Dimite, Candito

 

 

Mario Alberto Perdomo

[Miércoles, 16 de diciembre de 2009]

 

 

 

 

 

 

¡Huy, qué mal te veo Cándido! Perdona la confianza, pero, conociendo tu lado humano, se me hace difícil entender por qué has decidido meterte en una operación tan turbia. Así que tengo que recurrir a tu lado político para buscar una explicación.

Ahora, que no puedes alegar ignorancia ni puedes aferrarte a la presunción de inocencia sin que se te caiga la cara de vergüenza, sólo tienes dos salidas. La primera es seguir adelante embarcado en una moción de censura que persigue dar alas a la corrupción en Arrecife, quedando marcado para siempre y finiquitando de mala manera tu carrera política. La segunda es saltar pa'tierra, desmarcarte de la censura, explorar otro camino para ofrecer estabilidad al gobierno de la ciudad y concurrir a las elecciones de 2011 si quieres ser alcalde. Esto es lo que hay, y lo sabes.

Con todo, creo que en esta difícil tesitura en la que te encuentras se impondrá tu proverbial don para meter la pata y quedar en ridículo. Y ello porque creo que no eres libre para elegir. Así que te veo de alcalde el lunes, sonriente incluso. Y como no entenderé a qué viene una sonrisa con la que está cayendo, y con las compañías que has escogido para este viaje a ninguna parte, te pediré que dimitas si te quedara algo de dignidad. Mira, lo hago ya: dimite, Candito.

Has escogido acceder a la Alcaldía por una puerta que no se debe sobrepasar. Sé que es jodido escucharlo, pero las cosas son así y no cómo te gustaría que fueran. En tu mano tienes asido el pomo de una puerta corrupta, que ha reconocido ante la justicia que cobraba comisiones ilegales, parece ser que para su partido, el PIL. Lo recordarás toda la vida. Tu otro apoyo es el PNL. A ver Cándido, ¿acaso se te ha ido la cabeza? ¿Tú sabes dónde te estás metiendo? Una de tus cualidades en política es tu capacidad para hacerte el loco, en su versión coloquial. Bien. ¿También te vas a hacer el loco con la presencia en tu grupo de Joel Delgado Cáceres, también imputado? En tu grupo municipal y en tu equipo orgánico de Arrecife.

De la dirección del PP en Lanzarote pienso que lo estaba haciendo bien hasta que le dio por jugar con fuego. Labor de oposición, alejamiento de los escándalos, victoria en las europeas... Lo estaba haciendo bien. Pero, de repente, alguien dio la orden de moverse, y no me refiero a Soria. Me refiero a las obediencias insulares ajenas a la dirección del partido. Astrid, primero, y tú ahora, han decidido dilapidar el capitalito político acumulado por el PP con paciencia y constancia, cargando ambos incomprensiblemente contra el único político que ha denunciado un intento de soborno. Oye, ¿tú de qué lado estás? No me digas que del lado de la erradicación de la corrupción, porque no te creo. Moralina de tres al cuarto, no, Cándido.

Tú mismo, oye. Pásate al lado oscuro, si te place. Tira por la borda tu trayectoria, si te nace. Estruja la reivindicación de tu honradez y arrójala a la papelera, allá tú. Te vas a estallar como un cartucho. Una vez prospere la moción de censura, habrás cruzado la puerta. Descuida, que te lo recordaré siempre: Cándido, el hombre que escogió ser alcalde apoyado en y por lo corruptos. No tendrás el respeto de nadie y todos nos reiremos de ti en tu cara, por tolete.

 

 

 

 

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