De dos a uno

 

 

Mario Alberto Perdomo

[Martes, 23 de junio de 2009]

 

 

 

 

 

 

Continúan los descartes. El PP quiere que dimitan en bloque todos los cargos públicos del PSOE. Dolido como está, el PIL no quiere ver ni en pintura al PSOE. En CC están tan cautos que hasta grima produce, pero no parece que esté por pactar, ni siquiera desde fuera de los grupos de gobierno. El PNL, por su parte, no quiere saber nada de Carlos Espino. Y Alternativa se refirma en su discurso sobre transparencia y buen gobierno. Así las cosas, la posibilidad de ofrecer gobiernos sólidos y estabilidad a las instituciones públicas va decreciendo y, hoy, todo apunta a que el PSOE deberá hacérselo solo y en minoría. A no ser que Zapatero y Paulino se den tal abrazo de despedida que se partan las respectivas espaldas, tras la inminente visita a Canarias del Presidente del Gobierno de España. Ya sabes, tremendo e insondable misterio la amistad que sigue a los entendimientos y a los acuerdos políticos.

Mientras todos escenifican la soledad y la subsiguiente debilidad del PSOE en el Cabildo y en cuatro Ayuntamientos, aumenta la probabilidad de que la oposición selle algunas alianzas tácticas de mínimos. Precisamente, para agudizar aquella debilidad mientras aguardan tiempos mejores para desplazar a los socialistas del poder, llegado el caso. De hecho, ya hay algunos movimientos en ese sentido, del tipo rebajas de sueldo, recortes de liberados y por ahí. Pero no parece que se den las condiciones para que puedan cerrar pactos de gobierno. Aún. La situación del Ayuntamiento de Yaiza lo prueba.

Quien mejor lo tiene es CC. Puede gobernar, pero no se atreve. Puede apoyar desde fuera, pero no le apetece. Mientras se aclara internamente, el tiempo juega a su favor, hay que reconocerlo. En esta época, madura la fruta y es lógico pensar que a medida que pasen las semanas el PSOE estará más blandito, más predispuesto y más generoso a cerrar acuerdos. Siempre y cuando se haga dentro de la estación y no se pase la fruta. No se le pase el arroz a Coalición, quiero decir. Porque acercarse al PIL está descartado, tal es el peligro. El secreto de sumario de la Operación Unión ha ocasionado gran desconcierto y no hay cartas marcadas en esta mano. Esta es la verdadera clave.

Lanzarote comenzaría a escribir un nuevo capítulo en su esperpento político si la oposición no se acerca al PSOE y tampoco es capaz de acercarse entre sí para desplazarlo de donde gobierna, mociones de censura mediantes. El nuevo capítulo abordaría algo así como: aquí, ni se gobierna ni no se gobierna, ni todo lo contrario. En materia de desatinos parece que no todo está dicho, pero por muy entrenados que estemos en lo grotesco, esta isla todavía puede llegar a sorprendernos. Una vez exhausto, muy bien podría pasar el PSOE a la oposición y, ya todos las fuerzas políticas en la oposición, nos partidos de risa mientras nos preguntamos qué sentido tiene el sistema de partidos en democracia. En Lanzarote, claro. Y vuelta a empezar, como si las elecciones insulares y locales se hubieran celebrado ayer.

Personalmente, creo que el PSOE debe permanecer al frente de las instituciones donde gobierna, aunque no saque un solo tema adelante en los Plenos. Con Carlos Espino firme como una tacha. Más que nada para ver de qué van y cómo se las arreglan los demás en la oposición. Mandando, pero en la oposición, aunque para mandar primero deberán ponerse de acuerdo. Y porque no parece razonable que el único que combate activamente la corrupción deba convertirse en víctima política de este desaguisado. Presiento que hay obra para rato. Y con escenas inéditas.

 

 

 

 

[Condiciones de uso | | ]

volver | subir | imprimir

 

Opinión

De tres a dos
Mario Alberto Perdomo
¡Oh!, ¿qué pasó?
Lorenzo Lemaur
Nuestra isla de Lanzarote...
Gerardo Fernández
Una rápida reflexión
Jaime Puig

 

 

Salpreso.com

Más terreno para edificar
Felipe de la Cruz
Fumar conta la crisis
Jaime Iglesias
Torre de Hércules*
Manuel Fuentes
María la Bienmirada
Juan Pérez Parrilla
Jordania
Carmen Ramírez