
Jaime Puig
[Miércoles, 14 de octubre de 2009]
Los firmantes del cuatripartito que han presentado la moción de censura contra la presidenta del Cabildo Manuela Armas (PSC), están como locos por que llegue el sábado, día en el que se debatirá la propuesta. Naturalmente ellos dirán que la razón es que no se puede estar ni un día más con los socialistas en el poder, y hasta puede que sea así. Sin embargo, las ansias de que el tiempo transcurra más rápido de lo habitual tienen que ver con otras cosas. O causas. Judiciales, concretamente.
Tal afirmación la sostengo en que cada hora que pasa al Partido Nacionalista de Lanzarote (PNL-Nueva Canarias) se le hace más cuesta arriba defender su integridad como formación política limpia y libre de toda sospecha toda vez que no ha cuestionado públicamente a su Vicepresidente, José Francisco Reyes, ex alcalde de Yaiza, actualmente en prisión provisional acusado de ser el presunto autor de varios delitos (prevaricación, cohecho, blanqueo de capitales,…..), y confeso cobrador de algún dinero a cambio de otorgar licencias, según las primeras informaciones periodísticas publicadas tras la apertura parcial del sumario.
Tal teoría (la de las prisas) la apoyo, además, en el silencio cómplice de Coalición Canaria, Partido Popular y Partido de Independientes de Lanzarote, cuyos dirigentes no le han pedido ni la más mínima explicación a los mandatarios del PNL con quienes han firmado un acuerdo político para gobernar la Primera Institución de la isla. Parece que no le otorgan la más mínima importancia al hecho de aliarse con un partido que no condena las sospechas de corrupción en sus propias filas, a pesar de las evidencias tan claras que existen.
Y eso, a mi juicio, habla muy poco a favor de Suso Machín y Marci Acuña, de CC, de Astrid Pérez y José Pablo Lemes, del PP y de Fabián Martín y Manuel Cabrera, del PIL, por citar a los dúos dirigentes de cada formación. E incluyo al PIL porque, como partido, nada se ha demostrado en su contra y, oficialmente, suspendió de militancia a los imputados en el Caso Unión. Sobre el papel, actitud irreprochable. Otra cosa es lo que cada cual pueda pensar.
Pero además, este mutismo cobarde de CC, PP y PIL plantea un primer (y grave) interrogante sobre la cabeza del futuro presidente: Pedro San Ginés. ¿Permitirá ser aupado al poder sin que se despeje la incógnita o, antes, exigirá al PNL-Nueva Canarias que encabeza el futuro Vicepresidente cabildicio Juan Carlos Becerra, que aclare su postura en relación al “Caso José Francisco Reyes”? Le quedan horas. Porque el tiempo vuela. Quizá no tan rápido como ellos desearan, pero vuela. Y hay manchas que luego es muy difícil quitar.
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