Martín del Mar
[Martes, 19 de mayo de 2009]
En Lanzarote hay 22.000 personas en paro. Algunas no tienen qué comer. Cáritas necesita dinero para su comedor. Hay que hacer algo ya. Una comida, 3 €. Con treinta euros, diez comidas.
Escueto y estremecedor llamamiento el realizado por Cáritas, que ha visto desbordada su capacidad asistencial hacia los más desfavorecidos debido a los estragos que está ocasionando la crisis económica. Muy mal lo están pasando las personas y las familias a las que se les ha terminado la cobertura del desempleo una vez perdieron su trabajo, aunque Cáritas ha estirado hasta el límite la capacidad de su comedor.
La ayuda vale tanto para Cáritas como para otras instituciones y personas que vienen prestando el mismo altruista servicio. Pero, en esta ocasión, la señal de socorro, nítida, la ha emitido esta institución, que lleva décadas ayudando a los más necesitados.
Creada en 1947, esta asociación humanitaria mantiene tres servicios ubicados en las inmediaciones de la Plaza del Mercado, en Arrecife: el comedor social, el servicio de ropero y duchas y una casa de acogida. Este equipamiento es atendido por una decena de trabajadores en plantilla y otro medio centenar de personas, parroquianos en su mayoría, que participan de forma voluntaria. La petición de un albergue de carácter público es la gran reivindicación de todos los colectivos que se encargan de las labores de ayuda social en Lanzarote, y parece que la capital es el lugar adecuado para ello. Los sin techo son los más necesitados, a pesar de las resistencias, los prejuicios y los temores que, en algún lugar, despierta esta iniciativa.
Entre los objetivos fundacionales de Cáritas destacan la ayuda a la promoción humana y al desarrollo integral de la dignidad de todas las personas que se encuentran en situación de precariedad . La red nacional de Cáritas está constituida por unas 5.000 Cáritas Parroquiales.
Ya en 2006, Cáritas alertó que pobres no son sólo los indigentes que viven en la calle . Entre los sin techo, los más afectados son los hombres. En esta población confluyen diversas problemáticas como toxicomanías y poli toxicomanías, salud mental, soledad o carencia de redes familiares y sociales que les respalden. Sólo el apoyo incondicional y desinteresado puede abrir puertas a la esperanza de una mejoría.
Se puede tener un techo y conformar una familia estable y estar muy por debajo de las condiciones necesarias para poder llevar una vida normal. Para el Instituto Nacional de Estadística, se encuentran en una situación de pobreza relativa aquellos hogares españoles que, por término medio, disponen de menos de 523 € mensuales para hacer frente a sus necesidades vitales. Siguiendo este patrón, Cáritas estimó que el 20% de los hogares lanzaroteños vivía con menos de dicha cantidad en aquellas fechas. Ya eran relativamente pobres entonces. Ahora, mucho más.
En la religión cristiana, la caridad es una de las tres virtudes teologales, que consiste, también, en amar al prójimo como a nosotros mismos. Si no se llega a tanto, vale la limosna que se da o el auxilio que se presta a los necesitados. Si ni así, basta la a ctitud solidaria con el sufrimiento ajeno, socorriéndolo.
Cuenta corriente de Cáritas en la Caja Insular de Ahorros de Canarias:
2052 8088 17 2300011807
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