un 40%. ¿Adaptación Básica? ¡Ja!
Ni la entonces alcaldesa, María Isabel Déniz, ni el entonces secretario municipal, ni los redactores jamás informaron al Pleno de las profundas transformaciones que se estaban produciendo en el planeamiento de Arrecife bajo el equívoco epígrafe de Adaptación Básica. Tampoco informaron a la población de las profundas transformaciones que se estaban produciendo, como jamás pidieron que se emitieran informes técnicos o jurídicos que pusieran de manifiesto y advirtieran del profundo calado de los cambios.
Fue un engaño masivo, como ha quedado acreditado. Muy pronto se volverá a hablar de lo mismo, porque los negocios y los actores siguen siendo los mismos.
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