Un millón de gracias

 

 

Martín del Mar

[Martes, 9 de junio de 2009]

 

 

 

 

 

“Un millón de gracias, señor presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas. Si no fuera por usted, y por personas como usted, islas como Lanzarote y Fuerteventura estarían cometiendo errores un día tras otro. Gracias por convencernos de que es malo para conejeros y majoreros contar con puertos independientes, y que es mejor seguir dependiendo del Puerto de Las Palmas de Gran Canaria, que nos da la luz, nos cobija y paga el déficit que generan los puertos de Arrecife y Puerto del Rosario”.

(Extracto del telegrama enviado a Javier Sánchez Simón, presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, por las poblaciones de Lanzarote y Fuerteventura en gratitud eterna por su proverbial sabiduría e ilimitado altruismo).

El otro día, en plena sesión del Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, alguien le preguntó al presidente que las islas de Lanzarote podrían contar con Autoridades Portuarias propias, independientes de la de Las Palmas. Que es lo mismo que decir que ambas gestionarían sus propios puertos principales con la estructura y la representatividad que establece la Ley del Puertos. La dichosa pregunta venía a plantear la posibilidad de que ambas islas lleguen a desembarazarse del centralismo provincial, un paternalismo rancio que chochea.

La respuesta de Sánchez Simón fue la esperada: No a la independencia. El argumento es que la creación de autoridades portuarias independientes “perjudicaría los intereses” de estas dos islas. Creyendo que añadía una obviedad (para emancipar a estas islas “habría que cambiar la Ley”) deslizó un disparate impropio de su cargo, pues basta un simple acuerdo ministerial para segregar un puerto y que cuente con su propia Autoridad Portuaria. Además, afirmó que en el caso de establecer una tarifa única de los servicios portuarios, mediante un mecanismo de compensación de los costes del puerto de La Luz y de Las Palmas con los de las otras islas de la provincia, no se permitiría que “los costes de Fuerteventura bajen a la tercera parte y los de Lanzarote a la mitad”.

Infinita la generosidad de Sánchez Simón y de cuantos le han precedido, al hacerse cargo durante décadas de la factura de los dos puertos principales majoreros, y ello para hacernos el bien. Y por nuestro bien. Porque si nos dejaran solos y a nuestro libre albedrío, seguro que conseguíamos puertos independientes, pero no podríamos mantenerlos y nos estallábamos como cartuchos. Habría que declarar Hijos Adoptivos de Lanzarote y de Fuerteventura a todos los presidentes de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, porque todos han coincidido en que no nos conviene alcanzar la mayoría de edad portuaria, sino continuar en el regazo paterno.

Con la cantinela de que solos no nos daría para pagar la luz y el agua, a lo mejor nos llevamos una sorpresa si se ponen los números sobre la mesa, debidamente acreditados. Y, luego, su plan de viabilidad. A ver... La hipótesis es que el Puerto de Las Palmas de Gran Canaria nunca nos ha dejado crecer para que no le hagamos la competencia. Y como no crecemos, no le hacemos la competencia. Y como lo controlan y deciden si se invierte o no, y dónde, y cómo, y cuándo, no le hacemos la competencia. Lógico, mientras sea uno de sus puertos. Un ejemplo, en materia de cruceros turísticos Arrecife es más importante que Las Palmas de Gran Canaria, pero allá tienen muelle de cruceros y terminal, mientras que aquí tenemos una mierda finchada en un palo.

¿Te imaginas que el Aeropuerto de Lanzarote dependiera de un organismo provincial? Efectivamente, en la isla sólo quedarían aulagas y camellos.

 

 

 

 

[Condiciones de uso | | ]

volver | subir | imprimir

Opinión

Un millón de gracias
Martín del Mar
No es formación profesional
Yorman Gil
Cosa de tres
Mario Alberto Perdomo
Regeneración Lanzarote
Fernando Marcet
Hoy comienza el futuro
Jaime Puig