Salpreso.com

Parcheando Arrecife
Felipe de la Cruz
El torreón de la luz
Rafael Fuentes

 

 

 

 

 

Elogio de la moratoria

 

 

Mario Alberto Perdomo

[Martes, 22 de diciembre de 2009]

 

 

 

 

 

 

No sé a que viene tanto regocijo, ya que son prácticamente nulos los efectos prácticos de la sentencia en contra de la moratoria turística insular, dictada por el Tribunal Supremo. No niego la victoria moral a los partidarios de que no haya límites al crecimiento turístico, a los inquisidores de Fernando Prats, a los partidarios del urbanismo salvaje y a quienes comen en la mano del núcleo duro del binomio especulación-corrupción. Y para de contar.

Para de contar porque los veintitantos hoteles declarados ilegales por los tribunales de justicia siguen siendo ilegales, con o sin moratoria. La sentencia del Supremo declara nula la moratoria que se fundamentó en una Revisión Parcial del Plan Insular de Ordenación del Territorio (PIOT) porque no incorporaba previsiones indemnizatorias. Lo cual no es cierto. Inicialmente las contemplaba, pero vino la Cotmac, el Gobierno de Canarias, se enredó la pita y desaparecieron tales previsiones del documento salido del Cabildo. Aún así, esto es lo de menos porque dudo que haya un solo promotor que tenga derecho a ser indemnizado; es decir, que pidiera licencia y le fuera denegada bajo el argumento de que contravenía la moratoria.

Todavía más. La moratoria concluía en 2010, por lo que ha fenecido agotando casi al 100% su período de vida tras prestar sus servicios. En su ausencia, ahora comienza otro debate: el del nuevo PIOT y el del Plan Territorial Especial que deberá establecer cómo y dónde se instalan la oferta complementaria de ocio. Los parques temáticos, los campos de golf y eso.

Disfruten, señores, de esta pírrica y efímera victoria. Gocen de este momento, mientras les quedan fuerzas y aliento hasta tanto concluyen las investigaciones judiciales que tratan de dirimir el alcance, en Lanzarote, de la corrupción urbanística con fines turísticos. Ya saben, tramas, otorgamientos ilegales de licencias, comisiones, asociaciones ilícitas, blanqueo de capitales, prevaricación…

“Las moratorias turísticas no han servido para nada, y la más perniciosa de sus consecuencias ha sido crear un efecto llamada que disparó el crecimiento de la planta alojativa, todo lo contrario de lo inicialmente perseguido”, dicen los detractores. Esta frase trata de representar el argumento más oído en contra de las moratorias turísticas en Canarias. Pero no es así; el efecto llamada lo ocasionaron quienes trataron de construir y construyeron al margen de la ley. Y ahí nos veremos pronto en la vía penal.

Lanzarote ya contaba con su propia moratoria turística un año antes de la aprobación de la moratoria regional, hecho que se produjo mediante un primer decreto del Gobierno autónomo fechado en enero de 2001, y que fue suspendido casi de inmediato por los tribunales de justicia. La nuestra resistió los primeros embates hasta que murió casi de vieja.

Chapó por la moratoria turística lanzaroteña, proclamo en su velatorio. Gracias, guapa, por el aire que nos diste. Aunque discutida, llegaste a nosotros íntegra y con el deseo sincero de ayudar a instaurar una nueva cultura urbanística y de los límites al crecimiento turístico. Aunque señalada, te plantaste en nuestras vidas animando el espacio público y coadyuvando a dinamizar la sociedad civil. Bajo el alegato de ‘Ni una cama más', la isla conoció el mayor momento de esplendor del movimiento ciudadano, agrupado en torno a Foro Lanzarote, que ojalá regrese pronto. Mi gratitud, moratoria, por ofrecernos una sombra bajo la que cobijarnos.

 

 

 

[Condiciones de uso | | ]

volver | subir | imprimir